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viernes, 24 de abril de 2026

Pregón Feria del Libro de Granada 2026

Comparto con gusto los apuntes que tomé del emocionante y motivador acto de inauguración de la Feria del Libro de Granada, donde todos los asistentes celebramos que la lectura y la creación literaria siga tan viva.

<<Se comenzó anunciando que el pórtico de la Feria del Libro era también el de la Noche en Blanco, lo que evidencia una intensa y variada actividad cultural en nuestras calles y espacios. Marifrán Carazo, la alcaldesa, comentó: “Un libro abierto es una ciudad que decide jamás rendirse al olvido”. Nombró a todos aquellos que hacen posible el libro (autores, editoriales, libreros, profesorado y lectores, además de las instituciones relacionadas). Se agradeció a Antonio Caba y a Alfonso Salazar, directores de la Feria, que durará del 23 de abril al 3 de mayo, once días con un nutrido programa. Este año se ha escogido un lema lorquiano que hace un guiño a la Capitalidad, “Así que pasen cinco años”. Se habló de Granada como una biblioteca abierta y se dio una efusiva bienvenida a los visitantes de Yakarta, invitados gracias al programa de Granada Ciudad de Literatura Unesco, coordinado por Jesús Ortega. Acto seguido, Jesús presentó a Laura Prinsloo (a cargo del MTN Sastra del Ministerio de Cultura de Indonesia y Focal Point de Jakarta Unesco). En su discurso destacó: “Granada es un ciudad que desde hace mucho tiempo nos ha enseñado que la cultura crece a través del encuentro. Indonesia es una nación de miles de islas y cientos de lenguas, un paisaje que configura nuestra literatura como una rica constelación de voces”, comentando además que la presencia de Eka Kurniawan, Soe Tjen Marching y Feby Indirani hace que las historias de Indonesia crezcan en otros territorios. A continuación, Pedro Mercado, rector de la Universidad de Granada (Universidad que va a cumplir cinco siglos) puso el foco en el libro como poder transformador de la cultura. Desde Diputación se destacó que la ciudadanía era la verdadera protagonista de la Feria del Libro y se anunció la cuidada edición de “La leyenda del astrólogo árabe'', de Washington Irving”, texto que recupera la primera edición española, publicada en Granada. Después se concedió el galardón al equipo de la candidatura de Granada a la Capitalidad Cultural 2031. Pilar Tasara, gerente del Consorcio, recogió el premio y agradeció que se entregara en la tercera Feria en importancia a nivel nacional. Se presentó al pregonero Álvaro Salvador, escritor y catedrático vinculado a la Otra Sentimentalidad, movimiento nacido en nuestra ciudad. Álvaro glosó en el discurso su vida tejida con los hilos de los libros y del magisterio. Comentó que hace tiempo se anunció la desaparición de los libros en papel a manos del libro electrónico, pero a pesar de esos augurios el libro en su formato tradicional sigue más vivo que nunca, y prueba de ello es esta edición número 44 de la Feria del Libro de Granada. Habló de la importancia del libro como un objeto próximo y familiar, “es un artefacto perfecto como la rueda u otros que no han podido ser desplazados. Tiene cuerpo, ese cuerpo de papel que nos gusta sopesar, recorrer, medir antes y después de la lectura”. Hizo un recorrido desde Gutenberg hasta nuestros días, y comentó que su vida ha estado siempre rodeada de libros y que el primero -regalado por su padre y antes por su abuelo- fue “La infancia de Ramón y Cajal”. Su padre, aficionado a la poesía, le leía a grandes autores como Lorca, pero también poemas de su autoría. Los libros han sido sus cómplices, compañeros, mentores imprescindibles y necesarios. “Leer es una aventura mental y emocional”. Finalmente, hizo un homenaje a sus maestros (“No sería yo quien soy y no estaría aquí sin ellos”) y a las amistades del mundo de la literatura. “Ninguna de esas nuevas ventanas tecnológicas, pantallas de televisión, cine, internet, etc. supera a los libros. La vigencia de las bibliotecas, que son estáticas, y las ferias del libro, que son bibliotecas móviles, dan muestra de ello”>>.

*Fotografías de José Albornoz








domingo, 17 de marzo de 2024

Reseña de "Corteza" en la revista Paraíso

Todo un placer recibir el regalo de esta reseña de “Corteza”en el número 22 de la revista Paraíso escrita por Álvaro Salvador, en la cual recoge y sintetiza maravillosamente la esencia del libro. Muchísimas gracias a este gran maestro y amigo.




