Mostrando entradas con la etiqueta encuentro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta encuentro. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de junio de 2026

Margaret Atwood en Granada

Os dejo con los apuntes que, maravillada, tomé en el acto dedicado a la imprescindible Margaret Atwood. Espero que acerquen, un poquito, lo esencial de sus respuestas y del conversatorio. ¡Todo un regalo para nuestra ciudad!


«El acto empezó con unas palabras de Laura García-Lorca de los Ríos agradeciendo la visita de esta gran escritora al Centro Federico García Lorca y a nuestra ciudad. A continuación, Ana Gallego, unas de las coordinadoras de esta segunda edición del Festival CulturALH, calificó a Granada como una ciudad de poesía, memoria e historia, y recordó que este año el Festival estará dedicado a la figura de Averroes. También se comentó de la investidura de Margaret Atwood como doctora ‘honoris causa’ por la UGR. Se dio paso a la entrevista a cargo de Mercedes Díaz Dueñas. Esta destacó la generosidad de la autora e inició una cadena de preguntas que comenzaban con la conjunción "Y si..."

Margaret contó que la escritura de "El cuento de la criada" se desarrolló en Berlín, y si tuviera que escribir algo en Granada sería claramente poesía. Lamentó haber nacido en una época en la que le tocó estudiar algo llamado 'economía doméstica' porque ella hubiera preferido aprender a escribir a máquina adecuadamente. Cada respuesta de nuestra admirada escritora estaba llena de fina ironía y agudeza, haciendo las delicias del público y provocando risas y aplausos.

Confesó −con gran franqueza y humildad− que se sentía contenta de no haber publicado todo lo escrito: "Mis trabajos iniciales eran, en muchos sentidos, los de una joven promesa". Díaz Dueñas rescató una interesante elección de la autora −hecha años atrás− al escoger la supervivencia como símbolo para definir Canadá, y le preguntó si en este momento seleccionaría otro. Margaret respondió que optaría por el mismo ya que es un país que se mueve entre la amenaza de Estados Unidos y Rusia: "Muchos canadienses, a la hora de planificar sus vacaciones, prefieren −en este momento− ir antes a México que a Florida a raíz de ese estado de tensión. También volvería a escoger la canoa como elemento, no hay nada como un largo viaje en canoa rodeado de obstáculos para poner a prueba a una pareja. Si reman juntos, la relación pervivirá". Comentó, asimismo, que aconsejaría a su ‘yo’ más joven no ser tan temeroso, y habló del interés en la relectura de libros ya que las sensaciones y los gustos cambian con la edad: lo que parecía fantástico en una época en otra no lo es y viceversa. "Cuando yo enseñaba literatura victoriana, por ejemplo, había libros que a los jóvenes les parecían malísimos, en cambio a los mayores les parecían fantásticos, porque se sentían reflejados. Sigo volviendo a esas novelas de aventuras que me marcaron, siguen siendo igual de buenas para mí como cuando las leí a los quince años. Y si tuviera que dar un consejo a los jóvenes escritores les recordaría este dicho inuit: ‘Nunca des consejos a menos que te los pidan’. Eso sí, les haría ver que cada escrito que das a los demás es un regalo; tener la actitud de estar haciendo un intercambio es fundamental, no todo son transacciones comerciales. Si a una persona lo que has escrito le dice algo, ya ha valido la pena. Frente al ‘valle de la sombra del dinero’, la economía del regalo. Y no hay que preocuparse por las malas críticas. Para alentarlos, he estado tentada muchas veces de publicar una colección de malas reseñas acerca de mis obras, críticas ridículas o severas. No siempre lo que se dice de tus libros es positivo pero hay que seguir".


