Muchísimas gracias a mi querida amiga y poeta Ana Barea Arco, al Ayuntamiento de Íllora, y al público que gentilmente se acercó al Museo Municipal para la presentación de 'Mixtura. Antología personal' (Averso poesía). Comparto las cariñosas y generosísimas palabras que me dedicó Ana entre preguntas y lectura de poemas y algunas fotos que tomó Ángel:
<<Gracias a Marina, por confiar en mí y hacerme partícipe de este acto y por hacernos el regalo de compartir con nosotros, esta tarde, su valioso tiempo. Y gracias por esta hermosa, completa, sutil e indescriptible antología ‘Mixtura’, una obra de tan exquisita sensibilidad y belleza que nos sacude desde la cabeza a los cimientos, con su extraordinaria voz poética. Conocí a Marina Tapia en abril del 2022 aquí en Illora. Vino a presentar su obra 'Bosque y silencio' premio de poesía: Aguila de poesía de Aguilar de Campoo. Fue amistad a primera vista, un flechazo…Marina es una poeta y una persona que inspira y eso es lo que la hace tan grande. Nos inspira con su serenidad y dulzura a ser mejores y nos invita a percibir la belleza de la poesía y lo esencial de la vida.
Chilena y granaína. Granaína con mayúsculas porque es además una granaína enamorada, su marido es el también insigne Ángel Olgoso. Su segunda boda, a la que tuve el privilegio de ser invitada, fue un acto de ternura tan hermoso como envidiable.
Marina, viene hoy a presentar su antología ‘Mixtura’. Y nada más empezar nos encontramos con la cubierta del libro, diseñada por la autora. Es una cubierta con una elegancia sutil y sencilla, pero a su vez, con una sugerente expresividad que invita al lector a querer descubrir. ‘Mixtura’ es una antología donde reúne diez libros de poemas presentados cronológicamente, publicados de 2013 a 2024. La obra de Tapia se ha publicado en distintas editoriales y muchos de sus libros han sido premiados. Era necesario recoger esas obras dispersas en un espacio accesible que nos permitiera apreciar la evolución de su voz poética. La selección ha sido realizada por la propia autora con la colaboración de Ángel Olgoso, Susana Drangosch y Juan Cameron —según se indica en la nota inicial—. En los dos primeros libros permite advertir una etapa de iniciación poética, ‘50 mujeres desnudas” y ‘El relámpago en la habitación”, a la que siguen, en apenas seis años, publicaciones cada vez más depuradas y personales. En este recorrido se nos va revelando una voz poética que cada vez es más concisa y profunda que mantiene siempre una originalidad muy personal e intensa. Una voz poética que a pesar de la evolución que experimenta, siempre mantiene su hilo de identidad propia. Las imágenes poéticas de Marina son un combinado de absoluta belleza y de sencillez que a mí se me antoja un malabarismo poético propio de un alma que destila poesía.
En la revista Culturamas Jesús Cárdenas Sánchez dice así en un artículo que dedica a esta antología:
“En conjunto, ‘Mixtura” se impone como una compilación coherente que articula memoria, deseo, territorio y reflexión crítica. Marina Tapia somete lo vivido a un proceso de decantación estética que confía en la potencia de la imagen y en la inteligencia del lector. Su lenguaje, claro sin ser simple y audaz sin caer en el exceso, construye un itinerario íntimo y compartido. Aceptar la invitación inicial a «mordisquear sus pensamientos» supone entrar en un territorio donde la palabra es acto de resistencia y de amor; y también, una poderosa revitalización del Carpe Diem. Entre el jardín y la casa, entre la migración y la piedra, Tapia traza un recorrido luminoso. El lector concluye la travesía con la sensación de haber habitado un espacio donde cada verso encuentra su lugar en un entramado orgánico que confirma la madurez y la verdad de una voz poética sostenida en el tiempo”.
'Mixtura' es un libro de tal envergadura e interés literario que es imposible destilarlo en una presentación al uso. Aquí solo nos da tiempo a percibir la sutileza de sus exquisitos aromas. Unos aromas poéticos que nos invitan a desear sumergirnos en la obra y a saborearla con la mayor premura posible. Abordamos cada libro y tratamos de describirlo con unas pinceladas lo más breves posibles, porque cada uno de ellos merece, por mérito propio, toda una tarde de reflexión, análisis y disfrute. Y aunque el tiempo es limitados me gustaría que Marina nos vaya recitando al menos un poema de cada libro.
En los versos de este crucigrama poético que es ‘50 mujeres desnudas’ Marina nos retrata a 50 mujeres en diversos roles y actitudes vitales unos roles en los que todas las mujeres podemos vernos retratadas. 50 mujeres que son una sola y somos todas.
