martes, 2 de junio de 2026

"Holobionte": un intenso viaje a la esencia humana


Mi reseña de "Holobionte" (Eolas Ediciones) de Ángel Olgoso en la revista CaoCultura.


<<”HOLOBIONTE”: UN INTENSO VIAJE A LA ESENCIA HUMANA.

El prójimo puede ser encantador, pero también puede mostrarnos su cara más oscura. En un mundo donde todos colindamos, en este hormiguero, en este avispero, en este mar de cuerpos que chocan, es difícil no crear ciertas distancias, reparos, fobias, rechazos o antipatías hacia los otros. Pero la soledad absoluta tampoco es el antídoto. Necesitamos hermanos −para bien o para mal−, necesitamos ser piña, manada, rueda engrasada que hace girar el mundo. Necesitamos contacto físico, ser emisores y receptores: es parte de la herencia que nos han dejado generaciones anteriores. Nuestra fuerza como especie está en la comunidad. Sí, todos estos argumentos los sabemos y están sembrados profundamente en la tierra de nuestra educación, en los acuerdos tácitos y por escrito, y en diversos papelorios. Pero, el prójimo es una cruz, cargamos a los demás (que pesan como un muerto) sobre nuestra espalda a duras penas. Oídos, vista, olfato se resienten y erizan frente a la modulación de nuestros iguales. La resistencia interna, el mundo espiritual y el soliloquio no siempre forma una coraza. Somos débiles. Nos volvemos dependientes de familiares y compañeros, y queremos decir: "La libertad, Sancho…" pero caemos en los lazos y en las uniones, en el eslogan de las manos unidas y de las cadenas humanas ‘que todo pueden lograr’.

"Holobionte", de Ángel Olgoso (el cuarto volumen de ese anaquel de tesoros que son sus cuentos completos y que tenemos la fortuna de que esté publicando la editorial Eolas), muestra todo esto a la perfección, y refleja con excelencia la tirantez de esas órbitas en las que vive el hombre desde que nace. Este libro pone palabras a tantas emociones complejas y sutiles relacionadas con el edificio social. Nos sentiremos reflejados en él, nos reiremos de nosotros mismos gracias al delicioso e inteligente sarcasmo que el autor acuña. Encontraremos un relato y una expresión precisa para cada comportamiento humano. Es difícil no caer rendida ante todas las historias aquí planteadas, cuentos que son un muestrario amplísimo de situaciones, fieles retratos del Homo Sapiens. Un libro redondo como los anteriores volúmenes temáticos, "Bestiario", "Sideral" y "Estigia", más lúcido y necesario que nunca en estos días en los que amamos y aborrecemos a la humanidad casi por igual (inclinando la balanza, en numerosos momentos, hacia lo segundo).

"Holobionte" es un intenso viaje a la esencia humana. El libro se abre magistralmente con "Hispania I", relato que, con una ironía y maestría únicas, nos habla de las fricciones entre dos caracteres opuestos: el ser indolente que se deja llevar por sus impulsos primitivos y desenfrenados, frente al ser comedido y educado que intenta encajar recatadamente en la sociedad. Esa lucha de dos posturas, de dos fuerzas opuestas tan habituales, vale como acertada obertura de lo que encontraremos después. El narrador sigue avanzando por esta colección de piezas perfectas con relatos cortos unidos bajo la idea de la familia y de las distintas edades y etapas de la vida. Familia: ese primer espacio emocional donde experimentamos la colisión con los demás. Nos deleitarán "Perspectiva" (retratando la figura del padre), "La mujer transparente" (pintando los desvelos de una esposa), o "Reconciliación" (mostrando vivamente la soledad de una anciana). Ángel Olgoso es un maestro capaz de −en poquísimas líneas− mostrar arquetipos y patrones habituales. Pero también hay espacio en este libro para fundir lo humano con el mundo natural, como es el caso del bellísimo texto "Las nubes", con ese final tan potente: "disipándose en perezosos despojos de muselina, olvidadas, como nosotros". Entre sus páginas el autor da voz también a los afligidos, a los castigados por el egoísmo y la crueldad extrema de los otros, como en "La travesía", "El descanso de Sísifo", "El misántropo", "Caballeros de los puentes" o, sobre todo, "Perlas de Indra" que, doloroso y hermoso a la vez, da muestra de un terrible desgarro moral y luego, en otro plano dimensional, de una benéfica justicia poética. Y hay espacio para el sentimiento amoroso, por ejemplo en "Venablos", "Émula de la llama" (ópera pasional con distintas arias de erotismo explícito ordenadas alfabéticamente), "La fortaleza" o "El solipsista". Potentes narraciones, lejos del cliché del romanticismo fácil y almibarado. Quedan reflejados los habituales conflictos vecinales (que todos hemos sufrido por desgracia) de una forma dinámica, humorística o descarnada en relatos como "El tendedero", "El prójimo", "El misántropo" y "Huéspedes". Ángel se extiende a los de orden colectivo o mundial como en "Vidas privadas", "Anfiteatro", "El tabernáculo", "Hispania II", "La corporación" o "El mensaje". Interesantísimos textos epistolares "Las espuelas y la carne" y "Carta al hijo", texto que da voz al padre de Kafka, una genial vuelta de tuerca a la célebre misiva kafkiana y a la metamorfosis. En ella se muestra el el reverso paterno, ese sinsabor del progenitor al no ser comprendido por su hijo. También hallaremos la extrañeza ante un otro distinto, desconocido y amenazante ("Flores atroces") o el ser humano repetido como un patrón monótono hasta la saciedad ("El síndrome de Lugrís"). Y esa visión poética −unida a la extrañeza− tan frecuente en la obra de Olgoso, nos llevará a una especie de éxtasis sensorial, a un rapto, como cuando nos dice: "El tuétano de cada uno de mis huesos comenzaba a licuarse. La pura evidencia y el estupor me mantienen paralizado desde entonces. Solo sé que tengo ojos y veo. Y ayer me vi a mí mismo alejándome calle abajo". Maravilloso el texto "Okitsu", encarnando al hijo que ve a su padre en toda su dimensión, con una valoración tan desusada: "No soy más que mi propia, nimia y atolondrada creación floral. No soy más que la flor que brotó, para apartarse, del tronco seco de mi padre. No soy más que la imperfección voluntaria que requiere un jardín, la impureza exquisita de un paisaje, la limitación, lo inacabado".

