miércoles, 24 de junio de 2026

Presentación de "Circunloquio de amapolas" de Sebastián Waldo

Un placer haber presentado junto con Ángel Olgoso el poeamrio "Circunloquio de amapolas" de Sebastián Waldo en la Biblioteca de Andalucía de Granada. Os dejo con mi texto:




PRESENTACIÓN DE «CIRCUNLOQUIO DE AMAPOLAS» DE SEBASTIÁN WALDO


Es un gusto presentar un libro de un buen amigo, en especial cuando compartes con él país de origen, cultura y lecturas similares. Encontrar otro chileno en Granada (sólo había conocido uno antes de Sebastián) y que, además, sea poeta es un feliz regalo de la vida. Esa ligereza que adopta el espíritu al tener un interlocutor con el que pasear por las letras y los mundos -desconocidos aquí generalmente- de Jorge Teillier, Floridor Pérez, Oscar Castro, Juvencio Valle, Julio Barrenechea, María Luisa María Bombal, Pedro Prado o Carlos Pezoa Véliz es una delicia. Pequeños, y grandes milagros a la vez, los que convoca la comunicación tiznada de la tierra de la infancia y la juventud, empapada de referencias nítidas y transparentes como burbujas. Porque el universo literario se alimenta de ecos entre montañas levantadas por las lecturas iniciales. Es un juego de sedimentos sobre la base de los libros que amamos en nuestro comienzo como lectores.

Por eso, siento una alegría especial al invitaros hoy a leer este «Circunloquio de amapolas». Un conjunto que se abre con una acertada cita del poeta lárico chileno Jorge Teiller: «Sabías que las ciudades son accidentes / que no prevalecerán frente a los árboles». Sebastián Waldo coge el testigo, vuelve siempre a Teiller para construir un espacio de acción en el cual la naturaleza dirija las pisadas y la mirada del poeta. La voz que se desenvuelve en este libro parte de las presencias sagradas de lo vivo, para luego recrearlo, intervenirlo y generar uno nuevo más cercano al ser humano. El poeta es una lupa nacida de la sensibilidad, es un faro encendido entre los automóviles y el pavimento mostrándonos los bosques.

Según mi apreciación personal, este poemario sigue el tono de «Jornadas neorrománticas» (Aliar Ediciones, 2024). También aquí, los elementos personificados cobran un protagonismo sustancial, hablando con audacia y soltura. Todo es símbolo y signo. La voz poética no dejará de recordarnos: «La materia ansía todas las formas». Y con versos como estos, sentimos más latente la relación de Sebastián Waldo con las escuelas de escritura de naturaleza norteamericanas, pero también con las corrientes de América del Sur, con sus pueblos originarios creadores de mitos y leyendas nacidos al calor de lo telúrico. Si nos remitimos al término con el que se bautizaron los pobladores del sur de Chile, los Mapuches, veremos que quiere decir “gente de la tierra”. Y ese “de” es muy significativo, remite a la pertenencia, a un lazo vital y originario indisoluble. Es interesante tener en cuenta desde dónde nace la voz que ha buscado comunicarse y ha construido o ha adopatado un idioma, una lengua o un dialecto; hay que prestar atención a esa trayectoria: porque es justamente en la poesía donde se evidenciarán nuestras raíces.

En este volumen de Waldo hay una parte más sintética y depurada en la que retrata el paisaje de Chile que -de alguna forma- es también el del sur de Andalucía: «Ahí me refugié entre yuyos silvestres / que erguían sus astas / bajo un sol desganado de diciembre, / ahí se escabullía el rumor del Pacífico / como el llamado de viejos navegantes, / y en lo alto de las dunas / el viento doblegaba los pinos». Vemos en el poeta una precisión para nombrar el universo natural minúsculo y sencillo. Y es muy destacable, en su trabajo, la conexión establecida con las formaciones rocosas que, como chilenos, tanto nos marcan y sostienen. Esas alturas minerales presentes en las obras de nuestros premios nobeles como Gabriela Mistral y Pablo Neruda, vuelven a demarcar el territorio levantado por el verso. La voz que se alza no teme a la especificidad, no tiene reparos en nombrar y utilizar palabras precisas como: ofiolitas, geosinclinal, riolita, por ejemplo. El cuerpo terráqueo cobra protagonismo y no es solo alimento para lo visual y lo conceptual, es materia alimenticia. En el libro también hay referencias sutiles a las efemérides de Chile: «y dieciocho es un día que para nosotros no termina, / rapsodas condenados a cantar siempre lo mismo».

En esta obra de Sebastián Waldo, también disfrutaremos del juego de siglas a través de tres poemas encabezados por las letras del abecedario: ADN. Un desarrollo intelectual y emocional con la predominancia de palabras que comienzan con estas letras nos plantea el vacío interior y la andadura del hombre entre centurias humanas.

Finalizando el conjunto encontraremos un grupo de poemas más cercanos a la denuncia, a modo de repudio de la relación actual del hombre con su hábitat. La voz poética acusa y reprende a nuestra especie que se sitúa lejos de la naturaleza, que es engullida por grandes ciudades que le roban lo esencial Y hace una defensa de la lentitud.

«Circunloquio de amapolas» realiza un dibujo del hombre muy preciso y siempre circunscribiéndolo a la atmósfera y al entorno, a esa identidad nómade e indefinida que estuvo en sus comienzos. Os leeré algunos versos muy destacables en los que se aprecia la columna vertebral del libro: «Hoy he decidido que la amapola es la flor más bella, / porque la vi radiante entre los jardines mustios», «Aromos y sauces arqueados sobre el río, como lo que aparece / porque sí, porque en la materia había espacio», «Te canto porque nadie más lo hace, pero sobre todo / porque tu displicente alegría no necesita reverencias», «¿A quién cantar en una tierra de sordos. / A nosotras, las amapolas que año tras año / aguardamos pacientemente para encender / las colinas con nuestro fuego olvidado».

Y, para terminar, quiero traer unos versos que reflejan la potencia que en el poemario tienen los elementos por encima de la mirada del autor, donde el paisaje se impone al ego: «El viento calculó toda la liviandad / y, borboteando, colmado de hidrógeno, / fluyó bajo el sol, / bullendo para volver otra vez al aire». Aquí vemos el gobierno de las fuerzas del planeta frente a la fragilidad de los seres humanos.

Dejémonos encantar por estas directrices, por este corpus nutricio de un poeta con los pies hundidos en el humus vital. Gracias, Sebastián Waldo, por mostrarnos un camino de redención con tu trabajo.



Margaret Atwood en Granada

Os dejo con los apuntes que, maravillada, tomé en el acto dedicado a la imprescindible Margaret Atwood. Espero que acerquen, un poquito, lo esencial de sus respuestas y del conversatorio. ¡Todo un regalo para nuestra ciudad!


«El acto empezó con unas palabras de Laura García-Lorca de los Ríos agradeciendo la visita de esta gran escritora al Centro Federico García Lorca y a nuestra ciudad. A continuación, Ana Gallego, unas de las coordinadoras de esta segunda edición del Festival CulturALH, calificó a Granada como una ciudad de poesía, memoria e historia, y recordó que este año el Festival estará dedicado a la figura de Averroes. También se comentó de la investidura de Margaret Atwood como doctora ‘honoris causa’ por la UGR. Se dio paso a la entrevista a cargo de Mercedes Díaz Dueñas. Esta destacó la generosidad de la autora e inició una cadena de preguntas que comenzaban con la conjunción "Y si..."