Y llegamos en 2013 con nuestra poeta a Granada. A partir de aquí se va configurando y publicando la mayor parte de su obra.
'El relámpago en la habitación' (Editorial Nazarí S.L.) es un libro muy intimista con el que Marina nos sorprende en sus inicios. No es habitual que una autora se descubra con tanta franqueza y desenvoltura en sus inicios. Y como no encuentro palabras mejores para definir esta obra me remito a las que tan magistralmente utiliza de Ángel Olgoso: “Debería ser el divino placer, como proclamó Horacio, el guía de la vida. Debería ser el sexo —y no la codicia— la fuerza generatriz del mundo. En su poesía al mismo tiempo germinativa y abisal, racionalista y salvaje, pagana y mística, Marina, como un ángel tutelar que nos contemplara esperanzado, sabe pulsar el dolor angustioso del deseo incumplido y el dolor indefinible del deseo satisfecho, la ternura y la depredación, la alegría y la nostalgia, los celos y las decepciones, el temblor a deshora y la soledad inesperada, el ímpetu y las súplicas. Todas las sensuales pulsiones de la especie se sustancian en este libro, en esta joyita de fascinante, de espumoso y sin embargo preciso erotismo, en estos sobresalientes poemas, encendidos, vulnerables, de una elegancia prístina y arrebatadora, capaces de disipar la vulgaridad y la pesadumbre como el sol disipa las sombras.”
En ‘Marjales de interior’, ganador del XVII Premio de Poesía Paco Mollá 2016, se describe el paso de las cuatro estaciones en clave poética. Ambientado en la Vega de Granada, concretamente en Fuente Vaqueros. Aquí nos encontramos con esa conexión con la tierra que siempre busca Marina y que nunca dejara de acompañarla. Una nómada desarraigada que busca siempre la conexión con la madre tierra algo que veremos también en otras obras suyas más adelante.
En ‘Jardín imposible’ , premio Luis Carrillo de Sotomayor del Ayuntamiento de Baena 2020, continúa esa intensa conexión con la naturaleza y el paisaje que ya apareció en su anterior trabajo, ‘Marjales de interior’. En ‘Jardín imposible’ hay un lenguaje más elaborado y como dice ella misma “más barroco y abigarrado».
El título sugiere un diálogo con los grandes jardines imposibles de la cultura universal, como el Edén o las Hespérides. Al igual que una hipnótica serpiente, la mudable y fluida voz poética nos tienta, no ya con la manzana, sino con un «lenguaje que se hace carnal» de versos encarnados que, como alerta Olgoso al final del prólogo, «polinizan el alma». Como ya os decía al principio, el alma de Marina destila poesía. Ella nos hace vivir el paisaje convirtiéndolo en una esencia con alma propia. La belleza de la naturaleza es extraída desde su propio interior con sus detalles más esenciales. El primer poema, «Palabras de la flor al colibrí», es una declaración de intenciones. Es un viaje compartido por un jardín infinito, universal y personal al mismo tiempo.
‘El deleite’, ganador del XXXII Premio de Poesía "Joaquín Lobato" Vélez Málaga, es un hermoso canto al amor y a los cinco sentidos dedicado a Ángel Olgoso. Son composiciones breves donde nos sorprende, una vez más la elegancia y belleza. El verso final del poema ‘Mi cuello’ es de tal belleza y sentimiento que te deja conmocionada, con el corazón abierto de par en par. Es puro amor deslizándose entre las palabras.
En ‘Bosque y silencio’, Premio Águila de Poesía” de Aguilar de Campoo (2022) de nuevo nos pone Marina frente al paisaje que habita y en el que ella busca su propia identidad porque en realidad es el paisaje el que nos habita a nosotros. En esta ocasión, el fondo son los pinares de La Zubia. Se inicia una conversación con el paisaje en busca de la belleza con una mirada contemplativa a la naturaleza, desde ese lugar en el que se cruzan lo interior y lo exterior, la observación y la meditación para culminar una travesía física y espiritual donde el paisaje se cruza con las palabras, el tiempo y la memoria.
