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viernes, 19 de junio de 2026

Presentación de "Arte: la vida en busca de sentido", de Francisco Acuyo

Muchas gracias a tod@s l@s que nos acompañasteis ayer en la interesante presentación zubiense de "Arte: la vida en busca de sentido" (Entorno Gráfico S.L.), escrito por Francisco Acuyo Donaire. Gracias a La Casa Con Libros, a Ángel Olgoso por sus palabras iniciales y por las fotografías. Os dejo con las palabras que escribí para arropar el libro, esperando que os motiven a tenerlo en vuestra biblioteca.



PRESENTACIÓN DEL LIBRO "ARTE: LA VIDA EN BUSCA DE SENTIDO".

Es un gusto estar aquí con vosotros, con vosotras, en este maravilloso espacio de cultura que es La Casa con Libros, para presentar "Arte: la vida en busca de sentido", del escritor y editor Francisco Acuyo. Este último trabajo suyo recoge una interesantísima colección de ensayos acerca del arte como vía de conocimiento, y también como una forma de acercarse a diversas realidades humanas. No es el primer conjunto en el que Francisco ha abordado el ensayo partiendo de una temática en particular, uno de los títulos que podemos citar es: "Fisiología de un espejismo", donde se acerca a la sinestesia, o "Elogio de la decepción", que lleva el esclarecedor subtítulo: ‘Y otras aproximaciones a los fenómenos del Dolor y la Belleza’; ambos publicados por Entorno Gráfico Ediciones. Todo ello nos muestra a un autor que divide su tiempo entre la investigación y el análisis y la creación de una obra personal centrada en la poesía.


En este libro se expone cuán beneficioso es el ejercicio del arte como terapia, como medio de canalizar frustraciones, preguntas, incógnitas y otros elementos en los que la medicina y la terapia convencional no llegan a acercarse de una forma adecuada. Francisco ahonda sus reflexiones en la necesidad de integrar el arte y lo lúdico para reforzar el proceso de curación y tratamiento, en problemáticas que no sólo se pueden tratar con fármacos o métodos convencionales. Haciendo gala de una amplia sustentación teórica y de sus propias experiencias, nos habla acerca de ese mítico inconsciente, de esos elementos cercanos a lo mágico y al conjuro que, desde tiempos antiguos, fueron tan importantes y acompañaron la búsqueda de una salud integral y de la armonía. Creatividad y ciencia han estado unidas desde el origen de nuestra civilización, siempre se han dado la mano y se han complementado, es algo que no debemos olvidar. Lo mágico terapéutico, el importante papel del “daimon” (ese concepto griego que hace referencia a una fuerza interna sobrenatural que advierte o disuade en la toma de decisiones), están en la bases de nuestra cultura y es interesante considerar la palabra poética como una terapia extraordinaria.


A título personal, en mi familia siempre ha habido gran interés por relacionar el arte y las diversidades funcionales: mi padre Ivan Contardo −pintor, poeta y educador de ciegos−, en su Fundación Casa Del-Pan de Valparaíso (Chile), sigue realizando actividades para canalizar las experiencias traumáticas, a través de las texturas, los modelados, los relieves, los ejercicios plásticos y otras artesanías.


Este libro de Francisco es también una suerte de viaje (órfico) a los infiernos del ser humano, con la intuición y la imaginación −y no sólo la facultad intelectiva− como timoneles. No olvidemos que hubo un momento en el que todo estuvo relacionado: magia, alquimia, astrología. Acuyo nos pregunta: ¿Qué mayor milagro que ser creativo? ¿Cómo podemos acordar estas evidentes discordancias entre saber, conocer y vivir? Y expone que el verdadero creador sabe que el acto de ver no es suficiente. Y nos recuerda que la poesía, como todo arte, busca lo invisible a través de lo visible, parte de la realidad para bucear en las zonas oscuras; por ello, es una inmejorable compañera en el camino del autoconocimiento y en el de la curación. Escucha atenta, contemplación: son formas de acercarse a ese mundo interior tan complejo que todos guardamos.