Margaret contó que la escritura de "El cuento de la criada" se desarrolló en Berlín, y si tuviera que escribir algo en Granada sería claramente poesía. Lamentó haber nacido en una época en la que le tocó estudiar algo llamado 'economía doméstica' porque ella hubiera preferido aprender a escribir a máquina adecuadamente. Cada respuesta de nuestra admirada escritora estaba llena de fina ironía y agudeza, haciendo las delicias del público y provocando risas y aplausos.

Confesó −con gran franqueza y humildad− que se sentía contenta de no haber publicado todo lo escrito: "Mis trabajos iniciales eran, en muchos sentidos, los de una joven promesa". Díaz Dueñas rescató una interesante elección de la autora −hecha años atrás− al escoger la supervivencia como símbolo para definir Canadá, y le preguntó si en este momento seleccionaría otro. Margaret respondió que optaría por el mismo ya que es un país que se mueve entre la amenaza de Estados Unidos y Rusia: "Muchos canadienses, a la hora de planificar sus vacaciones, prefieren −en este momento− ir antes a México que a Florida a raíz de ese estado de tensión. También volvería a escoger la canoa como elemento, no hay nada como un largo viaje en canoa rodeado de obstáculos para poner a prueba a una pareja. Si reman juntos, la relación pervivirá". Comentó, asimismo, que aconsejaría a su ‘yo’ más joven no ser tan temeroso, y habló del interés en la relectura de libros ya que las sensaciones y los gustos cambian con la edad: lo que parecía fantástico en una época en otra no lo es y viceversa. "Cuando yo enseñaba literatura victoriana, por ejemplo, había libros que a los jóvenes les parecían malísimos, en cambio a los mayores les parecían fantásticos, porque se sentían reflejados. Sigo volviendo a esas novelas de aventuras que me marcaron, siguen siendo igual de buenas para mí como cuando las leí a los quince años. Y si tuviera que dar un consejo a los jóvenes escritores les recordaría este dicho inuit: ‘Nunca des consejos a menos que te los pidan’. Eso sí, les haría ver que cada escrito que das a los demás es un regalo; tener la actitud de estar haciendo un intercambio es fundamental, no todo son transacciones comerciales. Si a una persona lo que has escrito le dice algo, ya ha valido la pena. Frente al ‘valle de la sombra del dinero’, la economía del regalo. Y no hay que preocuparse por las malas críticas. Para alentarlos, he estado tentada muchas veces de publicar una colección de malas reseñas acerca de mis obras, críticas ridículas o severas. No siempre lo que se dice de tus libros es positivo pero hay que seguir".


"Al mirar atrás veo distintas épocas: los sesenta con su segunda ola de liberación de la mujer, los setenta con el feminismo aún más fuerte pero, lamentablemente, llegan los ochenta y empieza Estados Unidos a transformar los escritos religiosos en algo activista. Entonces me pregunté: ¿Si Estados Unidos se convirtiera en una dictadura qué haría? ‘El cuento de la criada’, es el resultado a esa pregunta. Ahora hay un fuerte ascenso de la derecha religiosa y están muy ocupados en demoler todo lo construido, quieren que las mujeres estemos en casa. El libro apareció en 1985, todavía no había caído el muro de Berlín, una mitad se preguntó: ¿Cuánto tiempo tenemos para que se haga concreta esa realidad planteada? Y ya está aquí la respuesta... me da pena porque creo en las capacidades de los norteamericanos, en su parte positiva. Os cuento que en Estados Unidos ha habido censura de mi trabajo, han sacado mis libros del programa educativo. No es una censura total, es una represión gubernamental, no se ha llegado a la quema pero, justamente esa prohibición, los hace más atractivos a muchas personas. Cuando salió elegido Trump, un joven dijo: ¡Esto es lo peor que nos ha pasado! Pero se pueden poner peor las cosas... En la parte final de ‘El cuento de la criada’ hay una serie de preguntas planteadas como desafíos para el lector. Es curioso lo de las prohibiciones; en los cincuenta, en Canadá, había novelas que no se permitían o no se recomendaban como el ‘Ulises’ de Joyce, pero se consiguió el efecto contrario y toda nuestra generación lo leyó con ansia e interés. La escena literaria canadiense está impregnada de cierto miedo, esto es generalizado, en este mundo se juzga acusando ya con el dedo. Debemos recordar que todo es cíclico. El arte debe ser valorado por su excelencia y no por el grupo que lo produce. En estos momentos, en los cuales lo privado es público a través de las redes sociales, abogo por la comunicación directa, de persona a persona".

Respondiendo a la pregunta de qué libro de ella aconsejaría a sus lectores, afirmó que no se puede aconsejar: "No hay lectores homogéneos, cada uno es un mundo, un ser individual con gustos diferentes". Luego Margaret rememoró sus once años, cuando ella decía que iba a ser diseñadora de moda y dibujaba a mujeres libres fumando cigarros con largas boquillas. Le interesaba lo estético del vestuario, pero también su parte social, lo que refleja de un individuo o de un grupo. La autora ha diseñado e intervenido en las portadas de sus libros, le parece importante este aspecto. Contó que después de la caída del muro y del régimen comunista, la literatura pornográfica invadió la escena del mundo literario (había estado prohibida); de hecho, en una portada de un libro suyo aparece una mujer con los pechos enormes y tiesos: "Lo que quiero decir es que no se siempre se puede controlar la imagen de un trabajo, cuanto más lejos estés del país en que se publica, menos control tienes sobre ella".

Atwood rescata la idea de que la novela y los poemas son cuevas oscuras: "Cada vez que se entra en una es una exploración. En un libro no ves todo desde el principio, muchas veces hay que escribir desde el final. Virginia Woolf dice que escribir es como entrar en una habitación oscura. Yo tengo límites en mi camino hacia lo velado, no puedo ni estoy dotada para la novela negra, es mejor moverse en los campos en los que una se siente más cómoda". La entrevistadora le corrige: "¡Pero eres buena en tantos campos así que te perdonamos!" Y los aplausos rompieron en toda la sala reconociendo la maestría de esta autora y su gran legado. Para terminar, nuestra querida invitada dijo que recordará el resto de su vida esta visita a Granada, que ha sido muy feliz aquí y que ha cumplido un sueño.»


viernes, 19 de junio de 2026

Clausura del Taller de Escritura Creativa de la Biblioteca del Salón Mariluz Escribano

Una gran alegría la invitación de Inmaculada López a participar en la clausura de este curso del Taller de Escritura Creativa de la Biblioteca del Salón Mariluz Escribano. Se leyeron unos hermosos, sorprendentes y trabajados textos escritos en torno al espacio de la biblioteca (ese lugar mítico). Ana Morilla aportó su sabiduría literaria, y yo colaboré realizando un taller acerca Ana Morilla, de los cinco sentidos en la escritura. Gracias a todo este grupo tan acogedor y, cómo no, a Inma que realiza una labor excepcional por la cultura de Granada.