Mención especial merece el relato más largo del volumen: "El síndrome de Lugrís", una portentosa y emocionante historia, la obra más extensa escrita por el autor entre sus setecientas piezas, y su preferida a juzgar por las declaraciones de Ángel. Canto a la amistad ungida del brillo esmerilado de palabras gallegas. Esa contraposición de la indefensión del personaje principal y de la sobreprotección de su amigo hiere como una estocada. La relación entre Manuel y Ramón nos dejará huella. El ‘demonio de la simetría’, de la repetición del molde humano, es el que desencadena el delirio. Y cómo no deleitarnos con la constelación de detalles, con la riqueza estilística de las enumeraciones y con las vivísimas caminatas a través de la geografía gallega. "No era miedo, insistía; como si se le hubiera activado una facultad desconocida, le dolía de golpe, y hasta la náusea, la concordancia general de los rostros de todos los hombres y mujeres más allá de épocas o razas, la sofocante proliferación de ese molde". "Siempre había tenido la certeza de que la vida estaba llena de imposturas, de miserias que ‘afogan e non matan’, de pequeñas vejaciones infligidas por el prójimo que se sucedían en vaivenes sin interrupción, en cúmulos de mayor o menor magnitud", "mientras siniestramente, por las galerías del edificio, por los caminos y ciudades del mundo, pululan y se propagan sombras provistas de cabezas, de cabezas todas iguales, de piernas y brazos iguales, sombras simétricas con las mismas extremidades duplicadas, el mismo paso alterno de las piernas y el mismo balanceo alterno de los brazos, huestes espectrales, dispersos ejércitos de insectos zancudos transportados de aquí para allá con feroz y marcial ansiedad". Es de celebrar que Olgoso haya inventado un síndrome nuevo, sustentado clínicamente de forma verosímil y que sienta un precedente acerca de este sofocador descenso a la locura (¿o a la lucidez?), de esta multiplicación clónica a la que cada vez estamos más abocados, de este futuro cada vez más estándar en todos los rincones del planeta.

El libro termina con un microrrelato brillante, "Cuento de horror", que en sólo dos líneas perfila y sintetiza el conjunto: "Vivía solo, despreocupado, feliz. Un buen día se le acercó otro ser humano". Y tal como destaca Raúl Brasca a esta visión crítica de la sociedad humana en su preciso prólogo: "Si algo caracteriza a ‘Holobionte’ es su exuberancia, en el mejor sentido. A todos los aspectos −temáticos, procedimentales, estéticos− puede aplicarse el término. Aplicado al lenguaje, hay que decir que tiene protagonismo, pero su frondosidad no es ornamental. Se trata de un lenguaje barroco y potente, capaz de alcanzar niveles expresivos muy altos, gracias a su precisión y belleza. Quiero decir que sirve bellamente a la historia que cuenta y, que aun siendo protagonista, nunca se pone por delante de ella". Sí, es el lenguaje en estado puro el culpable de esa fidelidad y de esa adicción nacida en los lectores que rápidamente nos volvemos ‘olgosianos’, el lenguaje con sus atmósferas y sus arpegios reconocibles en cuanto llegan a nuestros oídos, como ocurre con artistas como Miró o Remedios Varo.

Tras la relectura de este fabuloso libro, siento que se prende en mí la belleza, la indagación honesta, la búsqueda de la pulcritud y la justedad de las palabras, siento que puedo ver la humanidad transparentada. Todo lo que no encuentro en otros autores lo hallo en Olgoso: esa independencia, esa integridad, esa falta de complacencia, ese compromiso insobornable con el lenguaje. Ya se ha dicho tanto acerca de su escritura, que mis sencillas palabras son sólo un apunte entusiasta pero sincero. Seguro se perderán. Pero esta reseña ha nacido de la admiración y la gratitud hacia otro libro magnífico de Ángel.>>

Extractos por Daniel Martín Peralta de la entrevista en "La Ciudad Ilustrada" a Marina Tapia y Ángel Olgoso

''La Ciudad Ilustrada'' un programa de radio impartido por Francisco Acuyo, donde dialoga sobre el arte en todo su esplendor, como es la escritura. Invitando a artistas, generando una tertulia de lo más exquisita. En este caso, el episodio dieciocho, entrevistó a Marina Tapia y Ángel Olgoso.


A continuación, manifestaré pequeños extractos sacados sobre cada invitado, oraciones e incluso algunos aforismos que invitan a la reflexión:

Ángel Olgoso:

+ ''Soy un soñador, constructor de construcciones imaginativas en prosa.''

+ ''La realidad es un veneno. La literatura, la creación y la ficción, son un antídoto para combatir ese veneno.''

+ ''Los creadores en general, creamos comida de lo que no existe para que la gente se alimente.''

+ ''En mi caso no sería terapéutico, sino esencial, la escritura es una necesidad básica, al igual que respirar.''

+ ''Como patafísico, siempre tiendo a la excepción, no observo solamente lo plano.''

+ ''ChatGPT, el oráculo de los vagos.''

+ ''Vida y creación, se retroalimentan.''

Marina Tapia:

+ La realidad de los pequeños detalles, las cosas ínfimas que pasan desapercibidas de la naturaleza, de pequeños instantes. Creo que está ahí mi realidad.''

+ Relato y poesía: ''Ambos quieren coger el instante, no quieren coger una totalidad, sobre ese instante ampliar un universo, pero buscando las esencias.''

+ Poesía: ''Una voz que genera palabras con una fuerza fuera de lo habitual al diálogo. Yo misma me sorprendo de mis escritos. No puedes darle una autoría, es casi un arrebato.''

+ ''Un buen cuadro, poema, texto, … Te hace sentir la vida con más intensidad y tener más consciencia de que somos creadores.''

+ ''No vemos la televisión ni noticias. No contaminarse de una visión que no es objetiva, que es manipulada. No queremos que entre en casa.''

+ ''La génesis de un proyecto tiene que nacer del ser humano.''

Clausura Taller Literario Huétor Vega

¡Qué bonita tarde la de hoy con el Taller de Escritura de Huétor Vega! Una velada en la que contamos con una bienvenida del Alcalde, del Concejal de Cultura y los técnicos siempre dispuestos a que todo salga estupendamente. También estuvimos arropados por un nutrido público, y nos deleitó la actuación musical de Isabel Navarro. Gracias a todos los miembros del grupo por su buen hacer, por sus generosos regalos y por ese ambiente familiar y único ¡Me he sentido muy feliz! Un acto inolvidable.