“Marina Tapia (Valparaíso, Chile, 1975) desde su llegada a España en el año 2000 se ha ido construyendo una sólida trayectoria como poeta y artista plástica. Pero ha sido sobre todo en esta su última etapa de residencia en Granada cuando se consolidó su voz más personal. Ha publicado hasta ahora una decena de libros de poemas y ha cosechado algunos de los premios más importantes que se convocan en esta disciplina. Uno de los tres últimos es esta magnífica ‘Corteza’ que nos disponemos a comentar ahora.

El concepto que la autora utiliza como título y como núcleo central de la argumentación que el poemario desarrolla, es un concepto muy querido por mí y que he utilizado en algún libro para intentar definir mi propia poética. En una primera acepción, el diccionario nos habla de la corteza como una piel vegetal y alimentaria, pero en seguida remite también a lo carnal e incluso a lo espiritual: «exterioridad de una cosa no material». La corteza, pues, se asemeja a una coraza que reviste, que protege, pero que también separa, e incluso oculta de las amenazas exteriores, lo más valioso o lo más débil. Así lo señala la autora en el poema del mismo título: «Te acostumbré / corteza, / cuerpo mío ,/ a ser enmudecido, / a la resignación, / al cerco / y, en la mesa, / dejar

que te engulleran / los chacales. / Marcada como res, / carnada para otros, / giraba sobre ruedas ya montadas. / Fui durmiendo a mi savia, su soltura, / aletargando el paso/ hacia mí misma».

El libro, introducido por un prólogo muy iluminador de Cristina Grisolía, se divide en dos partes: «Raíces hondas» y «Ramas altas». En la primera parte, el punto de partida creo que se señala en el poema «Nenúfar en el fango»: «En espacios ajenos, / en un cuerpo asignado, / de alquiler a la muerte / vivo // sin mí y en mí». La herida de la condición está señalada por el color rojo, tal y cómo se describe en el siguiente poema sin título: «Siento este rojo en el rostro / color de la vergüenza de mi especie… // que no existe un color que nos gobierna / que no existe la ira/ que no existe tortura». La causa parece estar en las «voces» del patriarcado, de los «didactas» y así lo señala la autora haciendo un recorrido por las distintas contradicciones de su educación, individual

y colectiva: las voces del sacerdote, del dictador, del padre, del compañero y, en definitiva, del varón: «Quiero romper su reino / de cruces y de culpa, / desatar lo que ayer fue sometido, / andar a tientas, sola / pero libre».

Desde ahí, la lógica del poema se despliega en busca de la identidad del personaje poético, «buscadora de espejos en un mundo de hombres». Y esa búsqueda exigirá riesgo, agotarse hasta el límite: «sabré quien soy al límite, en el filo», nos dice en el poema «Hierba que crece en el luto». Para desembocar inevitablemente en el fracaso del dolor: «Soy esa conjunción de mis dolores / el vuelo sobre el suelo del fracaso». En ese camino de perfección, o liberación, el primer paso consistirá en «despojarse del peso de la imagen», de la imagen adquirida en el espejo de los hombres: «vivir sin piel // vestirme o desvestirme de mí misma». A partir de ahí, la diferencia, la nueva imagen la marcará el cuerpo, el cuerpo de mujer: «Buscadme en el acero de mi cuerpo», dice

en el poema «Cabeza de tormenta». Y en ese camino, apoyada en uno de los tópicos más recurrentes de la poesía tradicional, el árbol, surge de nuevo la imagen de la corteza con un sentido nuevo y —por qué no— pleno, la corteza entendida como la piel, el revestimiento material, pero sobre todo la corteza entendida como una frontera espiritual, ideológica, política: «Definitivamente me apodero / de toda mi corteza / de todo el territorio de mi vida». No es de extrañar, por tanto que el siguiente poema, titulado muy significativamente «Reafirmación» comience diciendo que «ya no me miro al modo de los hombres».