Francisco Acuyo plantea que, quizás, el alejamiento del hombre al arte ha sucedido -y cito sus palabras- "por querer estar por encima de la naturaleza, subordinado al tener, cosificando incluso lo más hondo de nuestra entidad psíquica, semejantes a dioses que contienen las maravillas del mundo, o creyéndonos arquetipos de los seres". Y asegura: "el arte es un acto de fe que va más allá de toda razón, de toda lógica, porque bebe de las fuentes intensas e inmensas de la simbología y de la potencia vivificadora del mito, de la intuición del espíritu conectado con el mundo".

Este libro es una mirada amplia al arte como elemento de crecimiento de nuestra especie. Y se centra en los terrenos de la mente, en su proceso de construcción y deconstrucción de la realidad. Porque lejos del ego en el que se sustenta la creación, el arte ofrece conciencia y libertad. El poeta es también “iatromantis”, un filósofo que refleja el íntimo tejido de la existencia.


Una colección de nueve ensayos conforman esta obra. Con un eje común muy definitivo, el autor finalmente declara, después de una larga trayectoria de experiencia utilizando al arte como elemento terapéutico y creativo: “Lo que he aprendido en el dominio del arte como terapia es que el ser humano no es en modo alguno una máquina aislada del mundo. Por el contrario, que todo movimiento de aquella supuesta mecánica racional se acaba volviendo al origen primigenio e irracional”.

Es de destacar la importancia que da Acuyo en este libro a los instrumentos trópicos como la analogía, la metáfora, la sinécdoque y la sinestesia, entre otras figuras literarias, para tratar de explicar fenómenos de la psique humana. Él se opone a la separación de mente-cuerpo, ya que, según sus propias reflexiones, los humanos somos algo más que biología e historia: somos también una transformación cósmica (como decía Panikkar).

Vuelvo al mensaje claro y contundente del autor cuando asegura que nadie nos instruye en el negocio singular de ser curioso, de no perder ese impulso de la infancia de hacer preguntas y querer investigarlo todo. Tampoco, en estos tiempos, nadie nos recuerda que es bello lo que es interiormente bello, como decía Kandinsky. Por eso, situar ambos discursos artísticos, poesía y pintura en un mismo espacio y tiempo, hará que se conviertan en el arte que transciende y transforma a los individuos de una sociedad. “Arte y vida en busca de sentido” es de esos ensayos necesarios para repensar la utilidad e interacción de esas actividades no lucrativas, de esas disciplinas minúsculas, de esas experiencias íntimas y alejadas de las cabecera de noticias importantes y del consumismo: un lugar de resistencia y exploración, hoy más necesario que nunca.


martes, 2 de junio de 2026

Clausura Taller Literario La Zubia 2026

Tarde de despedida de curso con mi querido taller de La Zubia. Ha sido un año muy bien aprovechado y de afianzar aún más la bonita hermandad de nuestro grupo. 



Os dejo con estas sencillas palabras de gratitud:

PALABRAS DE DESPEDIDA PARA EL TALLER DE ESCRITURA DE LA ZUBIA

El caminar por el universo de la escritura y de la lectura, nos proporciona un enriquecimiento que no encontramos en otras ocupaciones. Esto quizá sea porque conectamos con lo más profundo de nosotros mismos, eso que a veces no mostramos, o la decantación de años de experiencia convertida en pensamiento. Cada miembro del Taller de Escritura realiza un ejercicio honesto, valiente y arriesgado al compartir parte de su intimidad con el grupo. Y la manifestación de su persona −a través de sus escritos− es un acto generoso que cada integrante agradece y acoge con sensibilidad y sabiduría. Construir una nueva forma de comunicación en grupo, un lenguaje particular, con sus claves y códigos y basado en el respeto y la confianza es un tesoro en estos tiempos de una comunicación sensacionalista, vacía o sin profundidad que se mueve por redes a velocidades poco humanizadas. Es de celebrar este espacio de diálogo verdadero. Y debemos felicitarnos por levantar una Torre de Babel diversa pero unida por un mismo idioma: el de la empatía y el del arte del lenguaje. Cada integrante aporta algo muy valioso a este ecosistema literario. Cada componente ayuda a otro a perfeccionar el oficio de la poética y el desarrollo personal.