Inauguración de "El arte sin edad" en Huétor Vega


Bonita tarde en la inauguración de "El arte sin edad", una exposición de pintura al óleo en las Salas del Molino del Carmen de San Rafael, en Huétor Vega. Tal como comentaron los profesores del taller, Carmen y Salvador, esta muestra heterogénea pretende mostrar el valor terapéutico del arte, también su importancia en el desarrollo personal y su capacidad de diálogo intergeneracional. Me gustó disfrutar los cuadros expuestos por dos amigas: Herminia y Amalia, y compartir un rato tan ameno.









Miriam Reyes en Sábado en Armas

Comparto mis apuntes del último "Sábado en Armas" con la poeta Miriam Reyes para los que no pudisteis acercaros. Espero que os gusten y os trasladen un poquito a ese momento tan especial del pasado 13 de junio.



<<La poeta María Elena Higueruelo, en nombre de la Asociación Diente de Oro, comenzó el acto haciendo un balance del ciclo aprovechando el cierre de este curso. Recordó que es una propuesta que viene realizándose desde el 2022, y en la que han tenido cabida tanto poetas consagrados como emergentes. "Sábado en Armas" hace un guiño a los versos de Javier Egea: "Pequeño pueblo en armas contra la soledad". Se dio las gracias a todas las personas y entidades que lo han hecho posible: a Granada Ciudad de Literatura Unesco (a cargo de Jesús Ortega con el apoyo de Alicia Choin Malagón y Marina Tapia), al Centro Federico García Lorca y, por supuesto, al público que −fiel al ciclo− ha asistido a cada sesión con gran interés. Luego, la escritora Rosa Berbel realizó una semblanza de la poeta invitada, Miriam Reyes, y un análisis profundo y sintético de su trabajo, hablando acerca de su trayectoria con publicaciones como "Espejo negro" (DVD, 2001), "Bella Durmiente" (Hiperión, 2004), "Haz lo que te digo" (Bartleby, 2015) o "Prensado en frío" (Malasangre, 2016), y explicando que el conversatorio se centraría especialmente en su último poemario "Con" (La Bella Varsovia, 2024) que obtuvo el Premio Nacional de Poesía el 2025, año en el que sale también su primera novela.

Se comenzó reflexionando sobre ese estar ‘con’ el otro. La invitada aclaró que hay una estética y una ética en el término usado como título de su obra, que le interesan esos modos y maneras de cómo interactuamos con los demás: "La palabra ‘con’ refleja la relación, y es un tema que aflora en todos mis escritos. Hay que pensar al otro, asumiendo su carácter de extraño, de extranjero". Berbel citó un texto del libro "La Bella Durmiente" que dialoga muy bien con unos versos de este último poemario: “Todo cuanto puedo llamar mío / este cuerpo que habla y gesticula”. Y comentó la importancia que da la poeta al cuerpo, y a las dimensiones de su poesía: visual y sonora, oral y corporal. Además, apuntó que ve en su quehacer una poética con cualidad performativa. Se pasó a leer un esclarecedor fragmento de la contraportada del libro: "Con, inmensa partícula mínima de lenguaje, apela a la importancia del vínculo, pero también a las circunstancias en las que algo sucede y a cómo reaccionamos ante ellas. En estos poemas el lenguaje nos interroga, se muestra como espejo y se disloca; la sintaxis se violenta y se vacía. Así este libro espera ser definido y multiplicado con la persona que lee".

La conversación se centró luego en el proceso creativo y sus variaciones en el tiempo. "La poesía tiene una manera de estar viva, quizá, por eso cuando reuní mis primeros libros en un volumen lo titulé ‘Extraña manera de estar viva’. Y el movimiento del cambio es fundamental, siempre está presente. Mi poética se basa en el asombro ante esos movimientos −externos e internos− de nuestro ser. Con los años la poesía se va volviendo una manera de pensar en la cual aflora lo no racional y subterráneo. En general, ha habido un giro estético en mi escritura, apuntando hacia cierta abstracción".

Berbel la interrogó posteriormente acerca de cómo se materializó "Con". Miriam explicó que tardó varios años en escribirlo. Sus primeros poemas son del 2015, y el conjunto fue transformándose y abordando nuevos puntos de vista. Y contó asimismo acerca de su experiencia con la migración, de la pérdida de un tipo de vida, de la pronta creación de un pasado, y de la desorientación de la lengua que produce otra manera de ver: "Se toma prestado de otras lenguas su traducción de la realidad". Para ejemplificar esa mirada, recitó un poema escrito en Jordania, en el desierto. Contó, además, su vinculación al teatro y cómo, para ella, era importante ser vehículo de las palabras, encarnarlas en otros, en otras, por eso prefiere ‘decir’ en alto un poema en vez de leerlo. Su interés por la poesía sonora, por la idea del ruido como música (pero sin prescindir en ningún momento de lo semántico), además de la importancia del cuerpo son los ejes de su creación. Citó uno de los versos que siempre tiene presentes, del escritor argentino Héctor Viel Temperley: "Voy hacia lo que menos conocí en mi vida: voy hacia mi cuerpo". Finalmente se pasó al recitado de varios poemas, deleitando al público con la fluidez de la oralidad.>>

Otra mañana más al calor del diálogo y de la escritura, que agradecemos y que nos nutre. 

"Esbozo de Peniche" en El Poema del Día, sección de José Manuel Benítez Ariza

Muy agradecida al gran poeta José Manuel Benítez Ariza por traer "Esbozo de Peniche", poema de "Nômade" (Entorno Gráfico), a su sección El Poema del Día.



<<EL POEMA DEL DÍA (269). Éste de la poeta chilena afincada en Granada Marina Tapia me trae a la memoria mi reciente estancia en Peniche, a donde fui de la mano de Carlos José Oliveira Ramos y su Encontro de Poesia Peninsular. Y sí, el poema clava la impresión visual: más allá de las playas inmensas frecuentadas por surfistas, lo que se queda en la pupila es "el amarillo intenso de una casa" poniendo su nota alegre en la melancolía que suelen tener las ciudades un poco abrumadas por el mar>>.

Presentación de "Arte: la vida en busca de sentido", de Francisco Acuyo

Muchas gracias a tod@s l@s que nos acompañasteis ayer en la interesante presentación zubiense de "Arte: la vida en busca de sentido" (Entorno Gráfico S.L.), escrito por Francisco Acuyo Donaire. Gracias a La Casa Con Libros, a Ángel Olgoso por sus palabras iniciales y por las fotografías. Os dejo con las palabras que escribí para arropar el libro, esperando que os motiven a tenerlo en vuestra biblioteca.



PRESENTACIÓN DEL LIBRO "ARTE: LA VIDA EN BUSCA DE SENTIDO".

Es un gusto estar aquí con vosotros, con vosotras, en este maravilloso espacio de cultura que es La Casa con Libros, para presentar "Arte: la vida en busca de sentido", del escritor y editor Francisco Acuyo. Este último trabajo suyo recoge una interesantísima colección de ensayos acerca del arte como vía de conocimiento, y también como una forma de acercarse a diversas realidades humanas. No es el primer conjunto en el que Francisco ha abordado el ensayo partiendo de una temática en particular, uno de los títulos que podemos citar es: "Fisiología de un espejismo", donde se acerca a la sinestesia, o "Elogio de la decepción", que lleva el esclarecedor subtítulo: ‘Y otras aproximaciones a los fenómenos del Dolor y la Belleza’; ambos publicados por Entorno Gráfico Ediciones. Todo ello nos muestra a un autor que divide su tiempo entre la investigación y el análisis y la creación de una obra personal centrada en la poesía.


