martes, 2 de junio de 2026

"Holobionte": un intenso viaje a la esencia humana


Mi reseña de "Holobionte" (Eolas Ediciones) de Ángel Olgoso en la revista CaoCultura.


<<”HOLOBIONTE”: UN INTENSO VIAJE A LA ESENCIA HUMANA.

El prójimo puede ser encantador, pero también puede mostrarnos su cara más oscura. En un mundo donde todos colindamos, en este hormiguero, en este avispero, en este mar de cuerpos que chocan, es difícil no crear ciertas distancias, reparos, fobias, rechazos o antipatías hacia los otros. Pero la soledad absoluta tampoco es el antídoto. Necesitamos hermanos −para bien o para mal−, necesitamos ser piña, manada, rueda engrasada que hace girar el mundo. Necesitamos contacto físico, ser emisores y receptores: es parte de la herencia que nos han dejado generaciones anteriores. Nuestra fuerza como especie está en la comunidad. Sí, todos estos argumentos los sabemos y están sembrados profundamente en la tierra de nuestra educación, en los acuerdos tácitos y por escrito, y en diversos papelorios. Pero, el prójimo es una cruz, cargamos a los demás (que pesan como un muerto) sobre nuestra espalda a duras penas. Oídos, vista, olfato se resienten y erizan frente a la modulación de nuestros iguales. La resistencia interna, el mundo espiritual y el soliloquio no siempre forma una coraza. Somos débiles. Nos volvemos dependientes de familiares y compañeros, y queremos decir: "La libertad, Sancho…" pero caemos en los lazos y en las uniones, en el eslogan de las manos unidas y de las cadenas humanas ‘que todo pueden lograr’.

"Holobionte", de Ángel Olgoso (el cuarto volumen de ese anaquel de tesoros que son sus cuentos completos y que tenemos la fortuna de que esté publicando la editorial Eolas), muestra todo esto a la perfección, y refleja con excelencia la tirantez de esas órbitas en las que vive el hombre desde que nace. Este libro pone palabras a tantas emociones complejas y sutiles relacionadas con el edificio social. Nos sentiremos reflejados en él, nos reiremos de nosotros mismos gracias al delicioso e inteligente sarcasmo que el autor acuña. Encontraremos un relato y una expresión precisa para cada comportamiento humano. Es difícil no caer rendida ante todas las historias aquí planteadas, cuentos que son un muestrario amplísimo de situaciones, fieles retratos del Homo Sapiens. Un libro redondo como los anteriores volúmenes temáticos, "Bestiario", "Sideral" y "Estigia", más lúcido y necesario que nunca en estos días en los que amamos y aborrecemos a la humanidad casi por igual (inclinando la balanza, en numerosos momentos, hacia lo segundo).