PALABRAS CIERRE TALLER DE ESCRITURA HUÉTOR VEGA

Buenas tardes a todas y a todos. Doy las gracias, en primer lugar, al Área de Cultura del Ayuntamiento (en especial a José Luis y a Encarni), también al Ayuntamiento de Huétor Vega por poner todo a punto para la realización de esta clausura del curso 2025-2026. También agradezco a todos los amigos y familiares que se han acercado y que nos brindan ese calor humano tan necesario. Y a nuestros queridos fotógrafos, Eduardo Tébar (Huetorvega.ideal) y Ángel Olgoso por documentar el acto. El taller de Escritura de Huétor Vega está de celebración porque un año más, gracias al apoyo de las entidades de nuestro pueblo, contamos con una hermosa publicación que recoge una muestra del trabajo creativo, porque nos han regalado este precioso libro que, además, estará a disposición de todos los asistentes a esta velada. En este curso, se ha trabajado muchísimo dividiendo siempre nuestro tiempo entre la lectura y la escritura: dos actividades inseparables e imprescindibles para todo amante de la creación literaria. En la acogedora sala de la Biblioteca Pública Municipal Ángel Ganivet Huétor Vega, dentro de un marco paisajístico e histórico incomparable, cada miércoles nos hemos reunido para leer los ejercicios propuestos, para tratar un nuevo tema, para conectarnos -además- con la memoria de nuestro pueblo que siempre está presente en todos nuestros escritos. Este grupo se nutre de la experiencia compartida, de los paisajes que enmarcan nuestra creatividad, en los sentimientos de unión nacidos de tantas actividades comunes, y es por eso −quizá− que transmiten la sensación de familia, de comunidad más que de un simple taller. La escucha atenta de los textos de los demás, el interés por el desarrollo de cada persona, la construcción de un ambiente acogedor y de respeto en el cual siempre es bien acogido cualquier escrito (a pesar de que puedan tratar temas muy personales y delicados), la diligencia al comentar las impresiones acerca de lo expuesto: son los pilares de este grupo y me complace haber favorecido y ser parte de un ambiente acogedor y sereno, un ambiente idóneo para que los talentos crezcan. En las sesiones comentamos la obra que cada integrante iba escribiendo, pero también nos ha cautivado el legado de poetas como Pilar Paz Pasamar, Manuel Machado, María Victoria Atencia, José Agustín Goytisolo, Omar Khayyam, Concha Méndez, Gabriela Mistral o Jaime Gil de Biedma. O de autores de microrrelato como Ana María Shua y Augusto Monterroso. Hemos visto, asimismo, el mundo de las leyendas, el romance, las fábulas, la poesía infantil y la poesía arabigo andaluza. Y hemos recibido la visita de Juan Carlos Rodríguez Juan Carlos Rodriguez Torres, un querido escritor granadino que compartió sus poemas y su experiencia con nosotros. Nos hemos acercado a la literatura de viajes, a la escritura de reseñas y al universo de los diccionarios. Todas estas materias diversas y fundamentales nos enriquecieron.

Gracias, querido taller, sois personas maravillosas, con una vitalidad asombrosa, con una motivación que contagia. Isabel, Encarni, José Carballo Molina, Rosa Del Ojo Tamayo, Conchi Garcia Ortega, Antonia Molina Arquelladas, Loli Palma Molina, Inma Reyes Herrera, Lola, Teresa Tamayo, Humi y María sois cada uno y cada una un tesoro para mí: me entregáis confianza, cariño, y un trocito de vuestra vida reflejada de forma tan viva en vuestros escritos. Me siento muy feliz de haber coordinado esta andadura. Y ahora celebremos de la mejor forma que puede hacerlo un grupo de escritura ¡Leyendo! Iremos haciéndolo por orden alfabético. Deseamos que os guste y conmueva esta pequeña exposición.

¡¡¡Gracias a todos!!!

(Marina Tapia)

Clausura Taller Literario La Zubia 2026

Tarde de despedida de curso con mi querido taller de La Zubia. Ha sido un año muy bien aprovechado y de afianzar aún más la bonita hermandad de nuestro grupo. 



Os dejo con estas sencillas palabras de gratitud:

PALABRAS DE DESPEDIDA PARA EL TALLER DE ESCRITURA DE LA ZUBIA

El caminar por el universo de la escritura y de la lectura, nos proporciona un enriquecimiento que no encontramos en otras ocupaciones. Esto quizá sea porque conectamos con lo más profundo de nosotros mismos, eso que a veces no mostramos, o la decantación de años de experiencia convertida en pensamiento. Cada miembro del Taller de Escritura realiza un ejercicio honesto, valiente y arriesgado al compartir parte de su intimidad con el grupo. Y la manifestación de su persona −a través de sus escritos− es un acto generoso que cada integrante agradece y acoge con sensibilidad y sabiduría. Construir una nueva forma de comunicación en grupo, un lenguaje particular, con sus claves y códigos y basado en el respeto y la confianza es un tesoro en estos tiempos de una comunicación sensacionalista, vacía o sin profundidad que se mueve por redes a velocidades poco humanizadas. Es de celebrar este espacio de diálogo verdadero. Y debemos felicitarnos por levantar una Torre de Babel diversa pero unida por un mismo idioma: el de la empatía y el del arte del lenguaje. Cada integrante aporta algo muy valioso a este ecosistema literario. Cada componente ayuda a otro a perfeccionar el oficio de la poética y el desarrollo personal.