    Gracias Noemí, Margarita Osborn Belt, José Domingo, José Carlos, Susana, Ana, Montserrat Hurtado Rodriguez, Alicia, Jose Diego Fajardo Puerta, Daniel Martin Peralta, Carmen Moral Santaella, Antonio Marruecos Rodriguez, Herminia, Isabel Oliver Jiménez y María Jesús. Gracias por abrir vuestras cajas de Pandora, la galaxia de vuestra mente, los estratos de vuestro pasado, los ríos de emotividad que cada uno lleva muy dentro. He aprendido muchísimo de vosotros; me otorgáis entusiasmo, deseo de seguir por esta senda de la lectura compartida, y azuzáis el fuego de la poesía.
    Este año hemos compartido experiencias intensas de la mano de nuestros invitados: Ángel Olgoso, Teresa Gómez, Juan José Castro Martín y Gerardo Rodriguez-Salas. También hemos aventurado nuestras indagaciones por la literatura híbrida (de la mano de Ribeyro y Ángel Olgoso); hemos revisitado el microrrelato con Alberto Chimal y Marco Denevi; nos hemos detenido en el creativo y sensual ‘Mono Gramático’ del Premio Nobel de Literatura Octavio Paz; nos hemos sumergido en ‘El libro del desasosiego’ de Pessoa; nos hemos acercado a la poesía infantil a través de una cuidada selección de autores; tuvimos presente cómo construir un romance; nos deslumbró la poesía reivindicativa y feminista de la mexicana Sor Juana Inés de la Cruz; jugamos y experimentamos a partir de los textos conceptuales de Joan Brossa; conocimos el cosmos de diversos diccionarios (como el de Genialogías, el de Cirlot, el de Ambrose Bierce, el de Cela y el de Juan Carlos Rodriguez Torres); nos maravillaron las autoras Blanca Varela, Concha Méndez y Chantal Maillard con su profundidad estremecedora; viajamos al mundo de ‘las recordanzas’ de Leopardi; a la literatura que incorpora una mirada ecológica de la mano de Annie Dillard y María Sánchez; y volvimos al principio de las narraciones sustentadas en la tradición oral con la Leyenda de Gilgamesh, entre otros estudios y ejercicios.
Creo que ha sido un curso muy bien aprovechado, lleno de palabras vivas que poco a poco van creando relieves y resonancias en nuestro intelecto.
    Gracias, queridos amigos y amigas, por la confianza depositada en mí, por este tiempo de luz, creatividad, risas, descubrimientos y andadura que deja huella.
(Marina Tapia)



viernes, 15 de mayo de 2026

Juan José Castro en el taller de Escritura de La Zubia

Qué tarde más especial y fantástica la que compartimos ayer junto a Juan José Castro Martín en el taller de Escritura de La Zubia. Juanjo nos regaló interesantes reflexiones y comentarios, además de la lectura de fragmentos de su libro "El bosque errante" (Premio Andalucía de la Crítica, editado por Reino de Cordelia). Agradecemos de corazón su visita, su cercanía y calidez, su trabajo con el lenguaje y todas las numerosas cualidades de su escritura que sirven de inspiración y norte. Damos las gracias también a 'La Casa con Libros' que nos acogió en su espacio único. Os dejo con mis palabras de bienvenida:



PALABRAS PARA JUAN JOSÉ CASTRO

<<Junto con el amor, la amistad es uno de los bienes más preciados. Y el poeta que hoy nos acompaña, además de ser un escritor al que admiro, es un buen amigo. Su amistad −en el tenso mundo de los autores− aviva mi esperanza en la existencia de una conjunción posible entre buena obra y buena persona; conforta la necesidad de encontrar espejos en los que mirarse, voces que guíen y alienten entregadas a sus inquietudes y alejadas de los egos.

Juan José Castro ha construido una carrera sostenida, ha forjado obras coherentes y cuidadas, profundas y bellas; muchos de sus libros han sido premiados (merecedor del Premio Andalucía de la Crítica) pero, a pesar de su juventud y de todos los reconocimientos a su creación, él atesora una actitud sencilla y cercana, una sonrisa franca y hospitalaria, un saber estar poco común.