En este libro se expone cuán beneficioso es el ejercicio del arte como terapia, como medio de canalizar frustraciones, preguntas, incógnitas y otros elementos en los que la medicina y la terapia convencional no llegan a acercarse de una forma adecuada. Francisco ahonda sus reflexiones en la necesidad de integrar el arte y lo lúdico para reforzar el proceso de curación y tratamiento, en problemáticas que no sólo se pueden tratar con fármacos o métodos convencionales. Haciendo gala de una amplia sustentación teórica y de sus propias experiencias, nos habla acerca de ese mítico inconsciente, de esos elementos cercanos a lo mágico y al conjuro que, desde tiempos antiguos, fueron tan importantes y acompañaron la búsqueda de una salud integral y de la armonía. Creatividad y ciencia han estado unidas desde el origen de nuestra civilización, siempre se han dado la mano y se han complementado, es algo que no debemos olvidar. Lo mágico terapéutico, el importante papel del “daimon” (ese concepto griego que hace referencia a una fuerza interna sobrenatural que advierte o disuade en la toma de decisiones), están en la bases de nuestra cultura y es interesante considerar la palabra poética como una terapia extraordinaria.


A título personal, en mi familia siempre ha habido gran interés por relacionar el arte y las diversidades funcionales: mi padre Ivan Contardo −pintor, poeta y educador de ciegos−, en su Fundación Casa Del-Pan de Valparaíso (Chile), sigue realizando actividades para canalizar las experiencias traumáticas, a través de las texturas, los modelados, los relieves, los ejercicios plásticos y otras artesanías.


Este libro de Francisco es también una suerte de viaje (órfico) a los infiernos del ser humano, con la intuición y la imaginación −y no sólo la facultad intelectiva− como timoneles. No olvidemos que hubo un momento en el que todo estuvo relacionado: magia, alquimia, astrología. Acuyo nos pregunta: ¿Qué mayor milagro que ser creativo? ¿Cómo podemos acordar estas evidentes discordancias entre saber, conocer y vivir? Y expone que el verdadero creador sabe que el acto de ver no es suficiente. Y nos recuerda que la poesía, como todo arte, busca lo invisible a través de lo visible, parte de la realidad para bucear en las zonas oscuras; por ello, es una inmejorable compañera en el camino del autoconocimiento y en el de la curación. Escucha atenta, contemplación: son formas de acercarse a ese mundo interior tan complejo que todos guardamos.


Francisco Acuyo plantea que, quizás, el alejamiento del hombre al arte ha sucedido -y cito sus palabras- "por querer estar por encima de la naturaleza, subordinado al tener, cosificando incluso lo más hondo de nuestra entidad psíquica, semejantes a dioses que contienen las maravillas del mundo, o creyéndonos arquetipos de los seres". Y asegura: "el arte es un acto de fe que va más allá de toda razón, de toda lógica, porque bebe de las fuentes intensas e inmensas de la simbología y de la potencia vivificadora del mito, de la intuición del espíritu conectado con el mundo".

Este libro es una mirada amplia al arte como elemento de crecimiento de nuestra especie. Y se centra en los terrenos de la mente, en su proceso de construcción y deconstrucción de la realidad. Porque lejos del ego en el que se sustenta la creación, el arte ofrece conciencia y libertad. El poeta es también “iatromantis”, un filósofo que refleja el íntimo tejido de la existencia.


Una colección de nueve ensayos conforman esta obra. Con un eje común muy definitivo, el autor finalmente declara, después de una larga trayectoria de experiencia utilizando al arte como elemento terapéutico y creativo: “Lo que he aprendido en el dominio del arte como terapia es que el ser humano no es en modo alguno una máquina aislada del mundo. Por el contrario, que todo movimiento de aquella supuesta mecánica racional se acaba volviendo al origen primigenio e irracional”.

Es de destacar la importancia que da Acuyo en este libro a los instrumentos trópicos como la analogía, la metáfora, la sinécdoque y la sinestesia, entre otras figuras literarias, para tratar de explicar fenómenos de la psique humana. Él se opone a la separación de mente-cuerpo, ya que, según sus propias reflexiones, los humanos somos algo más que biología e historia: somos también una transformación cósmica (como decía Panikkar).

Vuelvo al mensaje claro y contundente del autor cuando asegura que nadie nos instruye en el negocio singular de ser curioso, de no perder ese impulso de la infancia de hacer preguntas y querer investigarlo todo. Tampoco, en estos tiempos, nadie nos recuerda que es bello lo que es interiormente bello, como decía Kandinsky. Por eso, situar ambos discursos artísticos, poesía y pintura en un mismo espacio y tiempo, hará que se conviertan en el arte que transciende y transforma a los individuos de una sociedad. “Arte y vida en busca de sentido” es de esos ensayos necesarios para repensar la utilidad e interacción de esas actividades no lucrativas, de esas disciplinas minúsculas, de esas experiencias íntimas y alejadas de las cabecera de noticias importantes y del consumismo: un lugar de resistencia y exploración, hoy más necesario que nunca.


martes, 2 de junio de 2026

"Holobionte": un intenso viaje a la esencia humana


Mi reseña de "Holobionte" (Eolas Ediciones) de Ángel Olgoso en la revista CaoCultura.


<<”HOLOBIONTE”: UN INTENSO VIAJE A LA ESENCIA HUMANA.

El prójimo puede ser encantador, pero también puede mostrarnos su cara más oscura. En un mundo donde todos colindamos, en este hormiguero, en este avispero, en este mar de cuerpos que chocan, es difícil no crear ciertas distancias, reparos, fobias, rechazos o antipatías hacia los otros. Pero la soledad absoluta tampoco es el antídoto. Necesitamos hermanos −para bien o para mal−, necesitamos ser piña, manada, rueda engrasada que hace girar el mundo. Necesitamos contacto físico, ser emisores y receptores: es parte de la herencia que nos han dejado generaciones anteriores. Nuestra fuerza como especie está en la comunidad. Sí, todos estos argumentos los sabemos y están sembrados profundamente en la tierra de nuestra educación, en los acuerdos tácitos y por escrito, y en diversos papelorios. Pero, el prójimo es una cruz, cargamos a los demás (que pesan como un muerto) sobre nuestra espalda a duras penas. Oídos, vista, olfato se resienten y erizan frente a la modulación de nuestros iguales. La resistencia interna, el mundo espiritual y el soliloquio no siempre forma una coraza. Somos débiles. Nos volvemos dependientes de familiares y compañeros, y queremos decir: "La libertad, Sancho…" pero caemos en los lazos y en las uniones, en el eslogan de las manos unidas y de las cadenas humanas ‘que todo pueden lograr’.