    Gracias Noemí, Margarita Osborn Belt, José Domingo, José Carlos, Susana, Ana, Montserrat Hurtado Rodriguez, Alicia, Jose Diego Fajardo Puerta, Daniel Martin Peralta, Carmen Moral Santaella, Antonio Marruecos Rodriguez, Herminia, Isabel Oliver Jiménez y María Jesús. Gracias por abrir vuestras cajas de Pandora, la galaxia de vuestra mente, los estratos de vuestro pasado, los ríos de emotividad que cada uno lleva muy dentro. He aprendido muchísimo de vosotros; me otorgáis entusiasmo, deseo de seguir por esta senda de la lectura compartida, y azuzáis el fuego de la poesía.
    Este año hemos compartido experiencias intensas de la mano de nuestros invitados: Ángel Olgoso, Teresa Gómez, Juan José Castro Martín y Gerardo Rodriguez-Salas. También hemos aventurado nuestras indagaciones por la literatura híbrida (de la mano de Ribeyro y Ángel Olgoso); hemos revisitado el microrrelato con Alberto Chimal y Marco Denevi; nos hemos detenido en el creativo y sensual ‘Mono Gramático’ del Premio Nobel de Literatura Octavio Paz; nos hemos sumergido en ‘El libro del desasosiego’ de Pessoa; nos hemos acercado a la poesía infantil a través de una cuidada selección de autores; tuvimos presente cómo construir un romance; nos deslumbró la poesía reivindicativa y feminista de la mexicana Sor Juana Inés de la Cruz; jugamos y experimentamos a partir de los textos conceptuales de Joan Brossa; conocimos el cosmos de diversos diccionarios (como el de Genialogías, el de Cirlot, el de Ambrose Bierce, el de Cela y el de Juan Carlos Rodriguez Torres); nos maravillaron las autoras Blanca Varela, Concha Méndez y Chantal Maillard con su profundidad estremecedora; viajamos al mundo de ‘las recordanzas’ de Leopardi; a la literatura que incorpora una mirada ecológica de la mano de Annie Dillard y María Sánchez; y volvimos al principio de las narraciones sustentadas en la tradición oral con la Leyenda de Gilgamesh, entre otros estudios y ejercicios.
Creo que ha sido un curso muy bien aprovechado, lleno de palabras vivas que poco a poco van creando relieves y resonancias en nuestro intelecto.
    Gracias, queridos amigos y amigas, por la confianza depositada en mí, por este tiempo de luz, creatividad, risas, descubrimientos y andadura que deja huella.
(Marina Tapia)



Nuria Morgado en la Fundación Francisco Ayala

Maravillosa tarde la de ayer en el Alcázar Genil, sede de la Fundación Francisco Ayala, que acogió en su patio de fuentes nazaríes y deliciosa vegetación, a un nutrido público dispuesto a escuchar y a acoger las sabias palabras de Nuria Morgado. Os dejo con mis apuntes que tratan de captar la esencia de su conferencia magistral y necesaria. Espero que este artículo nutra y acompañe a los que no han podido acercarse.


<<El acto comenzó con la intervención de Ángel Esteban, Catedrático de Literatura de la Universidad de Granada, quien destacó la vinculación de Francisco Ayala con la ponente Nuria Morgado: a ambos los une su trabajo en la Universidad Pública de Nueva York, donde nuestro querido escritor granadino terminó su larga carrera de docencia y, además, conoció a su segunda mujer -Carolyn Richmond- que lo acompañaría hasta el final de sus días y se ocuparía de su Fundación y su legado. Se agradeció, además, a Jesús Ortega y a Granada Ciudad de Literatura Unesco el haber facilitado este encuentro tan interesante. Ángel Esteban, al finalizar su introducción, presentó un dato que pocos conocemos: Estados Unidos es el segundo país con más personas hispanohablantes, con más de sesenta millones.


    Nuria Morgado, Directora de la Academia Norteamericana de la Lengua Española y Catedrática, entre otros importantes cargos y distinciones, ejerce la crítica literaria y es especialista en Antonio Machado y en múltiples creadores. La ponente comenzó exponiendo la importancia de garantizar la preservación de las variedades lingüísticas del español, que es una lengua entre mundos y una lengua entre futuros. "Y no hay proyección de futuro sin una interrogación crítica. Hay que pensar en qué voces quedan fuera de nuestro relato −entre otras preguntas−. El español en Estados Unidos es un panorama complejo. A mí me gusta recordar esa frase de Machado ‘Hoy es siempre todavía’, porque el presente no es un tiempo cerrado, es un espacio de futuro que puede ser re-imaginado. Granada es una ciudad entre huellas, un espacio en movimiento. Todavía resuena aquí el encuentro entre mundos y lenguajes, Granada da buena muestra de lo positivo de lo que se mezcla. En Estados Unidos, el español es una lengua que negocia constantemente su lugar. Se olvida la profundidad histórica que tiene, la presencia hispana, en muchísimas comunidades como Santa Fe, San Antonio y otras más en las que el español estaba antes que el inglés. San Agustín es la más antigua. La historia de EE.UU. no es necesariamente anglosajona: es hispánica, africana, mestiza, etc. Una parte del español no cruzó la frontera, más bien fue la frontera la que se desplazó abarcando sus territorios. No hay que olvidar que es un país plurilingüe y multicultural. Y no existe un único español en su territorio, hay una enorme variedad de acentos. Es allí: una lengua de herencia, una lengua de contacto y una lengua transnacional. Por ello es necesaria una legitimación simbólica, revisar cómo es vista por la comunidad. Porque no siempre se encuentra un reconocimiento de ella en los espacios donde debería legitimarse. Es una realidad que las lenguas están atravesadas por relaciones de poder. Por eso, debemos volver a estos conceptos: contacto, mezcla, transformación, éstos hacen del español una lengua viva y mestiza. La lingüística contemporánea ha demostrado que el cambio de estrategia expresiva es compleja, la alternancia de dos lenguas, el bilingüismo, suma y no resta. Es interesante recordar ‘Borderlands’ de la escritora, poeta y activista chicana Gloria Anzaldúa cuando declaraba: ‘‘Yo soy mi lengua’’. Debemos habitar la diversidad sin romper la posibilidad de comunicación. Cada lengua expresa un modo particular de vivenciar el mundo, cada una organiza la experiencia vivida de manera distinta y esa diversidad no es una condena al aislamiento, es una posibilidad de diálogo. La diversidad no niega la unidad, la verdad se halla en el movimiento de horizontes distantes. El diálogo auténtico nos transforma y amplía nuestra manera de ver el mundo. La diversidad cultural no es una amenaza, es un enriquecimiento mutuo. Recordemos nuevamente a Machado cuando nos decía: "¿Tu verdad? No, la Verdad; y ven conmigo a buscarla". Esta invitación al diálogo es fundamental. El lenguaje no es propiedad del yo sino un territorio compartido. Dialogar, entonces, no es imponer una visión o renunciar a la propia, es una tercera vía. Las lenguas sobreviven no encerrándose, se perpetúan en el dialogo. En Estados Unidos, la Academia no es solamente una institución normativa, es un espacio de reflexión. Fundada en Nueva York en 1973, busca pensar la norma en relación con la variación. Su misión es trabajar por el prestigio del español en Estados Unidos, y se articula desde varias vertientes, entre ellas: la lengua, el uso y la evolución, la cultura y la educación. Por eso podemos decir que su misión es cultural y política. La lengua no es un espejo pasivo del mundo. Nombrar no es sólo decir lo que hay, es decidir qué significa lo que hay. Generar conocimientos no es un acto neutral. Otra de sus misiones, es repensar cómo enseñamos el español, preguntándonos: ¿Cómo transformar los programas de enseñanza? Y buscar una respuesta al presente pero mirando al futuro. No castigar la mezcla lingüística que se da tanto en Estados Unidos, y reconocer el valor y complejidad del translenguaje. Es triste ver cómo el español vive sometido a presiones políticas que lo infravaloran, debemos sentirnos orgullosos de él, no debe generar vergüenza, inseguridad. Una pregunta esencial es: ¿Está siendo capaz de nombrar las complejidades humanas de quienes lo hablan? Y mi respuesta es que sí, que las lenguas del siglo XXI viven en movimiento, y se enmarcan en familias transnacionales. Compartir dos lenguas en un territorio es un valor, las lenguas evolucionan porque cambian. Federico García Lorca transformó su sensibilidad poética en Nueva York. Quizá el título de uno de sus libros más famosos podría haber sido ‘Nueva York en un poeta’, porque la ciudad entra en la conciencia de su creador y la modifica. Y Granada sabe bien lo que significa pensar desde el tránsito: una lengua se mide desde la conciencia, y ésta es una de las formas más intensas y reveladoras que nos enseña que una palabra mezclada hospeda la experiencia compleja de quienes la hablan. Granada y Estados Unidos entienden perfectamente lo que significa ‘una lengua con maleta y biblioteca’. Maleta que representa a los migrantes, los trabajadores que llegan; y biblioteca que simboliza la memoria, la cultura y la historia. Creamos en el español: esa lengua entre dos mundos y preparada para el futuro>>.