"Holobionte" es un intenso viaje a la esencia humana. El libro se abre magistralmente con "Hispania I", relato que, con una ironía y maestría únicas, nos habla de las fricciones entre dos caracteres opuestos: el ser indolente que se deja llevar por sus impulsos primitivos y desenfrenados, frente al ser comedido y educado que intenta encajar recatadamente en la sociedad. Esa lucha de dos posturas, de dos fuerzas opuestas tan habituales, vale como acertada obertura de lo que encontraremos después. El narrador sigue avanzando por esta colección de piezas perfectas con relatos cortos unidos bajo la idea de la familia y de las distintas edades y etapas de la vida. Familia: ese primer espacio emocional donde experimentamos la colisión con los demás. Nos deleitarán "Perspectiva" (retratando la figura del padre), "La mujer transparente" (pintando los desvelos de una esposa), o "Reconciliación" (mostrando vivamente la soledad de una anciana). Ángel Olgoso es un maestro capaz de −en poquísimas líneas− mostrar arquetipos y patrones habituales. Pero también hay espacio en este libro para fundir lo humano con el mundo natural, como es el caso del bellísimo texto "Las nubes", con ese final tan potente: "disipándose en perezosos despojos de muselina, olvidadas, como nosotros". Entre sus páginas el autor da voz también a los afligidos, a los castigados por el egoísmo y la crueldad extrema de los otros, como en "La travesía", "El descanso de Sísifo", "El misántropo", "Caballeros de los puentes" o, sobre todo, "Perlas de Indra" que, doloroso y hermoso a la vez, da muestra de un terrible desgarro moral y luego, en otro plano dimensional, de una benéfica justicia poética. Y hay espacio para el sentimiento amoroso, por ejemplo en "Venablos", "Émula de la llama" (ópera pasional con distintas arias de erotismo explícito ordenadas alfabéticamente), "La fortaleza" o "El solipsista". Potentes narraciones, lejos del cliché del romanticismo fácil y almibarado. Quedan reflejados los habituales conflictos vecinales (que todos hemos sufrido por desgracia) de una forma dinámica, humorística o descarnada en relatos como "El tendedero", "El prójimo", "El misántropo" y "Huéspedes". Ángel se extiende a los de orden colectivo o mundial como en "Vidas privadas", "Anfiteatro", "El tabernáculo", "Hispania II", "La corporación" o "El mensaje". Interesantísimos textos epistolares "Las espuelas y la carne" y "Carta al hijo", texto que da voz al padre de Kafka, una genial vuelta de tuerca a la célebre misiva kafkiana y a la metamorfosis. En ella se muestra el el reverso paterno, ese sinsabor del progenitor al no ser comprendido por su hijo. También hallaremos la extrañeza ante un otro distinto, desconocido y amenazante ("Flores atroces") o el ser humano repetido como un patrón monótono hasta la saciedad ("El síndrome de Lugrís"). Y esa visión poética −unida a la extrañeza− tan frecuente en la obra de Olgoso, nos llevará a una especie de éxtasis sensorial, a un rapto, como cuando nos dice: "El tuétano de cada uno de mis huesos comenzaba a licuarse. La pura evidencia y el estupor me mantienen paralizado desde entonces. Solo sé que tengo ojos y veo. Y ayer me vi a mí mismo alejándome calle abajo". Maravilloso el texto "Okitsu", encarnando al hijo que ve a su padre en toda su dimensión, con una valoración tan desusada: "No soy más que mi propia, nimia y atolondrada creación floral. No soy más que la flor que brotó, para apartarse, del tronco seco de mi padre. No soy más que la imperfección voluntaria que requiere un jardín, la impureza exquisita de un paisaje, la limitación, lo inacabado".

Mención especial merece el relato más largo del volumen: "El síndrome de Lugrís", una portentosa y emocionante historia, la obra más extensa escrita por el autor entre sus setecientas piezas, y su preferida a juzgar por las declaraciones de Ángel. Canto a la amistad ungida del brillo esmerilado de palabras gallegas. Esa contraposición de la indefensión del personaje principal y de la sobreprotección de su amigo hiere como una estocada. La relación entre Manuel y Ramón nos dejará huella. El ‘demonio de la simetría’, de la repetición del molde humano, es el que desencadena el delirio. Y cómo no deleitarnos con la constelación de detalles, con la riqueza estilística de las enumeraciones y con las vivísimas caminatas a través de la geografía gallega. "No era miedo, insistía; como si se le hubiera activado una facultad desconocida, le dolía de golpe, y hasta la náusea, la concordancia general de los rostros de todos los hombres y mujeres más allá de épocas o razas, la sofocante proliferación de ese molde". "Siempre había tenido la certeza de que la vida estaba llena de imposturas, de miserias que ‘afogan e non matan’, de pequeñas vejaciones infligidas por el prójimo que se sucedían en vaivenes sin interrupción, en cúmulos de mayor o menor magnitud", "mientras siniestramente, por las galerías del edificio, por los caminos y ciudades del mundo, pululan y se propagan sombras provistas de cabezas, de cabezas todas iguales, de piernas y brazos iguales, sombras simétricas con las mismas extremidades duplicadas, el mismo paso alterno de las piernas y el mismo balanceo alterno de los brazos, huestes espectrales, dispersos ejércitos de insectos zancudos transportados de aquí para allá con feroz y marcial ansiedad". Es de celebrar que Olgoso haya inventado un síndrome nuevo, sustentado clínicamente de forma verosímil y que sienta un precedente acerca de este sofocador descenso a la locura (¿o a la lucidez?), de esta multiplicación clónica a la que cada vez estamos más abocados, de este futuro cada vez más estándar en todos los rincones del planeta.