La segunda parte, titulada «Ramas altas», integra una colección de ocho poemas dedicados a distintas figuras femeninas, esas guías que la autora buscaba en el poema «Encargo»: «Una voz semejante / una voz de mujer que nos guíe…» Y esas voces semejantes las componen un grupo de figuras literarias integrado por la Dickinson, la Pardo Bazán, María Zambrano, Gabriela Mistral, Adrienne Rich, pero también por otras más desconocidas como «las mujeres represaliadas», Ana Mañeru, Estela… en definitiva un coro de mujeres que la afirmen en esa nueva juventud que pervive en la garganta. En ese eco del discurso guía femenino que quiere ser, ella espera encontrar la «paz y la palabra» como afirma en el poema dedicado a Gabriela Mistral.

Y la epifanía, el logro final de ese camino de perfección y liberación, se materializa en los dos últimos poemas del libro, en «Celebración»: «Mi mente y su gobierno reverencian / a la mujer madura que conformo». Y, sobre todo, en el poema final «Verbo que sobrevive», en el que se asume la doble condición de la voz del poema, la de mujer y de escritora, doblemente creadora de vida: «Soy mujer / que pare con conciencia / criaturas que puedan / caminar por el mundo, / caerse, rebelarse, decidir».”

viernes, 26 de enero de 2024

Poesía por Palestina (en el Ateneo de Granada)

Muy agradecida a tod@s l@s poetas de Granada que participaron en la lectura  “Poesía por Palestina. Versos contra el genocidio”, también a Álvaro Salvador y al Ateneo, a toda la gente que asistió como público y que llenó la sala, a Antonio Arenas que grabó el encuentro, y a mi compañero Ángel Olgoso que sacó fotografías de cada lectura. ¡Gracias por vuestra solidaridad! 
Os recuerdo que la ONG UNRWA sigue recaudando fondos para prestar ayuda. Aquí os dejo con el número de cuenta:
ES48 2100 3662 6422 0011 3462 (Concepto: Ayuda a Palestina)
Os dejo con el enlace al vídeo de Youtube subido y editado por Antonio Arenas.
Y con el reportaje publicado en Ideal en Clase.
¡Gracias Antonio Arenas por tan completo reportaje!








domingo, 20 de noviembre de 2022

Presentación de "Corteza" en la Biblioteca de Andalucía

    Buenas tardes, amigas y amigos. Muchísimas gracias por estar aquí acompañándonos en la presentación de Corteza, este libro tan personal que ha tenido la suerte de contar con el apoyo de las editoras del Envés, Concha Badía, Almudena Rubio, Pepa Merlo y Conchi Molina. Gracias también a la Biblioteca de Andalucía y, en especial, a Álvaro Salvador, prestigioso poeta al que me une nuestra mutua admiración por Rubén Darío y el haber compartido gratas conversaciones y eventos. Una vez más, como en la mayoría de las presentaciones, no tengo la suerte de contar con el apoyo de mi familia o con los amigos de mi infancia o juventud, ni con compañeros de estudios que me arropen, ni siquiera con conocidos de Chile. Toda mi familia vive o está lejos... vosotros, los amigos que tan gentilmente me acompañáis ahora, sois en realidad mi familia. Ser una extranjera que ha vivido además en varios lugares de España (Salamanca, Madrid, Granada) y que dentro de esta última ciudad -la que ya me atrevo a considerar mía- se ha arraigado en diferentes barrios y pueblos (Albaycín, Fuente Vaqueros, La Zubia), me ha llevado a experimentar una sensación continua de provisionalidad, de volver a formar un nido, de esforzarme mucho más que otros por cultivar una de las relaciones humanas que considero de las más hermosas: la amistad. Por ello, muchísimas gracias por acogerme, por mostrarme vuestro afecto, por estar conmigo hoy. Publicar y presentar un libro es muy importante para los que escribimos, es como un parto y un bautizo a la vez, es mostrar algo íntimo, exponerlo y regalarlo con la ilusión de que sea bien acogido.

Como os decía, este poemario es uno de los más personales y confesionales que he escrito. En él repaso de forma  concisa y simbólica, varios condicionantes de mi vida, de mi pasado. Pero tengo la confianza de que podréis sentiros reflejados en estos espejos-poemas que comparto con vosotros, ya que todos hemos vivido −de una u otra forma− la opresión ejercida por la sociedad de diversas maneras, todas y todos hemos buscado nuestra identidad, nuestra fuerza interior y hemos querido decir: “definitivamente me apodero/ de toda mi corteza,/de todo el territorio de mi vida”, o “incendiaré el terreno de los miedos/ y aquella languidez que ha descompuesto/ mi máquina de Hacer,/ su caldera de fuego y valor”.