En ‘Un kilim de palabras’ (El sastre de Apollinaire) el acto de escribir es siempre un camino de búsqueda de la propia identidad en sus múltiples aspectos (social, espiritual, sexual, amorosa, literaria…). Nuestra identidad como mujeres se nutre y sostiene en la obra de aquellas que nos precedieron y rodean. Un kilim es una alfombra oriental de vivos colores, hecha a mano y con motivos geométricos, realizada la mayoría de las ocasiones por mujeres. Marina Tapia homenajea a las voces poéticas que le han marcado el camino: Safo, Emily Dickinson, Ángela Figuera Aymerich, Alejandra Pizarnik, Anna Ajmátova, Olga Novo, Ángeles Mora, Carmen Conde, Juana Castro, Elena Martín Vivaldi y al colectivo de mujeres poetas Genialogías.
En ‘Islario’ (Amargord), la poeta nos conduce por sus ínsulas interiores, el mundo emocional, la incertidumbre y la búsqueda se erige en el hilo conductor por el que el discurren los espacios sentimentales que han ido dibujando su geografía vital. Marina Tapia mira cara a cara al pasado desde una perspectiva conciliadora y cordial que la hace más fuerte. La infancia, los olores, la casa lejana, la luz y los gestos, la ternura, la esperanza, la decepción y la nostalgia fluyen por este libro con el deseo irrevocable de Marina Tapia por alcanzar un suelo firme un puerto donde anclar. "El mar" aparece como imagen polisémica. El mar es también el nexo entre la isla que somos y el mundo que nos circunda. Así, a medida que avanzamos en la lectura de 'Islario', este libro nos nuestra a la poeta que sabe que ya ha encontrado tierra firme y está viviendo una metamorfosis personal y vital. Es una travesía que desde el principio buscaba la consecución de un sueño: tierra firme donde poder anclar.
Y, acercándonos al final de esta antología, llegamos a ‘Corteza’ (Elenvés Editoras), el noveno libro. Si hasta ahora Marina nos ha venido atrapando a partir de ahora no hay escapatoria. Mi rendición ante la maestría de esta poeta es total y absoluta. Cuando creíamos que no era mejorable nos arrincona el alma y nos captura por completo. Recuerdo la presentación de este poemario, me quedé entonces y sigo estando hoy sin palabras. Es la crónica de un proceso de conquista y de liberación de la propia savia interior, revestido de esa sutil belleza y de esa difícil sencillez, de las que solo Marina Tapia es capaz.
Y cuando crees que ha tocado la cima la voz poética de Marina se supera a sí misma. Solamente el título ‘Piedra que mengua’ (ganador del XL Premio Ángel Martínez Baigorri) nos pone ya ante una imagen poética sublime. ‘Piedra que mengua’ es para mí tan extraordinario, es una obra tan insuperable que os invito no solo a leerlo en su totalidad sino a que busquéis y leáis las numerosas reseñas que de este libro se pueden encontrar en internet. Reseñas como esta de Ana Isabel Alvea Sánchez:
“Piedra que mengua es un poemario sólido, un libro mineral que aborda la gravedad de lo primigenio como sustrato base a partir del cual situarnos y construir un lugar en el mundo y esa casa que es (origen y destino) el amor. Aflora en todo el poemario un sentir sagrado, una divinidad interior, la Piedra es una potencia que irradia dentro de cada uno de nosotros, nos da refugio y nos salva y puede constituirse gracias a la fe, al amor, a la creación”.
Y en palabras de la propia Marina:
“Me gustaría que se dejaran acunar por la musicalidad de los versos, que navegaran por los símbolos y las referencias de este libro, que no trataran de entender, sino más bien de sentir esa ruta que he intentado componer, esa senda de la humanidad a través de los siglos, ese camino del planeta que, siempre, es nuestro propio camino. Hay un trabajo de intertextualidad que me parece da mucho juego al conjunto. Los lectores podrán encontrar citas incorporadas a los poemas, fusionadas por entero con ellos y que los completan y abren hacia nuevas posibilidades de interpretación. Pienso que es gustoso ver el diálogo establecido con Sor Juana Inés de la Cruz, Clara Janés, Antonio Machado, Mariluz Escribano Pueo, Gabriela Mistral, Chantal Maillard, Rosario Castellanos, María Ángeles Pérez López, Mada Carreño, San Juan de la Cruz, César Vallejo, José Ángel Valente, Juan Carlos Friebe y Octavio Paz. Incluirlos es mi forma de mostrar gratitud por su poesía viva que tanto me nutre. Todos somos esa pizarra, esa amonita, esa obsidiana que se desgasta y mengua”.
‘Mixtura’ os hará adictos a la poesía, es como una caja de bombones de la que todos los días quisieras ponerte como el kiko, no sabes cuál te gusta más porque de todos quieres repetir y descubres un nuevo matiz en cada sabor, en cada verso hay un nuevo aroma y en cada lectura florece un sentimiento que te arropa y acaba atrapándote.>>


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