El libro termina con un microrrelato brillante, "Cuento de horror", que en sólo dos líneas perfila y sintetiza el conjunto: "Vivía solo, despreocupado, feliz. Un buen día se le acercó otro ser humano". Y tal como destaca Raúl Brasca a esta visión crítica de la sociedad humana en su preciso prólogo: "Si algo caracteriza a ‘Holobionte’ es su exuberancia, en el mejor sentido. A todos los aspectos −temáticos, procedimentales, estéticos− puede aplicarse el término. Aplicado al lenguaje, hay que decir que tiene protagonismo, pero su frondosidad no es ornamental. Se trata de un lenguaje barroco y potente, capaz de alcanzar niveles expresivos muy altos, gracias a su precisión y belleza. Quiero decir que sirve bellamente a la historia que cuenta y, que aun siendo protagonista, nunca se pone por delante de ella". Sí, es el lenguaje en estado puro el culpable de esa fidelidad y de esa adicción nacida en los lectores que rápidamente nos volvemos ‘olgosianos’, el lenguaje con sus atmósferas y sus arpegios reconocibles en cuanto llegan a nuestros oídos, como ocurre con artistas como Miró o Remedios Varo.

Tras la relectura de este fabuloso libro, siento que se prende en mí la belleza, la indagación honesta, la búsqueda de la pulcritud y la justedad de las palabras, siento que puedo ver la humanidad transparentada. Todo lo que no encuentro en otros autores lo hallo en Olgoso: esa independencia, esa integridad, esa falta de complacencia, ese compromiso insobornable con el lenguaje. Ya se ha dicho tanto acerca de su escritura, que mis sencillas palabras son sólo un apunte entusiasta pero sincero. Seguro se perderán. Pero esta reseña ha nacido de la admiración y la gratitud hacia otro libro magnífico de Ángel.>>

Extractos por Daniel Martín Peralta de la entrevista en "La Ciudad Ilustrada" a Marina Tapia y Ángel Olgoso

''La Ciudad Ilustrada'' un programa de radio impartido por Francisco Acuyo, donde dialoga sobre el arte en todo su esplendor, como es la escritura. Invitando a artistas, generando una tertulia de lo más exquisita. En este caso, el episodio dieciocho, entrevistó a Marina Tapia y Ángel Olgoso.


A continuación, manifestaré pequeños extractos sacados sobre cada invitado, oraciones e incluso algunos aforismos que invitan a la reflexión:

Ángel Olgoso:

+ ''Soy un soñador, constructor de construcciones imaginativas en prosa.''

+ ''La realidad es un veneno. La literatura, la creación y la ficción, son un antídoto para combatir ese veneno.''

+ ''Los creadores en general, creamos comida de lo que no existe para que la gente se alimente.''

+ ''En mi caso no sería terapéutico, sino esencial, la escritura es una necesidad básica, al igual que respirar.''

+ ''Como patafísico, siempre tiendo a la excepción, no observo solamente lo plano.''

+ ''ChatGPT, el oráculo de los vagos.''

+ ''Vida y creación, se retroalimentan.''

Marina Tapia:

+ La realidad de los pequeños detalles, las cosas ínfimas que pasan desapercibidas de la naturaleza, de pequeños instantes. Creo que está ahí mi realidad.''

+ Relato y poesía: ''Ambos quieren coger el instante, no quieren coger una totalidad, sobre ese instante ampliar un universo, pero buscando las esencias.''

+ Poesía: ''Una voz que genera palabras con una fuerza fuera de lo habitual al diálogo. Yo misma me sorprendo de mis escritos. No puedes darle una autoría, es casi un arrebato.''