Su excelente libro ‘‘El bosque errante’’ nos ha servido de modelo sobre cómo desarrollar un volumen que abarque variedad de temas conservando en todo momento una unidad de estilo y de fondo. En diálogo con su ‘Bosque’, los integrantes del grupo han realizado algunos interesantes ejercicios de estructuras de posibles poemarios (con citas afines, bloques bien trabados y notas iniciales o prefacios); en fin, Juan José Castro ha generado en nosotros un deseo auténtico de abordar la arquitectura de un poemario, pensando −como él tan bien hace− cada parte de una obra con minuciosidad de orfebre. Además, hemos recordado, con el maravilloso poema ‘El ángel viajero’, la écfrasis y sus posibilidades. Y nos ha conmovido profundamente su homenaje a la poeta alemana de origen judío Gertrude Kolmar en ‘El último tren’.

Es muy satisfactorio para mí invitar, a este cálido y constante taller, a autores que amplíen la visión acerca del oficio de escribir. Porque nuestro camino hacia la voz propia pasa necesariamente por la lectura: y no sólo de escritores clásicos, también de voces actuales que están construyendo un legado vivo. En esta hermandad que conformamos, solemos mantener como lema: ‘para ser buenos escritores debemos ser primero buenos lectores’. Y cada invitado del panorama poético o narrativo que nos visita con tanta generosidad, nos otorga el regalo impagable de su visión, su manera única de entender la literatura, la sociedad y el futuro: eso es oro de alto calibre para el entusiasmo y la ductibilidad que reinan en esta sala.

Gracias, amigo, por brindarnos tus letras sólidas y empapadas de tradición filosófica y literaria; por ser un creador independiente, lejos de camarillas. En estos momentos en los que necesitamos voces que vayan a contracorriente, que no se apunten a modas, que no tengan como norte encajar o agradar, tu actitud brilla como estrella. Espero que esta tarde con nosotros te resulte muy agradable y reconfortante, y que permanezca en tu memoria>>.




miércoles, 25 de marzo de 2026

Ángel Olgoso en el Taller de Escritura de La Zubia

Fue un verdadero placer contar ayer con la visita de Ángel Olgoso en nuestro Taller de Escritura de La Zubia. Una tarde cálida, divertida e inolvidable, llena de exquisita literatura en torno al género híbrido (centrada en su última obra 'Madera de deriva'), a la pasión por el lenguaje y al respeto por la inteligencia del lector. El encuentro contó además con dos sorpresas, la visita de Ramón Melgarejo, amigo de su época estudiantil, y la lectura de un texto homenaje por parte de Carmen Moral Santaella creado especialmente para la ocasión. Gracias, querido compañero, por regalarnos tu larga experiencia creativa y tus fascinantes obras, que nos alientan a seguir en la búsqueda de la belleza y de nuestra propia voz. Os dejo con algunas fotos de Margarita Osborn Belt y Daniel Martin Peralta, y con mis palabras de bienvenida:



PALABRAS DE BIENVENIDA PARA ÁNGEL OLGOSO

Vivir con un grandísimo escritor como Ángel Olgoso deja una marca imborrable en tu forma de mirar el mundo y de entender la literatura. No sabéis cuánto le debo, aunque lo imagináis.

Vengo de una familia en la cual la escritura, la creación y la lectura siempre han estado presentes, pero, a pesar de mis orígenes y del ambiente artístico-cultural en el que crecí, os puedo asegurar que nunca antes había conocido a alguien con las características de Ángel: una persona que tuviera en exclusiva un cuaderno con un listado de posibles títulos (para sus creaciones, sí, pero también para regalárselos a otros escritores ‘necesitados’ de una buena palabra aglutinadora); una inmensa colección de citas repartida en decenas de libretas y recopiladas durante décadas; y menos aún, una verdadera máquina perfecta para la confección de prólogos, epílogos, reseñas, presentaciones, o nutridos comentarios (¡para enmarcar!) dedicados de una forma tan honesta y desinteresada a un centenar de creadores de diversos puntos de la geografía y de diversas épocas. Todos estos gestos y actitudes muestran claramente su vocación y su compromiso con la palabra justa, con el lenguaje bien cimentado, con la literatura que se toma en serio. Y también da fe de esto que comparto: su amplia correspondencia −y apoyo− con otras autoras y autores a lo largo de toda una vida, y su labor al frente del Institutum Pataphysicum Granatensis, sociedad puesta en marcha por él que oxigena y refresca las acartonadas maneras de los grupos literarios o académicos −en las que pueden caer− las ciudades de provincia. Y, a pesar de todo esto, uno podría imaginarse un Ángel Olgoso con aura de literato, con pose de intelectual y consciente de su valía. Una podría pensar que sus conversaciones giran en torno a sus procesos de escritura, a las corrientes actuales imprescindibles, o que saca a relucir el centenar de antologías en las que está incluido (como quien no quiere la cosa), o que asume sin rubor el término de ‘maestro’ que muchos le aplican. Pero no. El Ángel Olgoso que a diario se pasea por la casa en que vivimos, el que ordena notitas en el escritorio, el que toma apuntes con letra minúscula (esa que casi pide perdón por desplegarse), el que abre los ojos deslumbrado ante una palabra nueva que le regala un libro, el que se recuesta a leer buscando el tímido sol que entra por las ventanas es totalmente sencillo, es una persona tímida, un enhebrador de pensamientos dispersos y flotantes, un hombre predispuesto a lo cotidiano que ni repara siquiera en su excepcionalidad. Un creador sin aureola o marco dorado.