"Holobionte", de Ángel Olgoso (el cuarto volumen de ese anaquel de tesoros que son sus cuentos completos y que tenemos la fortuna de que esté publicando la editorial Eolas), muestra todo esto a la perfección, y refleja con excelencia la tirantez de esas órbitas en las que vive el hombre desde que nace. Este libro pone palabras a tantas emociones complejas y sutiles relacionadas con el edificio social. Nos sentiremos reflejados en él, nos reiremos de nosotros mismos gracias al delicioso e inteligente sarcasmo que el autor acuña. Encontraremos un relato y una expresión precisa para cada comportamiento humano. Es difícil no caer rendida ante todas las historias aquí planteadas, cuentos que son un muestrario amplísimo de situaciones, fieles retratos del Homo Sapiens. Un libro redondo como los anteriores volúmenes temáticos, "Bestiario", "Sideral" y "Estigia", más lúcido y necesario que nunca en estos días en los que amamos y aborrecemos a la humanidad casi por igual (inclinando la balanza, en numerosos momentos, hacia lo segundo).

"Holobionte" es un intenso viaje a la esencia humana. El libro se abre magistralmente con "Hispania I", relato que, con una ironía y maestría únicas, nos habla de las fricciones entre dos caracteres opuestos: el ser indolente que se deja llevar por sus impulsos primitivos y desenfrenados, frente al ser comedido y educado que intenta encajar recatadamente en la sociedad. Esa lucha de dos posturas, de dos fuerzas opuestas tan habituales, vale como acertada obertura de lo que encontraremos después. El narrador sigue avanzando por esta colección de piezas perfectas con relatos cortos unidos bajo la idea de la familia y de las distintas edades y etapas de la vida. Familia: ese primer espacio emocional donde experimentamos la colisión con los demás. Nos deleitarán "Perspectiva" (retratando la figura del padre), "La mujer transparente" (pintando los desvelos de una esposa), o "Reconciliación" (mostrando vivamente la soledad de una anciana). Ángel Olgoso es un maestro capaz de −en poquísimas líneas− mostrar arquetipos y patrones habituales. Pero también hay espacio en este libro para fundir lo humano con el mundo natural, como es el caso del bellísimo texto "Las nubes", con ese final tan potente: "disipándose en perezosos despojos de muselina, olvidadas, como nosotros". Entre sus páginas el autor da voz también a los afligidos, a los castigados por el egoísmo y la crueldad extrema de los otros, como en "La travesía", "El descanso de Sísifo", "El misántropo", "Caballeros de los puentes" o, sobre todo, "Perlas de Indra" que, doloroso y hermoso a la vez, da muestra de un terrible desgarro moral y luego, en otro plano dimensional, de una benéfica justicia poética. Y hay espacio para el sentimiento amoroso, por ejemplo en "Venablos", "Émula de la llama" (ópera pasional con distintas arias de erotismo explícito ordenadas alfabéticamente), "La fortaleza" o "El solipsista". Potentes narraciones, lejos del cliché del romanticismo fácil y almibarado. Quedan reflejados los habituales conflictos vecinales (que todos hemos sufrido por desgracia) de una forma dinámica, humorística o descarnada en relatos como "El tendedero", "El prójimo", "El misántropo" y "Huéspedes". Ángel se extiende a los de orden colectivo o mundial como en "Vidas privadas", "Anfiteatro", "El tabernáculo", "Hispania II", "La corporación" o "El mensaje". Interesantísimos textos epistolares "Las espuelas y la carne" y "Carta al hijo", texto que da voz al padre de Kafka, una genial vuelta de tuerca a la célebre misiva kafkiana y a la metamorfosis. En ella se muestra el el reverso paterno, ese sinsabor del progenitor al no ser comprendido por su hijo. También hallaremos la extrañeza ante un otro distinto, desconocido y amenazante ("Flores atroces") o el ser humano repetido como un patrón monótono hasta la saciedad ("El síndrome de Lugrís"). Y esa visión poética −unida a la extrañeza− tan frecuente en la obra de Olgoso, nos llevará a una especie de éxtasis sensorial, a un rapto, como cuando nos dice: "El tuétano de cada uno de mis huesos comenzaba a licuarse. La pura evidencia y el estupor me mantienen paralizado desde entonces. Solo sé que tengo ojos y veo. Y ayer me vi a mí mismo alejándome calle abajo". Maravilloso el texto "Okitsu", encarnando al hijo que ve a su padre en toda su dimensión, con una valoración tan desusada: "No soy más que mi propia, nimia y atolondrada creación floral. No soy más que la flor que brotó, para apartarse, del tronco seco de mi padre. No soy más que la imperfección voluntaria que requiere un jardín, la impureza exquisita de un paisaje, la limitación, lo inacabado".

Mención especial merece el relato más largo del volumen: "El síndrome de Lugrís", una portentosa y emocionante historia, la obra más extensa escrita por el autor entre sus setecientas piezas, y su preferida a juzgar por las declaraciones de Ángel. Canto a la amistad ungida del brillo esmerilado de palabras gallegas. Esa contraposición de la indefensión del personaje principal y de la sobreprotección de su amigo hiere como una estocada. La relación entre Manuel y Ramón nos dejará huella. El ‘demonio de la simetría’, de la repetición del molde humano, es el que desencadena el delirio. Y cómo no deleitarnos con la constelación de detalles, con la riqueza estilística de las enumeraciones y con las vivísimas caminatas a través de la geografía gallega. "No era miedo, insistía; como si se le hubiera activado una facultad desconocida, le dolía de golpe, y hasta la náusea, la concordancia general de los rostros de todos los hombres y mujeres más allá de épocas o razas, la sofocante proliferación de ese molde". "Siempre había tenido la certeza de que la vida estaba llena de imposturas, de miserias que ‘afogan e non matan’, de pequeñas vejaciones infligidas por el prójimo que se sucedían en vaivenes sin interrupción, en cúmulos de mayor o menor magnitud", "mientras siniestramente, por las galerías del edificio, por los caminos y ciudades del mundo, pululan y se propagan sombras provistas de cabezas, de cabezas todas iguales, de piernas y brazos iguales, sombras simétricas con las mismas extremidades duplicadas, el mismo paso alterno de las piernas y el mismo balanceo alterno de los brazos, huestes espectrales, dispersos ejércitos de insectos zancudos transportados de aquí para allá con feroz y marcial ansiedad". Es de celebrar que Olgoso haya inventado un síndrome nuevo, sustentado clínicamente de forma verosímil y que sienta un precedente acerca de este sofocador descenso a la locura (¿o a la lucidez?), de esta multiplicación clónica a la que cada vez estamos más abocados, de este futuro cada vez más estándar en todos los rincones del planeta.

El libro termina con un microrrelato brillante, "Cuento de horror", que en sólo dos líneas perfila y sintetiza el conjunto: "Vivía solo, despreocupado, feliz. Un buen día se le acercó otro ser humano". Y tal como destaca Raúl Brasca a esta visión crítica de la sociedad humana en su preciso prólogo: "Si algo caracteriza a ‘Holobionte’ es su exuberancia, en el mejor sentido. A todos los aspectos −temáticos, procedimentales, estéticos− puede aplicarse el término. Aplicado al lenguaje, hay que decir que tiene protagonismo, pero su frondosidad no es ornamental. Se trata de un lenguaje barroco y potente, capaz de alcanzar niveles expresivos muy altos, gracias a su precisión y belleza. Quiero decir que sirve bellamente a la historia que cuenta y, que aun siendo protagonista, nunca se pone por delante de ella". Sí, es el lenguaje en estado puro el culpable de esa fidelidad y de esa adicción nacida en los lectores que rápidamente nos volvemos ‘olgosianos’, el lenguaje con sus atmósferas y sus arpegios reconocibles en cuanto llegan a nuestros oídos, como ocurre con artistas como Miró o Remedios Varo.