Gerardo Rodríguez-Salas en Taller de La Zubia

Qué bonita y entrañable tarde la de ayer en el Taller de Escritura de La Zubia. Disfrutamos muchísimo del cálido encuentro con el escritor y catedrático Gerardo Rodriguez-Salas. Todo el grupo agradecemos de corazón su visita, la lectura de sus poemas de "Oxford Circus", y el ambiente tan especial que se creó. Gracias también a Fer por acompañarnos y por las fotos. ¡Una tarde maravillosa! 


Os dejo con mis palabras introductorias:

<<BIENVENIDA PARA GERARDO RODRÍGUEZ SALAS

Siempre es gratificante adentrarse en la literatura con un grupo de personas tan interesadas en ella y visitar los universos que crea un autor. Y en estas últimas sesiones en torno al calor de la palabra, nuestro taller se ha acercado con gran interés al cosmos lírico de Gerardo Rodríguez Salas. Y nos ha acompañado su mundo rico en experimentación y en visiones renovadas sobre el yo poético. Le damos las gracias encarecidamente por visitarnos, por regalarnos un ratito de su tiempo, por estar dispuesto a desvelarnos algunas de sus claves creativas, a guiarnos por el camino de las lecturas que lo han conformado y a compartir su experiencia con nosotros.

Gerardo tiene el sello de ser una voz única, no convencional y con amplitud cosmopolita. Como todos sabemos, es el autor del libro de relatos "Hijas de un sueño", del texto teatral "Vulanicos" y de los libros de poesía "Anacronía" e "Hilos de la infamia". Pero nuestro grupo se ha centrado en "Oxford Circus", su última creación. Este libro, con el que hemos trabajado, nos muestra todo ese amplio juego de voces interiores y de ecos que un poeta guarda dentro de sí, la belleza de lo no normativo, la valentía de los cuerpos invertidos, los monólogos que se enfrentan en un diálogo de espejos, el sentimiento de lo colectivo.

Y como el grupo ha estado volcado en las pautas de cómo estructurar un conjunto de poemas, esta obra ha servido estupendamente como ejemplo de unidad de conjunto −a través de bloques acordes con el hilo conductor del libro−: Vodevil, Burlesque, Teatro de sombras, Fenómenos y Extravaganza. También se ha comentado la reapropiación y renovación que hace Gerardo de los ritmos visuales (línea poética diseminada, fragmentada o escalonada) usados a finales del siglo XIX y principios del XX por las vanguardias.

Muchos de los miembros del Taller de Escritura de La Zubia, a modo de obsequio, han compuesto algunos textos que dialogan con ‘‘Oxford Circus’’. Porque la escritura también es una respuesta a lo leído: es un comunicación en diferido −a veces íntima y secreta− con la voz de autores y autoras que mueven algo dentro de nosotros. Esperamos que resulten interesantes los escritos y propuestas en torno al trabajo del autor.

El poeta Gerardo Rodríguez Salas es el último creador al que hemos convidado en este curso. Ojalá que él sienta su visita, al igual que nosotros, como un broche final que remata un año muy bien aprovechado. Un curso en el que tuvo cita la poesía clásica y de estructuras medidas (el romance, por ejemplo), junto con otras corrientes contemporáneas, como es el caso de la suya, de las que es un inmejorable exponente.

Gracias una vez más por este generoso gesto de pasar esta tarde en La Zubia con nosotros. Somos todo oídos para aprender y aprehender, para seguir nutriéndonos de buena poesía, para avanzar por los caminos de la comunicación hecha con conciencia>>.

(Marina Tapia)

Margarita Osborn Belt, Montserrat Hurtado Rodriguez, Daniel Martin Peralta, Isabel Oliver Jiménez, Jose Diego Fajardo Puerta, Antonio Marruecos Rodriguez, Carmen Moral Santaella, Herminia, Noemí, Susana, Ana, José Carlos, José Domingo.



Animal Sospechoso y Cristina Grisolía en Granada

Inolvidables días con Animal Sospechoso en la librería Picasso de Granada. El viernes en la puesta de largo de "Poetas en construcción" a cargo de Javier Gilabert, y el sábado "De piedra contra piedra", de Cristina Grisolía, presentado por Juan Pablo Roa y yo. Gracias a Ángel Olgoso por las fotos y a todos l@s amig@s que nos acompañaron. Ha sido un gusto también compartir con Misael Ruiz Albarracin y con Álvaro Hernando.









sábado, 30 de mayo de 2026

"Poetas en construcción" en Cuadernos del Sur



‘Poetas en construcción’
El poeta Misael Ruiz recoge testimonios sobre el proceso creativo de 15 poetas de distintas ciudades y países.
Concha García

Cuadernos del Sur Diario Córdoba 30 MAY 2026 

Estamos en un sistema editorial que generó, según el Ministerio de Cultura, más de 91.000 títulos de libros en 2025, de los cuales solo un porcentaje muy pequeño logra vender más de 2.000 ejemplares, incluyendo libros de historia, catálogos de arte, novela negra, etcétera.