En este curso, en el que abrimos nuestro aprendizaje con el estudio del género híbrido y con una amplia muestra de algunos de sus exponentes, cómo no aprovechar esa ‘conexión’ estrecha que me une con el autor antes citado para invitarlo a nuestra aula, cómo no celebrar el hecho de tenerlo tan a mano y profundizar así en este tipo de escritura que él tan maravillosamente desarrolla. Nos hemos acercado a su deslumbrante ‘Madera de deriva’, y hemos tenido la suerte, además, de leer algunos inéditos de ‘Mirabilia’. Hoy es un día gozoso porque podemos avasallarlo con preguntas y observaciones, quizá no tanto para él a causa de su timidez. Hoy es un día de fiesta del lenguaje. Quién mejor que Ángel para motivarnos a no temer a usar todas las palabras del diccionario que necesitamos para ser más precisos; quién mejor que él, absoluto amante de los géneros que abordan el pensamiento y la reflexión (ensayo, diarios, literatura de viajes, textos misceláneos…) para inspirar nuestras búsquedas hacia nuevos puertos.

Te damos la bienvenida a este taller tan receptivo, y que tanto admira tu trabajo, querido Ángel. Este bello grupo humano en el que cultivamos el aprendizaje como forma de vida. Para ser buenos creadores y creadoras es siempre tan importante tener buenos modelos y espejos en los que mirarse, y tú eres uno de esos referentes: has conseguido crear un mundo y una obra sólida a pesar de tus circunstancias iniciales: un hogar en el que no había libros, crecer teniendo como marco un pueblo de la vega granadina sin grandes recursos educativos, en una época en que lo más apremiante era trabajar para subsistir. Gracias por crecer y siempre ser fiel a tu voz, por no plegarte a las demandas del mercado, por hacer de tu oficio un ejemplo para todos nosotros.

(Marina Tapia)










martes, 3 de marzo de 2026

Charla "Las mujeres de Federico García Lorca" en La Zubia

Muchísimas gracias al Área de Igualdad de La Zubia, en especial a Cristina y Rebeca, al Ayuntamiento representado por Puri y Pablo, y a todas las amistades que nos acompañaron -y participaron- en la conferencia "Las mujeres de Federico García Lorca", con la que se inaugura el programa Marzo en La Zubia. Comparto algunas de las fotos que tomó Ángel Olgoso en esa tarde tan especial.


















viernes, 27 de febrero de 2026

Teresa Gómez en el Taller de escritura de La Zubia

Ayer tuvimos una tarde fantástica en el taller de escritura de La Zubia. Muchísimas gracias a Teresa Gómez por su visita, sus comentarios, su lectura y la sabiduría que nos regaló. Todos hemos quedado encantados. Os dejó mis palabras de bienvenida.