Tras la relectura de este fabuloso libro, siento que se prende en mí la belleza, la indagación honesta, la búsqueda de la pulcritud y la justedad de las palabras, siento que puedo ver la humanidad transparentada. Todo lo que no encuentro en otros autores lo hallo en Olgoso: esa independencia, esa integridad, esa falta de complacencia, ese compromiso insobornable con el lenguaje. Ya se ha dicho tanto acerca de su escritura, que mis sencillas palabras son sólo un apunte entusiasta pero sincero. Seguro se perderán. Pero esta reseña ha nacido de la admiración y la gratitud hacia otro libro magnífico de Ángel.>>

Extractos por Daniel Martín Peralta de la entrevista en "La Ciudad Ilustrada" a Marina Tapia y Ángel Olgoso

''La Ciudad Ilustrada'' un programa de radio impartido por Francisco Acuyo, donde dialoga sobre el arte en todo su esplendor, como es la escritura. Invitando a artistas, generando una tertulia de lo más exquisita. En este caso, el episodio dieciocho, entrevistó a Marina Tapia y Ángel Olgoso.


A continuación, manifestaré pequeños extractos sacados sobre cada invitado, oraciones e incluso algunos aforismos que invitan a la reflexión:

Ángel Olgoso:

+ ''Soy un soñador, constructor de construcciones imaginativas en prosa.''

+ ''La realidad es un veneno. La literatura, la creación y la ficción, son un antídoto para combatir ese veneno.''

+ ''Los creadores en general, creamos comida de lo que no existe para que la gente se alimente.''

+ ''En mi caso no sería terapéutico, sino esencial, la escritura es una necesidad básica, al igual que respirar.''

+ ''Como patafísico, siempre tiendo a la excepción, no observo solamente lo plano.''

+ ''ChatGPT, el oráculo de los vagos.''

+ ''Vida y creación, se retroalimentan.''

Marina Tapia:

+ La realidad de los pequeños detalles, las cosas ínfimas que pasan desapercibidas de la naturaleza, de pequeños instantes. Creo que está ahí mi realidad.''

+ Relato y poesía: ''Ambos quieren coger el instante, no quieren coger una totalidad, sobre ese instante ampliar un universo, pero buscando las esencias.''

+ Poesía: ''Una voz que genera palabras con una fuerza fuera de lo habitual al diálogo. Yo misma me sorprendo de mis escritos. No puedes darle una autoría, es casi un arrebato.''

+ ''Un buen cuadro, poema, texto, … Te hace sentir la vida con más intensidad y tener más consciencia de que somos creadores.''

+ ''No vemos la televisión ni noticias. No contaminarse de una visión que no es objetiva, que es manipulada. No queremos que entre en casa.''

+ ''La génesis de un proyecto tiene que nacer del ser humano.''

Clausura Taller Literario Huétor Vega

¡Qué bonita tarde la de hoy con el Taller de Escritura de Huétor Vega! Una velada en la que contamos con una bienvenida del Alcalde, del Concejal de Cultura y los técnicos siempre dispuestos a que todo salga estupendamente. También estuvimos arropados por un nutrido público, y nos deleitó la actuación musical de Isabel Navarro. Gracias a todos los miembros del grupo por su buen hacer, por sus generosos regalos y por ese ambiente familiar y único ¡Me he sentido muy feliz! Un acto inolvidable.








PALABRAS CIERRE TALLER DE ESCRITURA HUÉTOR VEGA

Buenas tardes a todas y a todos. Doy las gracias, en primer lugar, al Área de Cultura del Ayuntamiento (en especial a José Luis y a Encarni), también al Ayuntamiento de Huétor Vega por poner todo a punto para la realización de esta clausura del curso 2025-2026. También agradezco a todos los amigos y familiares que se han acercado y que nos brindan ese calor humano tan necesario. Y a nuestros queridos fotógrafos, Eduardo Tébar (Huetorvega.ideal) y Ángel Olgoso por documentar el acto. El taller de Escritura de Huétor Vega está de celebración porque un año más, gracias al apoyo de las entidades de nuestro pueblo, contamos con una hermosa publicación que recoge una muestra del trabajo creativo, porque nos han regalado este precioso libro que, además, estará a disposición de todos los asistentes a esta velada. En este curso, se ha trabajado muchísimo dividiendo siempre nuestro tiempo entre la lectura y la escritura: dos actividades inseparables e imprescindibles para todo amante de la creación literaria. En la acogedora sala de la Biblioteca Pública Municipal Ángel Ganivet Huétor Vega, dentro de un marco paisajístico e histórico incomparable, cada miércoles nos hemos reunido para leer los ejercicios propuestos, para tratar un nuevo tema, para conectarnos -además- con la memoria de nuestro pueblo que siempre está presente en todos nuestros escritos. Este grupo se nutre de la experiencia compartida, de los paisajes que enmarcan nuestra creatividad, en los sentimientos de unión nacidos de tantas actividades comunes, y es por eso −quizá− que transmiten la sensación de familia, de comunidad más que de un simple taller. La escucha atenta de los textos de los demás, el interés por el desarrollo de cada persona, la construcción de un ambiente acogedor y de respeto en el cual siempre es bien acogido cualquier escrito (a pesar de que puedan tratar temas muy personales y delicados), la diligencia al comentar las impresiones acerca de lo expuesto: son los pilares de este grupo y me complace haber favorecido y ser parte de un ambiente acogedor y sereno, un ambiente idóneo para que los talentos crezcan. En las sesiones comentamos la obra que cada integrante iba escribiendo, pero también nos ha cautivado el legado de poetas como Pilar Paz Pasamar, Manuel Machado, María Victoria Atencia, José Agustín Goytisolo, Omar Khayyam, Concha Méndez, Gabriela Mistral o Jaime Gil de Biedma. O de autores de microrrelato como Ana María Shua y Augusto Monterroso. Hemos visto, asimismo, el mundo de las leyendas, el romance, las fábulas, la poesía infantil y la poesía arabigo andaluza. Y hemos recibido la visita de Juan Carlos Rodríguez Juan Carlos Rodriguez Torres, un querido escritor granadino que compartió sus poemas y su experiencia con nosotros. Nos hemos acercado a la literatura de viajes, a la escritura de reseñas y al universo de los diccionarios. Todas estas materias diversas y fundamentales nos enriquecieron.

Gracias, querido taller, sois personas maravillosas, con una vitalidad asombrosa, con una motivación que contagia. Isabel, Encarni, José Carballo Molina, Rosa Del Ojo Tamayo, Conchi Garcia Ortega, Antonia Molina Arquelladas, Loli Palma Molina, Inma Reyes Herrera, Lola, Teresa Tamayo, Humi y María sois cada uno y cada una un tesoro para mí: me entregáis confianza, cariño, y un trocito de vuestra vida reflejada de forma tan viva en vuestros escritos. Me siento muy feliz de haber coordinado esta andadura. Y ahora celebremos de la mejor forma que puede hacerlo un grupo de escritura ¡Leyendo! Iremos haciéndolo por orden alfabético. Deseamos que os guste y conmueva esta pequeña exposición.

¡¡¡Gracias a todos!!!