Hay dos grandes grupos, como Planeta, con más de 70 sellos, y Penguin Random House, que copan prácticamente el mercado de la poesía y la narrativa. Para sobrevivir a estos grandes emporios, las editoriales independientes tienen un papel fundamental a la hora de generar libros de calidad que no estén bendecidos por el mercado. En Barcelona, uno de esos sellos es Animal sospechoso.

Poetas en construcción es un libro de entrevistas y poemas seleccionado por el poeta Misael Ruiz, en el que se recoge el testimonio de 15 poetas sobre el proceso creativo. Lo particular de esta propuesta es que se pide a los autores que hablen del proceso mental antes de que aparezca el poema. En dicha selección encontramos ocho poetas residentes en Barcelona, procedentes de otros países o ciudades españolas, que a su vez eligieron a otros poetas bajo la misma idea. El cuadro que forma este libro es muy interesante porque se trata de un mestizaje cultural que se genera, sobre todo, en grandes ciudades como Chicago o Barcelona, comentaba el poeta Álvaro Hernando Fraile.

La Barcelona de ahora no es la misma que la de hace unos años. La mayor parte de sus poetas en lengua castellana fueron silenciados al no promocionarse sus obras a partir del año 2010. Ese silencio todavía late desde que la ciudad dejó de ser cuna de culturas diversas que irradiaban la luz de la modernidad, retrotrayéndose hasta alcanzar cotas de invisibilidad cuando, paradójicamente, se están generando mestizajes culturales muy interesantes y alentadores.

La editorial Animal sospechoso, al cuidado del incansable poeta de origen colombiano Juan Pablo Roa, logró crear con su sello una especie de canon poético de diferentes generaciones y tendencias para dar cuenta de lo que realmente está sucediendo en la Ciudad Condal, cuya brecha lingüística hizo borrón y cuenta nueva con la irrupción de las políticas lingüísticas prioritarias.

¿Qué encontraremos en esta antología?

Interesantes aportaciones a modo de sondeo sobre los modos de inspiración, no solo de creación. La mayoría de los poetas coincide en que debe existir inspiración y que, cuando llega, hay que atenderla. ¿Cómo llega? Con una palabra, un sueño, un sonido, siempre con cierta dosis de extrañamiento aderezado con el asombro, dando relevancia no tanto a cómo se hace un poema, sino a cómo se propicia.

Se habla también de la traducción, de la corrección del poema, así como de las fuentes que inspiran a los creadores.

Un idioma muy compartido

Juan Pablo Roa hace referencia a su fascinación por el español como lengua. Señala que somos más de veinte países los que empleamos un mismo idioma y que en cada uno encontramos modalidades de expresión diferentes. No en vano, se está generando un canon de poetas sudamericanas como Ida Vitale, Piedad Bonnett, Blanca Varela o Rosario Castellanos.


Llama la atención que, ante la pregunta de las influencias literarias, casi ninguno se sienta vinculado a un solo poeta de Barcelona, ni en catalán ni en castellano; únicamente aparece una mención a Jaime Gil de Biedma.

Protagonistas

Varios de los poetas residen en dicha ciudad desde hace años, como Rodolfo Häsler, Neus Aguado, José Ángel Cilleruelo, Teresa Shaw, Misael Ruiz, Corina Oproae, Cristina Grisolia, Miriam Reyes o Mónica Picorel, quienes eligieron a otro poeta con el que sienten afinidad: Laura Giordani, Álvaro Hernando, Tere Irastortza, Antonio Méndez Rubio y Marina Tapia.

Concluyamos que la inspiración mantiene un papel importante en el trabajo de todos. Les fascina buscar la etimología de cada palabra, saber de qué estamos hablando y nombrando, aunque el poema nunca debe escribirse pensando exclusivamente en ello: el resultado nunca se sabe.

Una excelente propuesta que podría ampliarse para sacar a la poesía de los ámbitos regionales y proponer nuevas miradas acerca del sujeto poético. Quizá debería comprometerse más con el tiempo que estamos viviendo, como dice Teresa Shaw: «Ver lo que somos, comprender el horror, mirarlo de frente».

Tal vez ese sea un camino que desvíe la atención de la poesía basada únicamente en la subjetividad del poeta que se pone una venda en los ojos. No cabe duda de que algo está cambiando desde hace mucho tiempo, y quizá haya llegado el momento de ponerlo en práctica sin ahorrar la complejidad que ofrece cada poema, dejando al lector la tarea de desvelarlo.


‘Poetas en construcción’.
Autor: Edición de Misael Ruiz.

viernes, 15 de mayo de 2026

Recital en Huétor Vega (Mujeres Vesci y Taller de Escritura)

Tarde entrañable y de encuentro entre dos activos grupos de Huétor Vega: Mujeres Vesci y Taller de Escritura; un recital en el que se rindió homenaje a María Moliner y en el que se leyeron relatos y poemas de creación propia. Gracias a Juana de Miguel por la invitación, y a Eduardo Tébar, del diario Ideal, por acompañarnos y cubrir el acto.
Integrantes: José Carballo Molina, Conchi Garcia Ortega, Inma Reyes Herrera, Antonia Molina Arquelladas, Rosa Del Ojo Tamayo, Teresa Tamayo, Loli Palma Molina, Isabel Antequera, María Zafra, Encarni Bonilla, Lola Rojas y Humi Tovar.






Juan José Castro en el taller de Escritura de La Zubia

Qué tarde más especial y fantástica la que compartimos ayer junto a Juan José Castro Martín en el taller de Escritura de La Zubia. Juanjo nos regaló interesantes reflexiones y comentarios, además de la lectura de fragmentos de su libro "El bosque errante" (Premio Andalucía de la Crítica, editado por Reino de Cordelia). Agradecemos de corazón su visita, su cercanía y calidez, su trabajo con el lenguaje y todas las numerosas cualidades de su escritura que sirven de inspiración y norte. Damos las gracias también a 'La Casa con Libros' que nos acogió en su espacio único. Os dejo con mis palabras de bienvenida:



PALABRAS PARA JUAN JOSÉ CASTRO

<<Junto con el amor, la amistad es uno de los bienes más preciados. Y el poeta que hoy nos acompaña, además de ser un escritor al que admiro, es un buen amigo. Su amistad −en el tenso mundo de los autores− aviva mi esperanza en la existencia de una conjunción posible entre buena obra y buena persona; conforta la necesidad de encontrar espejos en los que mirarse, voces que guíen y alienten entregadas a sus inquietudes y alejadas de los egos.