+ ''Un buen cuadro, poema, texto, … Te hace sentir la vida con más intensidad y tener más consciencia de que somos creadores.''

+ ''No vemos la televisión ni noticias. No contaminarse de una visión que no es objetiva, que es manipulada. No queremos que entre en casa.''

+ ''La génesis de un proyecto tiene que nacer del ser humano.''

Clausura Taller Literario Huétor Vega

¡Qué bonita tarde la de hoy con el Taller de Escritura de Huétor Vega! Una velada en la que contamos con una bienvenida del Alcalde, del Concejal de Cultura y los técnicos siempre dispuestos a que todo salga estupendamente. También estuvimos arropados por un nutrido público, y nos deleitó la actuación musical de Isabel Navarro. Gracias a todos los miembros del grupo por su buen hacer, por sus generosos regalos y por ese ambiente familiar y único ¡Me he sentido muy feliz! Un acto inolvidable.








PALABRAS CIERRE TALLER DE ESCRITURA HUÉTOR VEGA

Buenas tardes a todas y a todos. Doy las gracias, en primer lugar, al Área de Cultura del Ayuntamiento (en especial a José Luis y a Encarni), también al Ayuntamiento de Huétor Vega por poner todo a punto para la realización de esta clausura del curso 2025-2026. También agradezco a todos los amigos y familiares que se han acercado y que nos brindan ese calor humano tan necesario. Y a nuestros queridos fotógrafos, Eduardo Tébar (Huetorvega.ideal) y Ángel Olgoso por documentar el acto. El taller de Escritura de Huétor Vega está de celebración porque un año más, gracias al apoyo de las entidades de nuestro pueblo, contamos con una hermosa publicación que recoge una muestra del trabajo creativo, porque nos han regalado este precioso libro que, además, estará a disposición de todos los asistentes a esta velada. En este curso, se ha trabajado muchísimo dividiendo siempre nuestro tiempo entre la lectura y la escritura: dos actividades inseparables e imprescindibles para todo amante de la creación literaria. En la acogedora sala de la Biblioteca Pública Municipal Ángel Ganivet Huétor Vega, dentro de un marco paisajístico e histórico incomparable, cada miércoles nos hemos reunido para leer los ejercicios propuestos, para tratar un nuevo tema, para conectarnos -además- con la memoria de nuestro pueblo que siempre está presente en todos nuestros escritos. Este grupo se nutre de la experiencia compartida, de los paisajes que enmarcan nuestra creatividad, en los sentimientos de unión nacidos de tantas actividades comunes, y es por eso −quizá− que transmiten la sensación de familia, de comunidad más que de un simple taller. La escucha atenta de los textos de los demás, el interés por el desarrollo de cada persona, la construcción de un ambiente acogedor y de respeto en el cual siempre es bien acogido cualquier escrito (a pesar de que puedan tratar temas muy personales y delicados), la diligencia al comentar las impresiones acerca de lo expuesto: son los pilares de este grupo y me complace haber favorecido y ser parte de un ambiente acogedor y sereno, un ambiente idóneo para que los talentos crezcan. En las sesiones comentamos la obra que cada integrante iba escribiendo, pero también nos ha cautivado el legado de poetas como Pilar Paz Pasamar, Manuel Machado, María Victoria Atencia, José Agustín Goytisolo, Omar Khayyam, Concha Méndez, Gabriela Mistral o Jaime Gil de Biedma. O de autores de microrrelato como Ana María Shua y Augusto Monterroso. Hemos visto, asimismo, el mundo de las leyendas, el romance, las fábulas, la poesía infantil y la poesía arabigo andaluza. Y hemos recibido la visita de Juan Carlos Rodríguez Juan Carlos Rodriguez Torres, un querido escritor granadino que compartió sus poemas y su experiencia con nosotros. Nos hemos acercado a la literatura de viajes, a la escritura de reseñas y al universo de los diccionarios. Todas estas materias diversas y fundamentales nos enriquecieron.