(Marina Tapia)

Clausura Taller Literario La Zubia 2026

Tarde de despedida de curso con mi querido taller de La Zubia. Ha sido un año muy bien aprovechado y de afianzar aún más la bonita hermandad de nuestro grupo. 



Os dejo con estas sencillas palabras de gratitud:

PALABRAS DE DESPEDIDA PARA EL TALLER DE ESCRITURA DE LA ZUBIA

El caminar por el universo de la escritura y de la lectura, nos proporciona un enriquecimiento que no encontramos en otras ocupaciones. Esto quizá sea porque conectamos con lo más profundo de nosotros mismos, eso que a veces no mostramos, o la decantación de años de experiencia convertida en pensamiento. Cada miembro del Taller de Escritura realiza un ejercicio honesto, valiente y arriesgado al compartir parte de su intimidad con el grupo. Y la manifestación de su persona −a través de sus escritos− es un acto generoso que cada integrante agradece y acoge con sensibilidad y sabiduría. Construir una nueva forma de comunicación en grupo, un lenguaje particular, con sus claves y códigos y basado en el respeto y la confianza es un tesoro en estos tiempos de una comunicación sensacionalista, vacía o sin profundidad que se mueve por redes a velocidades poco humanizadas. Es de celebrar este espacio de diálogo verdadero. Y debemos felicitarnos por levantar una Torre de Babel diversa pero unida por un mismo idioma: el de la empatía y el del arte del lenguaje. Cada integrante aporta algo muy valioso a este ecosistema literario. Cada componente ayuda a otro a perfeccionar el oficio de la poética y el desarrollo personal.


    Gracias Noemí, Margarita Osborn Belt, José Domingo, José Carlos, Susana, Ana, Montserrat Hurtado Rodriguez, Alicia, Jose Diego Fajardo Puerta, Daniel Martin Peralta, Carmen Moral Santaella, Antonio Marruecos Rodriguez, Herminia, Isabel Oliver Jiménez y María Jesús. Gracias por abrir vuestras cajas de Pandora, la galaxia de vuestra mente, los estratos de vuestro pasado, los ríos de emotividad que cada uno lleva muy dentro. He aprendido muchísimo de vosotros; me otorgáis entusiasmo, deseo de seguir por esta senda de la lectura compartida, y azuzáis el fuego de la poesía.
    Este año hemos compartido experiencias intensas de la mano de nuestros invitados: Ángel Olgoso, Teresa Gómez, Juan José Castro Martín y Gerardo Rodriguez-Salas. También hemos aventurado nuestras indagaciones por la literatura híbrida (de la mano de Ribeyro y Ángel Olgoso); hemos revisitado el microrrelato con Alberto Chimal y Marco Denevi; nos hemos detenido en el creativo y sensual ‘Mono Gramático’ del Premio Nobel de Literatura Octavio Paz; nos hemos sumergido en ‘El libro del desasosiego’ de Pessoa; nos hemos acercado a la poesía infantil a través de una cuidada selección de autores; tuvimos presente cómo construir un romance; nos deslumbró la poesía reivindicativa y feminista de la mexicana Sor Juana Inés de la Cruz; jugamos y experimentamos a partir de los textos conceptuales de Joan Brossa; conocimos el cosmos de diversos diccionarios (como el de Genialogías, el de Cirlot, el de Ambrose Bierce, el de Cela y el de Juan Carlos Rodriguez Torres); nos maravillaron las autoras Blanca Varela, Concha Méndez y Chantal Maillard con su profundidad estremecedora; viajamos al mundo de ‘las recordanzas’ de Leopardi; a la literatura que incorpora una mirada ecológica de la mano de Annie Dillard y María Sánchez; y volvimos al principio de las narraciones sustentadas en la tradición oral con la Leyenda de Gilgamesh, entre otros estudios y ejercicios.
Creo que ha sido un curso muy bien aprovechado, lleno de palabras vivas que poco a poco van creando relieves y resonancias en nuestro intelecto.
    Gracias, queridos amigos y amigas, por la confianza depositada en mí, por este tiempo de luz, creatividad, risas, descubrimientos y andadura que deja huella.
(Marina Tapia)



Nuria Morgado en la Fundación Francisco Ayala

Maravillosa tarde la de ayer en el Alcázar Genil, sede de la Fundación Francisco Ayala, que acogió en su patio de fuentes nazaríes y deliciosa vegetación, a un nutrido público dispuesto a escuchar y a acoger las sabias palabras de Nuria Morgado. Os dejo con mis apuntes que tratan de captar la esencia de su conferencia magistral y necesaria. Espero que este artículo nutra y acompañe a los que no han podido acercarse.


<<El acto comenzó con la intervención de Ángel Esteban, Catedrático de Literatura de la Universidad de Granada, quien destacó la vinculación de Francisco Ayala con la ponente Nuria Morgado: a ambos los une su trabajo en la Universidad Pública de Nueva York, donde nuestro querido escritor granadino terminó su larga carrera de docencia y, además, conoció a su segunda mujer -Carolyn Richmond- que lo acompañaría hasta el final de sus días y se ocuparía de su Fundación y su legado. Se agradeció, además, a Jesús Ortega y a Granada Ciudad de Literatura Unesco el haber facilitado este encuentro tan interesante. Ángel Esteban, al finalizar su introducción, presentó un dato que pocos conocemos: Estados Unidos es el segundo país con más personas hispanohablantes, con más de sesenta millones.