Juan José Castro ha construido una carrera sostenida, ha forjado obras coherentes y cuidadas, profundas y bellas; muchos de sus libros han sido premiados (merecedor del Premio Andalucía de la Crítica) pero, a pesar de su juventud y de todos los reconocimientos a su creación, él atesora una actitud sencilla y cercana, una sonrisa franca y hospitalaria, un saber estar poco común.

Su excelente libro ‘‘El bosque errante’’ nos ha servido de modelo sobre cómo desarrollar un volumen que abarque variedad de temas conservando en todo momento una unidad de estilo y de fondo. En diálogo con su ‘Bosque’, los integrantes del grupo han realizado algunos interesantes ejercicios de estructuras de posibles poemarios (con citas afines, bloques bien trabados y notas iniciales o prefacios); en fin, Juan José Castro ha generado en nosotros un deseo auténtico de abordar la arquitectura de un poemario, pensando −como él tan bien hace− cada parte de una obra con minuciosidad de orfebre. Además, hemos recordado, con el maravilloso poema ‘El ángel viajero’, la écfrasis y sus posibilidades. Y nos ha conmovido profundamente su homenaje a la poeta alemana de origen judío Gertrude Kolmar en ‘El último tren’.

Es muy satisfactorio para mí invitar, a este cálido y constante taller, a autores que amplíen la visión acerca del oficio de escribir. Porque nuestro camino hacia la voz propia pasa necesariamente por la lectura: y no sólo de escritores clásicos, también de voces actuales que están construyendo un legado vivo. En esta hermandad que conformamos, solemos mantener como lema: ‘para ser buenos escritores debemos ser primero buenos lectores’. Y cada invitado del panorama poético o narrativo que nos visita con tanta generosidad, nos otorga el regalo impagable de su visión, su manera única de entender la literatura, la sociedad y el futuro: eso es oro de alto calibre para el entusiasmo y la ductibilidad que reinan en esta sala.

Gracias, amigo, por brindarnos tus letras sólidas y empapadas de tradición filosófica y literaria; por ser un creador independiente, lejos de camarillas. En estos momentos en los que necesitamos voces que vayan a contracorriente, que no se apunten a modas, que no tengan como norte encajar o agradar, tu actitud brilla como estrella. Espero que esta tarde con nosotros te resulte muy agradable y reconfortante, y que permanezca en tu memoria>>.




miércoles, 13 de mayo de 2026

"Poetas en construcción" y "De piedra contra piedra" en Granada

Este viernes 15 de mayo, a las 19:00 horas, en la librería Picasso, presentamos "Poetas en construcción" (Animal Sospechoso), un libro en el que no sólo está recogido un grupo de poemas de varios autores, también textos acerca de su proceso creativo. Tengo la suerte de formar parte de esta interesante propuesta. El acto estará a cargo de Javier Gilabert, y contará con poetas que vienen desde Barcelona: Cristina Grisolía, Álvaro Hernando, Misael Ruiz Albarracín y Juan Pablo Roa.
Y este sábado 16, a las 12 h., presentaré “De piedra contra piedra”, el último poemario de la poeta argentina Cristina Grisolía.







viernes, 8 de mayo de 2026

Postal de "Ser como la estrella inaccesible y alta alumbrando el silencio''

Muy feliz con esta postal de mi colaboración en ''Ser como la estrella inaccesible y alta alumbrando el silencio'', del proyecto Encuentro Letras Celestes, coordinado por Pedro Luis Ibáñez Lérida, antología digital centrada en el silencio. Participé con el poema "Andadura".
Se puede descargar el archivo completo aquí:
https://drive.google.com/.../1fIJLo6ZMwM0NWlyYUZyyCK.../view



miércoles, 6 de mayo de 2026

"Nômade" (Entorno Gráfico)

 


CONTRAPORTADA

<<Es Nômade un libro bifronte compuesto por dos grupos, Cuaderno portugués, fruto de la estancia de la autora en Óbidos, y Errantía, un conjunto de 27 sonetos. Ambas partes asumen el carácter nómada de la poeta, que posee la independencia de los pájaros migratorios. Como Pessoa, Marina Tapia reconoce la pulsión vagabunda de su naturaleza (tal vez una condición heredada o una forma de rebeldía), su renuncia consciente a un hogar estable en busca siempre de sorpresas y hallazgos, descubre la geografía atlántica y el sonido de las palabras de otro idioma, “tan melodiosamente incomprensibles”. Tal y como apunta Virgilio Cara en su prólogo, si en Cuaderno portugués se confirma que el destino que espera a los errantes no es otro que el recuerdo, en Errantía inicia su propio viaje interior de Valparaíso a Granada, indaga en la idea de que los viajes son los viajeros, de que lo que vemos no es lo que vemos sino lo que somos. Esos sonetos suponen una revisión concentrada de los temas que ya aparecían en su obra anterior, un intento de recuperar, quizá, la inocencia primera desde el silencio, la soledad y la perseverancia en la creación artística. “¿Quién huye de una vida proyectada?”/ “¿Quién cambia lo seguro por la nada? / ¿Y quién acepta vida fronteriza…”>>.

Ilustración de portada: Marina Tapia


martes, 5 de mayo de 2026

Presentación de "Nômade"

Muchísimas gracias a Ángel Olgoso por sus maravillosas palabras y a tod@s l@s que abarrotasteis la Sala Zaida en la presentación de “Nômade” (Entorno Gráfico), durante la Feria del Libro de Granada 2026. Os dejo con el texto de Ángel y con algunas fotos:









<<Resulta fácil presentar cualquier libro de Marina, dada la calidad intrínseca de todos ellos. Y al mismo tiempo resulta muy difícil presentar a Marina dada su humildad, su deseo congénito de invisibilidad. Es como intentar atrapar a un humilde gorrión sin que se le parta a uno el alma; un gorrión que, a lo sumo, sólo quiere que nos fijemos en su vuelo y no en su condición de ave, de criatura aérea. Pero cómo hablar de la poesía de Marina sin decir que pertenece a ese linaje escaso de los poetas de nacimiento, que viven, respiran y transmiten poesía. Seguro que ahora mismo tiene el corazón saliéndose del pecho, azorada por las cosas que ando diciendo, pero cómo ocultar su singularidad, tan rara y valiosa sobre todo en un presente colonizado por vanidades, oropeles impostados y egos revueltos. Aunque a Marina le horroricen estas afirmaciones, somos afortunados de que su suculenta savia chilena esté renovando de nutrientes los vasos liberianos de la poesía granadina y española.