Gracias, querido taller, sois personas maravillosas, con una vitalidad asombrosa, con una motivación que contagia. Isabel, Encarni, José Carballo Molina, Rosa Del Ojo Tamayo, Conchi Garcia Ortega, Antonia Molina Arquelladas, Loli Palma Molina, Inma Reyes Herrera, Lola, Teresa Tamayo, Humi y María sois cada uno y cada una un tesoro para mí: me entregáis confianza, cariño, y un trocito de vuestra vida reflejada de forma tan viva en vuestros escritos. Me siento muy feliz de haber coordinado esta andadura. Y ahora celebremos de la mejor forma que puede hacerlo un grupo de escritura ¡Leyendo! Iremos haciéndolo por orden alfabético. Deseamos que os guste y conmueva esta pequeña exposición.

¡¡¡Gracias a todos!!!

(Marina Tapia)

Clausura Taller Literario La Zubia 2026

Tarde de despedida de curso con mi querido taller de La Zubia. Ha sido un año muy bien aprovechado y de afianzar aún más la bonita hermandad de nuestro grupo. 



Os dejo con estas sencillas palabras de gratitud:

PALABRAS DE DESPEDIDA PARA EL TALLER DE ESCRITURA DE LA ZUBIA

El caminar por el universo de la escritura y de la lectura, nos proporciona un enriquecimiento que no encontramos en otras ocupaciones. Esto quizá sea porque conectamos con lo más profundo de nosotros mismos, eso que a veces no mostramos, o la decantación de años de experiencia convertida en pensamiento. Cada miembro del Taller de Escritura realiza un ejercicio honesto, valiente y arriesgado al compartir parte de su intimidad con el grupo. Y la manifestación de su persona −a través de sus escritos− es un acto generoso que cada integrante agradece y acoge con sensibilidad y sabiduría. Construir una nueva forma de comunicación en grupo, un lenguaje particular, con sus claves y códigos y basado en el respeto y la confianza es un tesoro en estos tiempos de una comunicación sensacionalista, vacía o sin profundidad que se mueve por redes a velocidades poco humanizadas. Es de celebrar este espacio de diálogo verdadero. Y debemos felicitarnos por levantar una Torre de Babel diversa pero unida por un mismo idioma: el de la empatía y el del arte del lenguaje. Cada integrante aporta algo muy valioso a este ecosistema literario. Cada componente ayuda a otro a perfeccionar el oficio de la poética y el desarrollo personal.


    Gracias Noemí, Margarita Osborn Belt, José Domingo, José Carlos, Susana, Ana, Montserrat Hurtado Rodriguez, Alicia, Jose Diego Fajardo Puerta, Daniel Martin Peralta, Carmen Moral Santaella, Antonio Marruecos Rodriguez, Herminia, Isabel Oliver Jiménez y María Jesús. Gracias por abrir vuestras cajas de Pandora, la galaxia de vuestra mente, los estratos de vuestro pasado, los ríos de emotividad que cada uno lleva muy dentro. He aprendido muchísimo de vosotros; me otorgáis entusiasmo, deseo de seguir por esta senda de la lectura compartida, y azuzáis el fuego de la poesía.
    Este año hemos compartido experiencias intensas de la mano de nuestros invitados: Ángel Olgoso, Teresa Gómez, Juan José Castro Martín y Gerardo Rodriguez-Salas. También hemos aventurado nuestras indagaciones por la literatura híbrida (de la mano de Ribeyro y Ángel Olgoso); hemos revisitado el microrrelato con Alberto Chimal y Marco Denevi; nos hemos detenido en el creativo y sensual ‘Mono Gramático’ del Premio Nobel de Literatura Octavio Paz; nos hemos sumergido en ‘El libro del desasosiego’ de Pessoa; nos hemos acercado a la poesía infantil a través de una cuidada selección de autores; tuvimos presente cómo construir un romance; nos deslumbró la poesía reivindicativa y feminista de la mexicana Sor Juana Inés de la Cruz; jugamos y experimentamos a partir de los textos conceptuales de Joan Brossa; conocimos el cosmos de diversos diccionarios (como el de Genialogías, el de Cirlot, el de Ambrose Bierce, el de Cela y el de Juan Carlos Rodriguez Torres); nos maravillaron las autoras Blanca Varela, Concha Méndez y Chantal Maillard con su profundidad estremecedora; viajamos al mundo de ‘las recordanzas’ de Leopardi; a la literatura que incorpora una mirada ecológica de la mano de Annie Dillard y María Sánchez; y volvimos al principio de las narraciones sustentadas en la tradición oral con la Leyenda de Gilgamesh, entre otros estudios y ejercicios.
Creo que ha sido un curso muy bien aprovechado, lleno de palabras vivas que poco a poco van creando relieves y resonancias en nuestro intelecto.
    Gracias, queridos amigos y amigas, por la confianza depositada en mí, por este tiempo de luz, creatividad, risas, descubrimientos y andadura que deja huella.
(Marina Tapia)