PALABRAS PARA TERESA GÓMEZ

Es un gusto tener aquí, en nuestro taller de cada martes en La Zubia, a Teresa Gómez, una importantísima poeta que perteneció a un movimiento literario que nació felizmente en nuestra querida Granada: esta ciudad tan propicia a la poesía, quizá por el ensimismamiento que despiertan sus elementos naturales, o por esa riquísima mixtura resultado de las múltiples fuentes de las que ha bebido. Tenemos aquí, junto a nosotros, a una de las protagonistas con mayúsculas de La otra sentimentalidad, a una autora que compartió lecturas, conversaciones, actos, revistas y vivencias con poetas tan queridos y añorados como Javier Egea, y otros tan activos e impulsores de la cultura como Álvaro Salvador y Luis García Montero. Capitaneados por el magisterio de Juan Carlos Rodríguez, en especial por el sustento que proporcionó su libro ‘Teoría e historia de la producción ideológica’, esta corriente quiso renovar el panorama poético y traer, junto con la celebración de la democracia, otro lenguaje, otra mirada: comprometida, de concepción histórica, cercana con los lectores, consciente de que los parámetros cambian; quería fusionarse con la música, beber de su raíz popular, no por nada el lugar principal de reunión fue, como todos sabemos, La Tertulia. Ángeles Mora nos advierte de forma tan acertada en el prólogo de ‘La espalda de la violinista’, primer libro publicado por Teresa: «Nunca saldremos de la trampa ideológica en que vivimos si no rompemos las dicotomías que plantea la burguesía capitalista: privado/público, razón/sensibilidad».

Ser poeta, va más allá del número de poemarios publicados, de los galardones oficiales o de las fotografías en los medios. Ser poeta es seguir un oficio necesario, profundo y ser fieles al convencimiento que sólo a través de la poesía podemos dialogar realmente con la realidad. Ser poeta es esperar que un libro madure y que esté prieto y jugoso, para poder así recogerlo, sin prisa, en el tiempo indicado. Todo esto lo ha puesto en práctica Teresa Gómez, ella ha sido coherente con su camino íntimo, ella ha tenido siempre presente que la escritura es sobre todo trabajo y depuración, lenta mirada al mundo interior y al exterior, un encuentro verdadero con la palabra. Como confiesa, en calidad de amiga y compañera de escritura, Ángeles Mora: «Nunca he conocido a nadie que encarne tan bien a un cronopio de los que dibujó Cortázar. Por eso no es de extrañar que con ella ocurrieran cosas raras, como adquirir renombre por un libro que no se ha publicado… ‘Plaza de abastos’ ha circulado de mano en mano, como se divulgaban los manuscritos en el Siglo de Oro».

Ahora que las mujeres nos movemos a nuestras anchas por los terrenos de las lecturas y los encuentros literarios, quizá no se tenga tan presente −ni haya tanta conciencia− de las dificultades de ha sido ocupar un espacio junto a voces masculinas en otros siglos y generaciones. En la época de juventud de Teresa Gómez ya había más apertura y equidad pero, aún así, las mujeres han tenido que ‘demostrar’, más que los hombres su valía, han tenido diversos condicionantes −sutiles e invisibles− pero que estaban allí obstaculizando una fluidez de maniobra, tan diametralmente opuesta a los autores.

Por eso y porque la solidez de la obra de Teresa Gómez lo merece, quiero aprovechar de destacar la labor de apertura de puertas realizada por Ángeles Mora, Inmaculada Mengíbar y por nuestra querida autora que hoy nos acompaña. La Otra Sentimentalidad hubiera estado incompleta sin sus aportes y su compromiso.

Su mirada aguda y profunda, su sensibilidad nada complaciente y predecible, ese proceso de decantación que se aprecia claramente y que le ha valido a la autora ser finalista dos veces al Premio Andalucía de la Crítica, nos lleva a afirmar que es posible hablar de amor, de las relaciones humanas sin caer en tópicos e imágenes manidas. Un vocabulario preciso, plástico, que crea, en palabras de Juan Carlos Rodríguez: una auténtica metafísica del cuerpo.

Y como mis palabras no quiero que sean las protagonistas, y sólo deseo realizar una obertura luminosa, tal como lo son los poemarios de Teresa que hemos comentado en este grupo, os dejo con lo importante: la lectura en voz propia y en voz alta de sus textos.

domingo, 29 de junio de 2025

Recital de poesía arábigo andalusí

Muchísimas gracias a tod@s l@s amig@s que nos acompañasteis ayer en el recital arábigo andalusí en el convento de San Luis el Real, y a tod@s l@s participantes del Círculo Literario de La Zubia, y a l@s que prestaron su voz en árabe y sus delicados instrumentos. Fue un delicioso viaje en el tiempo a través de la poesía y la música bajo el Laurel de la Reina. Gracias a Margarita Osborn por sus fotos del dúo Pimpinela y también a Rosa Ortega.