"Al mirar atrás veo distintas épocas: los sesenta con su segunda ola de liberación de la mujer, los setenta con el feminismo aún más fuerte pero, lamentablemente, llegan los ochenta y empieza Estados Unidos a transformar los escritos religiosos en algo activista. Entonces me pregunté: ¿Si Estados Unidos se convirtiera en una dictadura qué haría? ‘El cuento de la criada’, es el resultado a esa pregunta. Ahora hay un fuerte ascenso de la derecha religiosa y están muy ocupados en demoler todo lo construido, quieren que las mujeres estemos en casa. El libro apareció en 1985, todavía no había caído el muro de Berlín, una mitad se preguntó: ¿Cuánto tiempo tenemos para que se haga concreta esa realidad planteada? Y ya está aquí la respuesta... me da pena porque creo en las capacidades de los norteamericanos, en su parte positiva. Os cuento que en Estados Unidos ha habido censura de mi trabajo, han sacado mis libros del programa educativo. No es una censura total, es una represión gubernamental, no se ha llegado a la quema pero, justamente esa prohibición, los hace más atractivos a muchas personas. Cuando salió elegido Trump, un joven dijo: ¡Esto es lo peor que nos ha pasado! Pero se pueden poner peor las cosas... En la parte final de ‘El cuento de la criada’ hay una serie de preguntas planteadas como desafíos para el lector. Es curioso lo de las prohibiciones; en los cincuenta, en Canadá, había novelas que no se permitían o no se recomendaban como el ‘Ulises’ de Joyce, pero se consiguió el efecto contrario y toda nuestra generación lo leyó con ansia e interés. La escena literaria canadiense está impregnada de cierto miedo, esto es generalizado, en este mundo se juzga acusando ya con el dedo. Debemos recordar que todo es cíclico. El arte debe ser valorado por su excelencia y no por el grupo que lo produce. En estos momentos, en los cuales lo privado es público a través de las redes sociales, abogo por la comunicación directa, de persona a persona".

Respondiendo a la pregunta de qué libro de ella aconsejaría a sus lectores, afirmó que no se puede aconsejar: "No hay lectores homogéneos, cada uno es un mundo, un ser individual con gustos diferentes". Luego Margaret rememoró sus once años, cuando ella decía que iba a ser diseñadora de moda y dibujaba a mujeres libres fumando cigarros con largas boquillas. Le interesaba lo estético del vestuario, pero también su parte social, lo que refleja de un individuo o de un grupo. La autora ha diseñado e intervenido en las portadas de sus libros, le parece importante este aspecto. Contó que después de la caída del muro y del régimen comunista, la literatura pornográfica invadió la escena del mundo literario (había estado prohibida); de hecho, en una portada de un libro suyo aparece una mujer con los pechos enormes y tiesos: "Lo que quiero decir es que no se siempre se puede controlar la imagen de un trabajo, cuanto más lejos estés del país en que se publica, menos control tienes sobre ella".

Atwood rescata la idea de que la novela y los poemas son cuevas oscuras: "Cada vez que se entra en una es una exploración. En un libro no ves todo desde el principio, muchas veces hay que escribir desde el final. Virginia Woolf dice que escribir es como entrar en una habitación oscura. Yo tengo límites en mi camino hacia lo velado, no puedo ni estoy dotada para la novela negra, es mejor moverse en los campos en los que una se siente más cómoda". La entrevistadora le corrige: "¡Pero eres buena en tantos campos así que te perdonamos!" Y los aplausos rompieron en toda la sala reconociendo la maestría de esta autora y su gran legado. Para terminar, nuestra querida invitada dijo que recordará el resto de su vida esta visita a Granada, que ha sido muy feliz aquí y que ha cumplido un sueño.»


miércoles, 25 de marzo de 2026

Ángel Olgoso en el Taller de Escritura de La Zubia

Fue un verdadero placer contar ayer con la visita de Ángel Olgoso en nuestro Taller de Escritura de La Zubia. Una tarde cálida, divertida e inolvidable, llena de exquisita literatura en torno al género híbrido (centrada en su última obra 'Madera de deriva'), a la pasión por el lenguaje y al respeto por la inteligencia del lector. El encuentro contó además con dos sorpresas, la visita de Ramón Melgarejo, amigo de su época estudiantil, y la lectura de un texto homenaje por parte de Carmen Moral Santaella creado especialmente para la ocasión. Gracias, querido compañero, por regalarnos tu larga experiencia creativa y tus fascinantes obras, que nos alientan a seguir en la búsqueda de la belleza y de nuestra propia voz. Os dejo con algunas fotos de Margarita Osborn Belt y Daniel Martin Peralta, y con mis palabras de bienvenida:



PALABRAS DE BIENVENIDA PARA ÁNGEL OLGOSO

Vivir con un grandísimo escritor como Ángel Olgoso deja una marca imborrable en tu forma de mirar el mundo y de entender la literatura. No sabéis cuánto le debo, aunque lo imagináis.