Nuria Morgado en la Fundación Francisco Ayala

Maravillosa tarde la de ayer en el Alcázar Genil, sede de la Fundación Francisco Ayala, que acogió en su patio de fuentes nazaríes y deliciosa vegetación, a un nutrido público dispuesto a escuchar y a acoger las sabias palabras de Nuria Morgado. Os dejo con mis apuntes que tratan de captar la esencia de su conferencia magistral y necesaria. Espero que este artículo nutra y acompañe a los que no han podido acercarse.


<<El acto comenzó con la intervención de Ángel Esteban, Catedrático de Literatura de la Universidad de Granada, quien destacó la vinculación de Francisco Ayala con la ponente Nuria Morgado: a ambos los une su trabajo en la Universidad Pública de Nueva York, donde nuestro querido escritor granadino terminó su larga carrera de docencia y, además, conoció a su segunda mujer -Carolyn Richmond- que lo acompañaría hasta el final de sus días y se ocuparía de su Fundación y su legado. Se agradeció, además, a Jesús Ortega y a Granada Ciudad de Literatura Unesco el haber facilitado este encuentro tan interesante. Ángel Esteban, al finalizar su introducción, presentó un dato que pocos conocemos: Estados Unidos es el segundo país con más personas hispanohablantes, con más de sesenta millones.