    Nuria Morgado, Directora de la Academia Norteamericana de la Lengua Española y Catedrática, entre otros importantes cargos y distinciones, ejerce la crítica literaria y es especialista en Antonio Machado y en múltiples creadores. La ponente comenzó exponiendo la importancia de garantizar la preservación de las variedades lingüísticas del español, que es una lengua entre mundos y una lengua entre futuros. "Y no hay proyección de futuro sin una interrogación crítica. Hay que pensar en qué voces quedan fuera de nuestro relato −entre otras preguntas−. El español en Estados Unidos es un panorama complejo. A mí me gusta recordar esa frase de Machado ‘Hoy es siempre todavía’, porque el presente no es un tiempo cerrado, es un espacio de futuro que puede ser re-imaginado. Granada es una ciudad entre huellas, un espacio en movimiento. Todavía resuena aquí el encuentro entre mundos y lenguajes, Granada da buena muestra de lo positivo de lo que se mezcla. En Estados Unidos, el español es una lengua que negocia constantemente su lugar. Se olvida la profundidad histórica que tiene, la presencia hispana, en muchísimas comunidades como Santa Fe, San Antonio y otras más en las que el español estaba antes que el inglés. San Agustín es la más antigua. La historia de EE.UU. no es necesariamente anglosajona: es hispánica, africana, mestiza, etc. Una parte del español no cruzó la frontera, más bien fue la frontera la que se desplazó abarcando sus territorios. No hay que olvidar que es un país plurilingüe y multicultural. Y no existe un único español en su territorio, hay una enorme variedad de acentos. Es allí: una lengua de herencia, una lengua de contacto y una lengua transnacional. Por ello es necesaria una legitimación simbólica, revisar cómo es vista por la comunidad. Porque no siempre se encuentra un reconocimiento de ella en los espacios donde debería legitimarse. Es una realidad que las lenguas están atravesadas por relaciones de poder. Por eso, debemos volver a estos conceptos: contacto, mezcla, transformación, éstos hacen del español una lengua viva y mestiza. La lingüística contemporánea ha demostrado que el cambio de estrategia expresiva es compleja, la alternancia de dos lenguas, el bilingüismo, suma y no resta. Es interesante recordar ‘Borderlands’ de la escritora, poeta y activista chicana Gloria Anzaldúa cuando declaraba: ‘‘Yo soy mi lengua’’. Debemos habitar la diversidad sin romper la posibilidad de comunicación. Cada lengua expresa un modo particular de vivenciar el mundo, cada una organiza la experiencia vivida de manera distinta y esa diversidad no es una condena al aislamiento, es una posibilidad de diálogo. La diversidad no niega la unidad, la verdad se halla en el movimiento de horizontes distantes. El diálogo auténtico nos transforma y amplía nuestra manera de ver el mundo. La diversidad cultural no es una amenaza, es un enriquecimiento mutuo. Recordemos nuevamente a Machado cuando nos decía: "¿Tu verdad? No, la Verdad; y ven conmigo a buscarla". Esta invitación al diálogo es fundamental. El lenguaje no es propiedad del yo sino un territorio compartido. Dialogar, entonces, no es imponer una visión o renunciar a la propia, es una tercera vía. Las lenguas sobreviven no encerrándose, se perpetúan en el dialogo. En Estados Unidos, la Academia no es solamente una institución normativa, es un espacio de reflexión. Fundada en Nueva York en 1973, busca pensar la norma en relación con la variación. Su misión es trabajar por el prestigio del español en Estados Unidos, y se articula desde varias vertientes, entre ellas: la lengua, el uso y la evolución, la cultura y la educación. Por eso podemos decir que su misión es cultural y política. La lengua no es un espejo pasivo del mundo. Nombrar no es sólo decir lo que hay, es decidir qué significa lo que hay. Generar conocimientos no es un acto neutral. Otra de sus misiones, es repensar cómo enseñamos el español, preguntándonos: ¿Cómo transformar los programas de enseñanza? Y buscar una respuesta al presente pero mirando al futuro. No castigar la mezcla lingüística que se da tanto en Estados Unidos, y reconocer el valor y complejidad del translenguaje. Es triste ver cómo el español vive sometido a presiones políticas que lo infravaloran, debemos sentirnos orgullosos de él, no debe generar vergüenza, inseguridad. Una pregunta esencial es: ¿Está siendo capaz de nombrar las complejidades humanas de quienes lo hablan? Y mi respuesta es que sí, que las lenguas del siglo XXI viven en movimiento, y se enmarcan en familias transnacionales. Compartir dos lenguas en un territorio es un valor, las lenguas evolucionan porque cambian. Federico García Lorca transformó su sensibilidad poética en Nueva York. Quizá el título de uno de sus libros más famosos podría haber sido ‘Nueva York en un poeta’, porque la ciudad entra en la conciencia de su creador y la modifica. Y Granada sabe bien lo que significa pensar desde el tránsito: una lengua se mide desde la conciencia, y ésta es una de las formas más intensas y reveladoras que nos enseña que una palabra mezclada hospeda la experiencia compleja de quienes la hablan. Granada y Estados Unidos entienden perfectamente lo que significa ‘una lengua con maleta y biblioteca’. Maleta que representa a los migrantes, los trabajadores que llegan; y biblioteca que simboliza la memoria, la cultura y la historia. Creamos en el español: esa lengua entre dos mundos y preparada para el futuro>>.



Gerardo Rodríguez-Salas en Taller de La Zubia

Qué bonita y entrañable tarde la de ayer en el Taller de Escritura de La Zubia. Disfrutamos muchísimo del cálido encuentro con el escritor y catedrático Gerardo Rodriguez-Salas. Todo el grupo agradecemos de corazón su visita, la lectura de sus poemas de "Oxford Circus", y el ambiente tan especial que se creó. Gracias también a Fer por acompañarnos y por las fotos. ¡Una tarde maravillosa! 


Os dejo con mis palabras introductorias:

<<BIENVENIDA PARA GERARDO RODRÍGUEZ SALAS

Siempre es gratificante adentrarse en la literatura con un grupo de personas tan interesadas en ella y visitar los universos que crea un autor. Y en estas últimas sesiones en torno al calor de la palabra, nuestro taller se ha acercado con gran interés al cosmos lírico de Gerardo Rodríguez Salas. Y nos ha acompañado su mundo rico en experimentación y en visiones renovadas sobre el yo poético. Le damos las gracias encarecidamente por visitarnos, por regalarnos un ratito de su tiempo, por estar dispuesto a desvelarnos algunas de sus claves creativas, a guiarnos por el camino de las lecturas que lo han conformado y a compartir su experiencia con nosotros.

Gerardo tiene el sello de ser una voz única, no convencional y con amplitud cosmopolita. Como todos sabemos, es el autor del libro de relatos "Hijas de un sueño", del texto teatral "Vulanicos" y de los libros de poesía "Anacronía" e "Hilos de la infamia". Pero nuestro grupo se ha centrado en "Oxford Circus", su última creación. Este libro, con el que hemos trabajado, nos muestra todo ese amplio juego de voces interiores y de ecos que un poeta guarda dentro de sí, la belleza de lo no normativo, la valentía de los cuerpos invertidos, los monólogos que se enfrentan en un diálogo de espejos, el sentimiento de lo colectivo.

Y como el grupo ha estado volcado en las pautas de cómo estructurar un conjunto de poemas, esta obra ha servido estupendamente como ejemplo de unidad de conjunto −a través de bloques acordes con el hilo conductor del libro−: Vodevil, Burlesque, Teatro de sombras, Fenómenos y Extravaganza. También se ha comentado la reapropiación y renovación que hace Gerardo de los ritmos visuales (línea poética diseminada, fragmentada o escalonada) usados a finales del siglo XIX y principios del XX por las vanguardias.

Muchos de los miembros del Taller de Escritura de La Zubia, a modo de obsequio, han compuesto algunos textos que dialogan con ‘‘Oxford Circus’’. Porque la escritura también es una respuesta a lo leído: es un comunicación en diferido −a veces íntima y secreta− con la voz de autores y autoras que mueven algo dentro de nosotros. Esperamos que resulten interesantes los escritos y propuestas en torno al trabajo del autor.

El poeta Gerardo Rodríguez Salas es el último creador al que hemos convidado en este curso. Ojalá que él sienta su visita, al igual que nosotros, como un broche final que remata un año muy bien aprovechado. Un curso en el que tuvo cita la poesía clásica y de estructuras medidas (el romance, por ejemplo), junto con otras corrientes contemporáneas, como es el caso de la suya, de las que es un inmejorable exponente.

Gracias una vez más por este generoso gesto de pasar esta tarde en La Zubia con nosotros. Somos todo oídos para aprender y aprehender, para seguir nutriéndonos de buena poesía, para avanzar por los caminos de la comunicación hecha con conciencia>>.

(Marina Tapia)

Margarita Osborn Belt, Montserrat Hurtado Rodriguez, Daniel Martin Peralta, Isabel Oliver Jiménez, Jose Diego Fajardo Puerta, Antonio Marruecos Rodriguez, Carmen Moral Santaella, Herminia, Noemí, Susana, Ana, José Carlos, José Domingo.