miércoles, 19 de marzo de 2025
Homenaje a Elena Martín Vivaldi en La Zubia
viernes, 27 de mayo de 2022
Jornada de convivencia del Taller de Creación Poética
viernes, 22 de abril de 2022
El Taller de Poesía en la Semana de las Letras de La Zubia
martes, 19 de octubre de 2021
Día de las Escritoras en La Zubia
Leyendo el poema "Inanna" perteneciente al libro "Nunca estuve tan alta" de Juana Castro, Sabina editorial
Público asistente a la lectura
Alicia que ha tenido la gentileza de leer un poema mío
Ivonne Sánchez leyendo a dos de sus maestras
Como la flor madura del magnolio
era alta y feliz. En el principio
sólo Ella existía. Húmeda y dulce, blanca,
se amaba en la sombría
saliva de las algas,
en los senos vallados de las trufas,
en los pubis suaves de los mirlos.
Dormía en las avenas
sobre lechos de estambres
y sus labios de abeja
entreabrían las vulvas
doradas de los lotos.
Acariciaba toda
la luz de las adelfas
y en los saurios azules
se bebía la savia
gloriosa de la luna.
Se abarcaba en los muslos
fragantes de los cedros
y pulsaba sus poros con el polen
indemne de las larvas.
¡Gloria y loor a Ella,
a su útero vivo de pistilos,
a su orquídea feraz y a su cintura!
Reverbere su gozo
en uvas y en estrellas,
en palomas y espigas,
porque es hermosa y grande,
oh la magnolia blanca. ¡Sola!
sábado, 17 de octubre de 2020
Día de las Escritoras en La Zubia
Os dejo con mi poema y con el de Ángela Figuera Aymerich.
VOCACIÓN
“Yo solo sé que es un placer que duele,
que es un dolor que atormentado halaga,
llama que de la vida se alimenta,
mas sin la cual la vida se apagara”
(Rosalía de Castro)
Si alguien me pregunta por mi oficio
o pide que describa lo que hago
¿qué diré?
Responderé segura soy poeta.
He sido, soy, seré poeta.
Y así como luciérnaga
que el fango del pesar alumbra,
un grillo que inaugura
la lumbre,
la alegría del verano
yo seguiré entonando
mis músicas secretas,
y cada exhalación, cada grafía
que vive en mi interior será textura,
un auténtico enjambre de aliento,
un quejido feliz.
Poeta precedida de otros vuelos
sobre la misma flor del mundo.
Pequeña es la palabra escrita,
de holgada magnitud.
Arrojo y discreción.
Elevación y hondura.
Poeta.
NO QUIERO
(Ángela Figuera Aymerich)
No quiero
que los besos se paguen
ni la sangre se venda
ni se compre la brisa
ni se alquile al aliento.
No quiero
que el trigo se queme y el pan se escatime.
No quiero
que haya frío en las casas,
que haya miedo en las calles,
que haya rabia en los ojos.
No quiero
que en los labios se encierren mentiras,
que en las arcas se encierren millones,
que en la cárcel se encierre a los buenos.
No quiero
que el labriego trabaje sin agua,
que el marino navegue sin brújula,
que en la fábrica no haya azucenas,
que en la mina no vean la aurora,
que en la escuela no ría el maestro.
No quiero
que las madres no tengan perfumes,
que las mozas no tengan amores,
que los padres no tengan tabaco,
que a los niños les pongan los Reyes
camisetas de punto y cuadernos.
No quiero
que la tierra se parta en porciones,
que en el mar se establezcan dominios,
que en el aire se agiten banderas
que en los trajes se pongan señales.
No quiero
que mi hijo desfile,
que los hijos de madre desfilen
con fusil y con muerte en el hombro;
que jamás se disparen fusiles,
que jamás se fabriquen fusiles.
No quiero
que me manden Fulano y Mengano,
que me fisgue el vecino de enfrente,
que me pongan carteles y sellos
que decreten lo que es poesía.
No quiero amar en secreto,
llorar en secreto,
cantar en secreto.
No quiero
que me tapen la boca
cuando digo NO QUIERO...





