    Nuria Morgado, Directora de la Academia Norteamericana de la Lengua Española y Catedrática, entre otros importantes cargos y distinciones, ejerce la crítica literaria y es especialista en Antonio Machado y en múltiples creadores. La ponente comenzó exponiendo la importancia de garantizar la preservación de las variedades lingüísticas del español, que es una lengua entre mundos y una lengua entre futuros. "Y no hay proyección de futuro sin una interrogación crítica. Hay que pensar en qué voces quedan fuera de nuestro relato −entre otras preguntas−. El español en Estados Unidos es un panorama complejo. A mí me gusta recordar esa frase de Machado ‘Hoy es siempre todavía’, porque el presente no es un tiempo cerrado, es un espacio de futuro que puede ser re-imaginado. Granada es una ciudad entre huellas, un espacio en movimiento. Todavía resuena aquí el encuentro entre mundos y lenguajes, Granada da buena muestra de lo positivo de lo que se mezcla. En Estados Unidos, el español es una lengua que negocia constantemente su lugar. Se olvida la profundidad histórica que tiene, la presencia hispana, en muchísimas comunidades como Santa Fe, San Antonio y otras más en las que el español estaba antes que el inglés. San Agustín es la más antigua. La historia de EE.UU. no es necesariamente anglosajona: es hispánica, africana, mestiza, etc. Una parte del español no cruzó la frontera, más bien fue la frontera la que se desplazó abarcando sus territorios. No hay que olvidar que es un país plurilingüe y multicultural. Y no existe un único español en su territorio, hay una enorme variedad de acentos. Es allí: una lengua de herencia, una lengua de contacto y una lengua transnacional. Por ello es necesaria una legitimación simbólica, revisar cómo es vista por la comunidad. Porque no siempre se encuentra un reconocimiento de ella en los espacios donde debería legitimarse. Es una realidad que las lenguas están atravesadas por relaciones de poder. Por eso, debemos volver a estos conceptos: contacto, mezcla, transformación, éstos hacen del español una lengua viva y mestiza. La lingüística contemporánea ha demostrado que el cambio de estrategia expresiva es compleja, la alternancia de dos lenguas, el bilingüismo, suma y no resta. Es interesante recordar ‘Borderlands’ de la escritora, poeta y activista chicana Gloria Anzaldúa cuando declaraba: ‘‘Yo soy mi lengua’’. Debemos habitar la diversidad sin romper la posibilidad de comunicación. Cada lengua expresa un modo particular de vivenciar el mundo, cada una organiza la experiencia vivida de manera distinta y esa diversidad no es una condena al aislamiento, es una posibilidad de diálogo. La diversidad no niega la unidad, la verdad se halla en el movimiento de horizontes distantes. El diálogo auténtico nos transforma y amplía nuestra manera de ver el mundo. La diversidad cultural no es una amenaza, es un enriquecimiento mutuo. Recordemos nuevamente a Machado cuando nos decía: "¿Tu verdad? No, la Verdad; y ven conmigo a buscarla". Esta invitación al diálogo es fundamental. El lenguaje no es propiedad del yo sino un territorio compartido. Dialogar, entonces, no es imponer una visión o renunciar a la propia, es una tercera vía. Las lenguas sobreviven no encerrándose, se perpetúan en el dialogo. En Estados Unidos, la Academia no es solamente una institución normativa, es un espacio de reflexión. Fundada en Nueva York en 1973, busca pensar la norma en relación con la variación. Su misión es trabajar por el prestigio del español en Estados Unidos, y se articula desde varias vertientes, entre ellas: la lengua, el uso y la evolución, la cultura y la educación. Por eso podemos decir que su misión es cultural y política. La lengua no es un espejo pasivo del mundo. Nombrar no es sólo decir lo que hay, es decidir qué significa lo que hay. Generar conocimientos no es un acto neutral. Otra de sus misiones, es repensar cómo enseñamos el español, preguntándonos: ¿Cómo transformar los programas de enseñanza? Y buscar una respuesta al presente pero mirando al futuro. No castigar la mezcla lingüística que se da tanto en Estados Unidos, y reconocer el valor y complejidad del translenguaje. Es triste ver cómo el español vive sometido a presiones políticas que lo infravaloran, debemos sentirnos orgullosos de él, no debe generar vergüenza, inseguridad. Una pregunta esencial es: ¿Está siendo capaz de nombrar las complejidades humanas de quienes lo hablan? Y mi respuesta es que sí, que las lenguas del siglo XXI viven en movimiento, y se enmarcan en familias transnacionales. Compartir dos lenguas en un territorio es un valor, las lenguas evolucionan porque cambian. Federico García Lorca transformó su sensibilidad poética en Nueva York. Quizá el título de uno de sus libros más famosos podría haber sido ‘Nueva York en un poeta’, porque la ciudad entra en la conciencia de su creador y la modifica. Y Granada sabe bien lo que significa pensar desde el tránsito: una lengua se mide desde la conciencia, y ésta es una de las formas más intensas y reveladoras que nos enseña que una palabra mezclada hospeda la experiencia compleja de quienes la hablan. Granada y Estados Unidos entienden perfectamente lo que significa ‘una lengua con maleta y biblioteca’. Maleta que representa a los migrantes, los trabajadores que llegan; y biblioteca que simboliza la memoria, la cultura y la historia. Creamos en el español: esa lengua entre dos mundos y preparada para el futuro>>.



Gerardo Rodríguez-Salas en Taller de La Zubia

Qué bonita y entrañable tarde la de ayer en el Taller de Escritura de La Zubia. Disfrutamos muchísimo del cálido encuentro con el escritor y catedrático Gerardo Rodriguez-Salas. Todo el grupo agradecemos de corazón su visita, la lectura de sus poemas de "Oxford Circus", y el ambiente tan especial que se creó. Gracias también a Fer por acompañarnos y por las fotos. ¡Una tarde maravillosa! 


