Páginas

sábado, 28 de febrero de 2026

Escritores en la frontera, por Dori Delgado García

Gracias, querida Dori Delgado García, por tan interesante artículo! Pone de relieve cómo nos enriquece el mestizaje cultural y el intercambio.

ESCRITORES EN LA FRONTERA
Ideal 23.2.2026

Estamos en tiempos de radicalismos y catalogaciones cerradas en todos los ámbitos: los diez libros del siglo, los profesores estelares, los mejores coches, las películas imprescindibles… Todo esto sin entrar en encasillamientos políticos o ideológicos. Es imposible manifestar acuerdos o desacuerdos con distintas posturas sin el riesgo de ser etiquetado.

Y la literatura, aunque sea hermana pobre en el paraíso consumista, no escapa a esta moda clasificatoria: escritores de esta provincia o comunidad, premiados, no premiados, de esta corriente o de la otra… No tenemos más que ver las redes sociales. Más que a leer o a escribir, nos dedicamos a tildar y a hacer ruido. Y en medio de ese sucio ruido “sucede que me canso de ser hombre” como escribió Neruda.

Una servidora ha sido recientemente incluida entre los escritores de la comarca de Guadix y entre los de Valdepeñas de Jaén. Increíble, ¿verdad? Pues es posible. A ambos, manifiesto mi agradecimiento infinito y en ambas orillas se asienta mi vida y mi escritura. Y en el resto del planeta: “Mi única patria la mar”.

No soy partidaria de exclusiones, clasificaciones o rivalidades y son demasiado actuales las segregaciones geográficas de todo tipo. “Es de aquí o no es de aquí” es parecido a “es de los nuestros o es de fuera”.

Escritores de ayer y de hoy han viajado por el mundo sin necesidad de atarse a un lugar de origen o a una única influencia. Y más en estos años de globalización. ¿Qué habría sido de Shakespeare o Goethe sin la cultura grecolatina? No todos somos Delibes, Proust, Verne o Dickinson y su anclaje a un territorio. Algunos, por desgracia, tuvieron que ampliar horizontes de forma obligada debido al exilio.

En el ámbito más cercano, Granada ha atraído y atrapado a escritores de la Andalucía Oriental. Y ahí tenemos a la ubetense Mónica Doña o a la almeriense Carmen Canet. Podemos encontrar a jienenses en otras provincias como Francisco Morales Lomas, Carmen Camacho o Pedro Luis Casanova; y cordobeses de Cazorla como Manuel Molina González. Granadinos como Antonio Enrique tuvieron casa e inspiración en Úbeda o Antonio Praena que la sigue teniendo en Valencia. Y el gran oriolano de Quesada. Por no hablar de andaluces de Chile como Marina Tapia o errantes difusores de la cultura española por el mundo como Juan Vicente Piqueras. Y esto es solo por nombrar algunos ejemplos.

Esta libertad de movimiento, de orígenes e influencias mestizas es el mejor ejemplo que puede dar la literatura a un mundo gris, fanático y excluyente. La mirada es más libre si traspasa fronteras, si se enfrenta a la duda y abarca varios puntos de vista.

Frente a las batallas en el barro auspiciadas por demasiados tertulianos televisivos de mirada única o por el reloj roto de las redes sociales convertidas en vertederos inmisericordes, la literatura pone luz, belleza, cultura, moderación, empatía o mano tendida más allá de las fronteras. Creo que algo así es lo que cantamos los andaluces en nuestro himno estos días.

No hay comentarios:

Publicar un comentario