Vengo de una familia en la cual la escritura, la creación y la lectura siempre han estado presentes, pero, a pesar de mis orígenes y del ambiente artístico-cultural en el que crecí, os puedo asegurar que nunca antes había conocido a alguien con las características de Ángel: una persona que tuviera en exclusiva un cuaderno con un listado de posibles títulos (para sus creaciones, sí, pero también para regalárselos a otros escritores ‘necesitados’ de una buena palabra aglutinadora); una inmensa colección de citas repartida en decenas de libretas y recopiladas durante décadas; y menos aún, una verdadera máquina perfecta para la confección de prólogos, epílogos, reseñas, presentaciones, o nutridos comentarios (¡para enmarcar!) dedicados de una forma tan honesta y desinteresada a un centenar de creadores de diversos puntos de la geografía y de diversas épocas. Todos estos gestos y actitudes muestran claramente su vocación y su compromiso con la palabra justa, con el lenguaje bien cimentado, con la literatura que se toma en serio. Y también da fe de esto que comparto: su amplia correspondencia −y apoyo− con otras autoras y autores a lo largo de toda una vida, y su labor al frente del Institutum Pataphysicum Granatensis, sociedad puesta en marcha por él que oxigena y refresca las acartonadas maneras de los grupos literarios o académicos −en las que pueden caer− las ciudades de provincia. Y, a pesar de todo esto, uno podría imaginarse un Ángel Olgoso con aura de literato, con pose de intelectual y consciente de su valía. Una podría pensar que sus conversaciones giran en torno a sus procesos de escritura, a las corrientes actuales imprescindibles, o que saca a relucir el centenar de antologías en las que está incluido (como quien no quiere la cosa), o que asume sin rubor el término de ‘maestro’ que muchos le aplican. Pero no. El Ángel Olgoso que a diario se pasea por la casa en que vivimos, el que ordena notitas en el escritorio, el que toma apuntes con letra minúscula (esa que casi pide perdón por desplegarse), el que abre los ojos deslumbrado ante una palabra nueva que le regala un libro, el que se recuesta a leer buscando el tímido sol que entra por las ventanas es totalmente sencillo, es una persona tímida, un enhebrador de pensamientos dispersos y flotantes, un hombre predispuesto a lo cotidiano que ni repara siquiera en su excepcionalidad. Un creador sin aureola o marco dorado.

En este curso, en el que abrimos nuestro aprendizaje con el estudio del género híbrido y con una amplia muestra de algunos de sus exponentes, cómo no aprovechar esa ‘conexión’ estrecha que me une con el autor antes citado para invitarlo a nuestra aula, cómo no celebrar el hecho de tenerlo tan a mano y profundizar así en este tipo de escritura que él tan maravillosamente desarrolla. Nos hemos acercado a su deslumbrante ‘Madera de deriva’, y hemos tenido la suerte, además, de leer algunos inéditos de ‘Mirabilia’. Hoy es un día gozoso porque podemos avasallarlo con preguntas y observaciones, quizá no tanto para él a causa de su timidez. Hoy es un día de fiesta del lenguaje. Quién mejor que Ángel para motivarnos a no temer a usar todas las palabras del diccionario que necesitamos para ser más precisos; quién mejor que él, absoluto amante de los géneros que abordan el pensamiento y la reflexión (ensayo, diarios, literatura de viajes, textos misceláneos…) para inspirar nuestras búsquedas hacia nuevos puertos.

Te damos la bienvenida a este taller tan receptivo, y que tanto admira tu trabajo, querido Ángel. Este bello grupo humano en el que cultivamos el aprendizaje como forma de vida. Para ser buenos creadores y creadoras es siempre tan importante tener buenos modelos y espejos en los que mirarse, y tú eres uno de esos referentes: has conseguido crear un mundo y una obra sólida a pesar de tus circunstancias iniciales: un hogar en el que no había libros, crecer teniendo como marco un pueblo de la vega granadina sin grandes recursos educativos, en una época en que lo más apremiante era trabajar para subsistir. Gracias por crecer y siempre ser fiel a tu voz, por no plegarte a las demandas del mercado, por hacer de tu oficio un ejemplo para todos nosotros.

(Marina Tapia)










martes, 13 de diciembre de 2022

Comparto la noticia, en Granada Hoy, del encuentro de libros de poesía de El Envés Editoras en la librería Picasso de Granada. Presentadas por Pepa Merlo, pudimos hablar de nuestros tres poemarios José Luis Ferris (EL ANIMAL QUE HABITO), Nieves Chillón (LA CASA DE LA PIEDRA) y yo misma (CORTEZA).