Los textos de este libro, son menos dulces y mucho más duros que los de libros anteriores. La naturaleza, uno de los temas a los que más recurro e indago, aquí sólo está presente como sostén alegórico: el ser humano es ese árbol con una corteza vulnerable que busca elevarse, busca el sol y la luz, pero que inevitablemente está enraizado a una tierra que a veces siente áspera y ajena. La palabra ha buscado ser astilla, “puñalitos” como diría Lorca, dardo que se dirige a la diana de nuestros sentimientos de culpa, inconformismo, soledad o dolor. En ‘Corteza’, en su primera parte, se dibuja con decisión la figura de un padre simbólico (que puede ser la represión de la dictadura en la que crecí o crecisteis, pero también las estrictas observancias religiosas o simplemente el patriarcado). Ésta figura encarna la tutela asfixiante de la sociedad. Y, justamente, la transformación vendrá no sólo del interior y del deseo de romper lazos, llegará de la mano de nuestras hermanas o hermanos existenciales, de esos referentes luminosos que nos muestran el norte o nos dan su apoyo. Nuestra transformación puede nacer de esa misma sociedad en la que vivimos, no apartados de ella. Por eso, el poema que cierra el conjunto es un canto a las luchas colectivas, “estamos conectadas como una red de aljibes”, nos dice la voz poética. “Y así seguimos juntas repartiendo/ nuestra octavilla blanca de paloma/ y nuestra libertad de enredadera/ sobre este mudo asfalto”, recalca.

Y los referentes literarios que planean en el conjunto son las poetas y narradoras Gabriela Mistral, Adrienne Rich, Emilia Pardo Bazán, Ángela Figuera Aymerich, Emily Dickinson y dos buenas amigas escritoras, Ana Mañeru y María García Zambrano, a las que le dedico sendas piezas. Ellas, pero también otros autores, sirven de sustento, ya que la poesía no se construye desde el ensimismamiento, desde el yo como punto de partida, no, nace en el rico contexto de la tradición, de todo lo que otras y otros nos han legado. La poesía bebe de la genealogía.

No quiero dejar de agradecer −en este momento tan bonito y especial para mí− el amoroso e incondicional apoyo y la escucha atenta de mi pareja, Ángel Olgoso, que me ha acompañado en este tiempo de “ramas altas”, en esta segunda parte de mi vida (mucho más luminosa, pacífica y fructífera literariamente), así como a sus hermanas Carmen y Nieves que hoy están aquí.

Y con este poema, que retrata a una mujer, a Penélope, que ya no espera a otro sino a sí misma, os agradezco nuevamente vuestra presencia y atención, antes de dar paso a  Nahed Al Satli que nos deleitará con su música, que acompañará el recitado de algunos de mis poemas.


NUEVA PENÉLOPE

En el tiempo esencial de la espera, 

boceto los latidos,

imagino el temblor,

perfilo el aura.

Ensayo las palabras, la venia, la sonrisa

con la que aguardaré a la prometida, 

que llegará mañana hasta mi hogar. 


Aquella seré yo.        


¿Qué silueta tendré bajo la luz?

¿Cómo se expandirá el amor 

desde mi centro?


Buscaré nuevos retos acordes a mi fuerza.

Quizá mi porte sea el del bambú,

tan recio, tan sutil.


Quiero dormir cuidada por tu voz,

hermana del albor,

en este espacio fértil de la espera.











sábado, 9 de julio de 2022

Presentación en Almuñécar

La noche del jueves 7 de julio presentamos en el parque El Majuelo de Almuñécar "Corteza". Estuve gratamente acompañada por Almudena Rubio, una de las editoras de El Envés, y de Alberto Manuel García Gilabert, concejal de Cultura. Lamentablemente, Álvaro Salvador no pudo acompañarnos como estaba previsto, debido a motivos de salud. Os dejo con imágenes del evento.












lunes, 30 de marzo de 2020

Día Mundial de la Poesía 2020

El pasado 21 de marzo tuve el honor de participar en el Día Mundial de la Poesía (emitido en directo a través de las plataformas Zoom y Youtube y coordinado por Álvaro Salvador y Javier Benítez Láinez), junto con otros poetas y escritores de Granada:


Intervención entre los minutos 1:16 y 1:19