Muchas gracias al escritor @lordcinefild por incluirme en su publicación "Graná, tierra de poesía (Ocho voces de poetas contemporáneas)". Es un honor estar tan bien acompañada.
jueves, 23 de julio de 2026
Reseña de "Nômade" por Mª Antonia Collado Luengo en CaoCultura
Muy feliz de compartir está reseña acerca de mi último trabajo "Nômade" (Entorno Gráfico, 2026), escrita por María Antonia Collado Luengo y publicada en CaoCultura. ¡Gracias por su lectura tan generosa!
<<PERDERSE PARA SER
... Algunos libros me dan compañía y alivio [...]. El último ha sido el reciente poemario de Marina Tapia (Valparaíso, Chile, 1975), un libro que declara su intención de abrir puertas a espacios nuevos desde el mismo título, "Nȏmade".
Marina Tapia reconstruye en este libro un laberinto sustentado en espacios concretos y en las experiencias en ellos vividas. Poeta, artista plástica y divulgadora cultural, la escritora conoce el desasosiego de sentirse extraña en tierra extraña y esa emoción perdura pese a estar firmemente asentada en un territorio con nombre concreto: Granada.
Se estructura el libro en dos partes bien diferenciadas que permiten al lector transitar espacios poéticos que, tras una primera lectura, pueden parecer divergentes, pero que, en un segundo acercamiento, se revelan como complementarios.
En la primera sección del poemario, “Cuaderno portugués”, Tapia reúne un conjunto de poemas que nacen de su estancia en Óbidos. Son poemas melancólicos en los que el espacio y el tiempo se fusionan con la insistencia de un deseo por cumplir: el de fundirse con la cultura, con las personas, con el paisaje del país que la acoge.
En poemas como “Vivir”, Tapia reconstruye la extrañeza, otras veces vivida, de sentirse extranjera, una extrañeza que ahora se intensifica “en medio de otra lengua”, que “es como tener como casa el silencio” un silencio “tan plácido que escucho sin estorbo / mi música / interior”.
Este paisaje por descubrir remite sin embargo, con insistencia, a otra tierra conocida. En “Saudade”, la expresión tan fuertemente arraigada en la cultura portuguesa, intraducible fielmente a cualquier otro idioma, remite al recuerdo de su abuela en el lejano Chile. Muy significativo resulta el hermoso “Persistencia”, en el que la autora redescubre su amada ciudad natal en Caldas da Rainha: “Caldas de Rainha / es mi Valparaíso sin su puerto; con cafés económicos que rondan / hombres de pelo sucio, / con parque de eucaliptus, / con fachadas ardientes que sostienen la nada”.
Es significativo también este último poema del tono general de esta parte del libro, en la que el discurso poético está anclado a imágenes concretas, al descubrimiento del entorno a través de detalles relevantes. En “Lo que Óbidos pinta”, por ejemplo, la luz y los colores van trazando el retrato de una ciudad por descubrir: “Soy el ojo que indaga / cada rincón secreto”.
Destacan también poemas como “Diálogo secreto”, verdadera declaración de intenciones, a la vez que una suerte de poética, en la que Tapia defiende el poder de la palabra, pero también del silencio, y, sobre todo, el valor de lo pequeño. La poeta confiesa: “converso con objetos / con libros / y con fuerzas naturales. // Los hombres ya no saben escuchar / palabras diminutas / que van buscando espacios para arder / y luego / ser rescoldo ser ceniza”.
En la segunda parte del libro, “Errantía”, se incluye una colección de veintisiete sonetos que exploran el extrañamiento y la condición nómada de la autora. A través de esta forma poética cerrada, exigente y meticulosamente definida, Tapia nos conduce por el largo camino por ella transitado. Un camino de libertad (“Rechazo enclave fijo, porque ansío / mecer mi identidad en un desnudo / que junto a dos amores permanezca” (25)), de desposesión (“¿Quién cambia lo seguro por la nada?” (17)); pero también de reconocimiento de pertenencia a una larga estirpe de mujeres poetas que, como ella, definieron su propio destino, como nos pone de manifiesto en el soneto 7.
Para Marina Tapia la poesía es en este libro instrumento que da soporte a las emociones, pero es también vehículo imprescindible para reconocerlas como propias, para explicarlas y darles sentido. "Nȏmade" propone así una identidad poética construida desde el desarraigo, que reconoce el don de la palabra para recomponer la propia historia. Explicarse para ser, perderse para ser, viajar para encontrarse>>.
Resña de "Piedra que mengua" por Lilian Cheruse
Muchísimas gracias a la escritora argentina Lilian Cheruse por esta magnífica aproximación a uno de mis últimos libros. Con emoción, la comparto con vosotr@s:
PIEDRA QUE MENGUA
<<“Piedra que mengua”, es un poemario homenaje a la tierra natal de Marina Tapia, a Chile y al basamento terrestre originario. Con sus versos, deslumbra y reluce la roca; la toma, la vuelve origen y la precipita en un presente menguante. El ritmo enjoya los orígenes de la masa mineral donde se asienta el hombre, el tiempo, lo mítico o religioso. El narrador, a veces, es exquisita piedra y otras, humano observador. El lector enmudece ante tanta belleza lírica, tanto vocablo enriquecedor, tanto conocimiento y comprensión que hacen del objeto un sujeto. El derrotero se inicia en lo cósmico, desde la lava y sigue con su constitución, las colisiones, la fundición de los metales. El poemario es piedra y cordillera. "Piedra que mengua", según expresa Marina, es "cadáver, polvo, sombra, nada", pero es también "voz agazapada en la materia" y ella sabe cómo transformarla en gema emocional para nuestra lectura de la palabra: el lugar indeleble del poema>>
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