Os dejo con mis palabras introductorias:

<<BIENVENIDA PARA GERARDO RODRÍGUEZ SALAS

Siempre es gratificante adentrarse en la literatura con un grupo de personas tan interesadas en ella y visitar los universos que crea un autor. Y en estas últimas sesiones en torno al calor de la palabra, nuestro taller se ha acercado con gran interés al cosmos lírico de Gerardo Rodríguez Salas. Y nos ha acompañado su mundo rico en experimentación y en visiones renovadas sobre el yo poético. Le damos las gracias encarecidamente por visitarnos, por regalarnos un ratito de su tiempo, por estar dispuesto a desvelarnos algunas de sus claves creativas, a guiarnos por el camino de las lecturas que lo han conformado y a compartir su experiencia con nosotros.

Gerardo tiene el sello de ser una voz única, no convencional y con amplitud cosmopolita. Como todos sabemos, es el autor del libro de relatos "Hijas de un sueño", del texto teatral "Vulanicos" y de los libros de poesía "Anacronía" e "Hilos de la infamia". Pero nuestro grupo se ha centrado en "Oxford Circus", su última creación. Este libro, con el que hemos trabajado, nos muestra todo ese amplio juego de voces interiores y de ecos que un poeta guarda dentro de sí, la belleza de lo no normativo, la valentía de los cuerpos invertidos, los monólogos que se enfrentan en un diálogo de espejos, el sentimiento de lo colectivo.

Y como el grupo ha estado volcado en las pautas de cómo estructurar un conjunto de poemas, esta obra ha servido estupendamente como ejemplo de unidad de conjunto −a través de bloques acordes con el hilo conductor del libro−: Vodevil, Burlesque, Teatro de sombras, Fenómenos y Extravaganza. También se ha comentado la reapropiación y renovación que hace Gerardo de los ritmos visuales (línea poética diseminada, fragmentada o escalonada) usados a finales del siglo XIX y principios del XX por las vanguardias.

Muchos de los miembros del Taller de Escritura de La Zubia, a modo de obsequio, han compuesto algunos textos que dialogan con ‘‘Oxford Circus’’. Porque la escritura también es una respuesta a lo leído: es un comunicación en diferido −a veces íntima y secreta− con la voz de autores y autoras que mueven algo dentro de nosotros. Esperamos que resulten interesantes los escritos y propuestas en torno al trabajo del autor.

El poeta Gerardo Rodríguez Salas es el último creador al que hemos convidado en este curso. Ojalá que él sienta su visita, al igual que nosotros, como un broche final que remata un año muy bien aprovechado. Un curso en el que tuvo cita la poesía clásica y de estructuras medidas (el romance, por ejemplo), junto con otras corrientes contemporáneas, como es el caso de la suya, de las que es un inmejorable exponente.

Gracias una vez más por este generoso gesto de pasar esta tarde en La Zubia con nosotros. Somos todo oídos para aprender y aprehender, para seguir nutriéndonos de buena poesía, para avanzar por los caminos de la comunicación hecha con conciencia>>.

(Marina Tapia)

Margarita Osborn Belt, Montserrat Hurtado Rodriguez, Daniel Martin Peralta, Isabel Oliver Jiménez, Jose Diego Fajardo Puerta, Antonio Marruecos Rodriguez, Carmen Moral Santaella, Herminia, Noemí, Susana, Ana, José Carlos, José Domingo.



Animal Sospechoso y Cristina Grisolía en Granada

Inolvidables días con Animal Sospechoso en la librería Picasso de Granada. El viernes en la puesta de largo de "Poetas en construcción" a cargo de Javier Gilabert, y el sábado "De piedra contra piedra", de Cristina Grisolía, presentado por Juan Pablo Roa y yo. Gracias a Ángel Olgoso por las fotos y a todos l@s amig@s que nos acompañaron. Ha sido un gusto también compartir con Misael Ruiz Albarracin y con Álvaro Hernando.