Tras ese hito en su trayectoria creativa que ha sido “Mixtura”, la antología personal en la que ha recopilado una buena muestra de sus diez primeros poemarios (algunos inencontrables al tratarse de ediciones debidas a diversos premios literarios), hoy nos entrega su nueva obra, “Nômade”, que Entorno Gráfico ha tenido el tino y buen gusto de publicar aquí, en Granada, el hogar desde hace trece años de una Marina ya no tan nómada. De alguna manera, “Nômade” entronca con “Islario”, una obra suya anterior donde peregrinaba con emoción contenida a numerosos lugares del mundo, ya que “Nômade” fue escrito en gran parte durante su residencia en Óbidos, becada por Granada Ciudad de Literatura Unesco. Digo en gran parte porque, además de contener “Cuaderno portugués”, con los poemas destilados y tamizados durante su estancia en aquella hermosa ciudad medieval, “Nômade” cuenta con un segundo grupo de poemas titulado “Errantía”, formado exclusivamente por sonetos. Piezas todas hermosísimas, en las que Marina retoma, se ciñe y revitaliza los temas de este molde clásico con una altura tal que uno parece estar leyendo por ejemplo a Sor Juana Inés de la Cruz. “Cuaderno portugués” es belleza sencilla, es azul, es melancolía, es bodega, es Atlántico, es muralla, es verdín, es tiempo desflecado, es dulzura, es nudo y salitre, es barca amarrada, es viento verde, es alfiletero de saudades. “Errantía”, en cambio, es verbo sonoro, espíritu inquieto, rima felina, destierro leve, nácar escarchado, es andadura, feliz ejercicio, vida renovada, pupila y bravura, es sol a manos llenas, es orbe de diamante.

Como dije en uno de los prólogos que tuve el privilegio de escribir a alguno de sus libros, los versos de Marina polinizan el alma. O, por decirlo al modo de Cunqueiro, la poesía de Marina es ambrosía, madre de levitaciones. Y Marina es a su vez, como todos los poetas auténticos, una médium verdaderamente modesta. Su humildad custodia la pureza que necesita, por encima de todo, el poeta. Pienso que Marina podría ser uno de aquellos ángeles que visitaron a Abraham, en pura misión de consolarnos en un mundo demasiado feo y bárbaro. Que Marina podría ser como esos médicos, como esos contados seres misericordiosos que tienen la seguridad de que con dulzura y consuelo se curan muchas enfermedades. O como esos místicos que pasan de puntillas por su tiempo, porque el ruido del mundo no deja oírlos, pero luego, aunque sea mucho tiempo después, acaban resonando como un fragor en el corazón de las gentes, que por fin pueden escucharlos. Porque tengo la certeza -como la tiene cualquier persona que se haya acercado a su poesía o la frecuente en el futuro- de que la lectura de los versos de Marina es realmente un descansadero, un lugar de quietud, un espacio calmante del alma donde se amortiguan los ruidos y se otea el mundo, con sus colores y misterios, como desde una particular y gratísima lontananza; donde los sentidos se expresan y glorifican mediante la razón y el ritmo interno; donde los apetitos, con sus batallas y cicatrices, se subliman, y se auscultan apaciblemente los afectos.

Quizá la sensación de transparencia que se respira en su obra provenga de que nuestra poeta no se deja atrapar por el paisaje, por las vivencias o los sentimientos, sino que los deglute y los fija para nosotros en planos mentales. Según Azorín, lo que da la medida de un artista es su sentido de la naturaleza: un escritor será tanto más artista cuanto mejor sepa interpretar la emoción del paisaje. No parece sino que Azorín se refiriera a Marina. Porque ella no habla acerca de las hojas de los árboles y de las ardillas y de la espuma y del musgo en las rocas y de las golondrinas, sino que habla en su nombre, sin intermediarios, impregnada la poeta de su gracia, de sus átomos, de su sustancia tangible, ataviada de pura luz, transmitiéndonos -con cordial belleza y frescura- un mundo natural vivo, soberano, inteligible, en primera persona. Marina, en su fragua infatigable, es capaz de explorar la frontera entre la palabra y el silencio, de sondear las entrañas tectónicas de la Tierra, de sentir apego por todos los seres, de atrapar epifanías en la pinaza de un bosque, de esculpir las fases del deseo, de atisbar el infinito tras los marcos azules de una ventana portuguesa, de celebrar la existencia como si fuera un centelleante trozo de ámbar, de agasajarla con versos, pinceles o títeres.

Como dice María Negroni, la poesía es la continuación de la infancia por otros medios. Y es que hay una afinidad entre las cajitas donde los niños guardan sus diminutos tesoros y los retazos de vida, los datos sedimentados del mundo que los poetas guardan en sus libros. Lo infantil, como lo poético, es una sublimación de la curiosidad y la memoria, una resistencia testaruda. Igual que el espacio mágico de la infancia, la poesía de Marina Tapia se habita más que se lee, es el arte del silencio inteligente y hermoso, del fervor asombrado, de las esquirlas de un yo que se preocupa por todos nosotros y cuyos temas giran alrededor de la poeta en una espiral armónica, como quería Sor Juana Inés de la Cruz.

Para Gertrude Stein, la poesía perfecta era como perfecta sabiduría y santidad, simplicidad y transparencia. La poesía de Marina Tapia, hasta este su último libro, “Nômade”, se acerca de manera extraordinaria a esa idea, a ese deleitoso ideal. Porque los poemas de Marina existen, no parecen haber sido fabricados sino que pertenecen al orden natural, como el lirio silvestre. Se encuentra uno muy a gusto respirando su aire puro, lleno de misteriosas fragancias, de brisas sensuales, de combinaciones armónicas, de exquisitas ósmosis. Sólo muy pocos autores nos acompañan muy profundamente, creadores que poseen un don donde se funde la gracia y la tersura expresiva con una lucidez especialísima, genuinos artistas que son esclavos del don que han recibido. Sólo muy pocas veces nos penetran palabras esenciales por su verdad o su belleza. Por lo general, y porque la sed no se apaga sino con agua de manantial, hay que cavar un pozo muy hondo para encontrar una veta pura. Y la poesía de Marina lo es, un don como la claridad del agua o de la luz. Un don que no se sabe de dónde viene, sólo se sabe que hay que cavar mucho y esperar mucho. Hasta hoy, en que tenemos la suerte de atesorarlo de nuevo en el cuenco de nuestras manos, en este pequeño volumen de una poeta destinada a ser un clásico, porque sus libros poseen la elegancia, la limpieza y la precisión de lo atemporal>>.