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jueves, 25 de abril de 2024

Reseña de "Informe para derrocar al lobo feroz"

Publico en Culturamas esta reseña acerca de un libro duro y necesario. Espero que mis palabras os animen a leer "Informe para derrocar al lobo feroz" de Pilar Abuja (Sabina Editorial).





PORQUE HEMOS DERROCADO AL LOBO FEROZ

Por Marina Tapia.

Con este verso final se cierra Informe para derrocar al lobo feroz, de Pilar Abuja, impecablemente editado por Sabina Editorial este 2024, un libro que estremece por la dureza de lo que cuenta, pero que, a la vez, guarda cierta contención, va midiendo su carga para que el mensaje no se diluya y no caiga en una anécdota: es un poemario realizado a conciencia. Sorprenderá a quienes lo lean esta confesionalidad tan cuidada, este dibujar poco a poco aportando los elementos precisos en cada poema-capítulo. Vamos siguiendo esta brutal historia con una mirada conmovida y absorta en el hilo de lo que se va desarrollando. Tenemos un sentimiento de repulsión ante lo expuesto, pero nunca se abusa del sensacionalismo, ya que la voz poética no se recrea en lo escabroso y eso es justamente lo que hace que este trágico relato cale hondo y se aloje en nuestra conciencia. Finalizada su lectura, deseamos ser partícipes de un cambio, de un movimiento para que una situación tan cruda y tan repetida -y lamentablente tan silenciada- como el incesto no tenga cabida en nuestra sociedad.

Libros así, tan valientes y que no dudan en utilizar con sutileza el imaginario de los cuentos, en hacer un guiño a la conocida historia de Caperucita Roja, textos tan lúcidos y equilibrados para comunicar los horrores vividos por niñas y niños son de agradecer en estos momentos. No es extraño oír experiencias de personas conocidas que han sufrido esta forma de abuso sexual y maltrato. Por eso, poner sobre el papel −a través de la poesía y con la voz justa que despliega Pilar Abuja− es motivo de reconocimiento.

El conjunto, de alguna manera, se asemeja a un “diario de vida”. En la contraportada se nos dice de la autora: “A modo de informe, reescribe el cuento tradicional del lobo feroz en una original prosa poética”. Se despliega una literatura híbrida, que ha buscado su propio cauce de expresión, y que utiliza sutiles imágenes poéticas, diálogos y notas de pensamiento que van armando un puzle con el que completamos los espacios en blanco, los silencios, todo lo no dicho. Quizá la palabra no sea suficiente para apresar el inmenso y largo dolor que experimentan las niñas, niños y adolescentes que viven situaciones totalmente injustas y condenables. Considero imprescindible recalcar que el daño producido por un adulto cercano, por un miembro de la familia a la que se pertenece, genera una herida difícilmente restañable. En la narración, podemos percibir el oleaje de sensaciones de culpa, de cuestionamientos internos, de rechazo y confrontación que viven quienes han sufrido el delito de un incesto.

Y la autora ha querido dar un orden a los angustiosos hechos a los que nos acerca. El texto se divide en cuatro partes: “Los indicios”, “La evidencia”, “Pérdida, Desarraigo e Invocaciones” y “Epílogo”. Y a cada compendio se le asignan años, una manera muy efectiva de plasmar la verosimilitud de lo que se cuenta.

Interesante son las citas que Abuja escoge para abrir el libro (de Bibiana Collado Cabrera, de Alejandra Pizarnik, de Gioconda Belli y de Emily Dickinson); citas de mujeres escritoras que nos dan un norte y nos abren un umbral para acercarnos a la verdad de este poemario. Y, cómo no estremecernos al recordar que la grandísima poeta Emily Dickinson, que sufrió incesto en la infancia y también en la edad adulta, dejó escrito: “Mi Mensaje ha de ser dicho”.

Como ya he expuesto, Pilar despliega los elementos precisos, muchos muy concretos y plásticos: las estanterías con libros de colores, las cenas de navidad, la muñeca sin sexo, la banqueta para llegar al armario. A través de ellos los lectores estaremos más cerca del ambiente turbio que envuelve las escenas.

Y quiero rescatar algunos versos del libro a modo de invitación a su lectura: “No importa qué mundos has querido construir / porque no existen. / Y mi verdad está aquí./ Mírame ahora.”, “No hay cazador que me saque / de su vientre negro. Su disfraz/ es perfecto. No me creen”, “Ella también es la tripa del lobo. / Y sin voz./ Sola. Silencio”, “Desconocía la perversidad fácil, gratuita / que nace en los nidos pequeños y familiares./ No sabía de la deslealtad pérfida, insondable”.

Es de destacar la creación de neologismos como “nopecho” o “nopechoaún”, “nobosque”, “nopasanada”, muy acordes con la narración y la etapa vital en la que se enmarca.

Tememos, junto a la expresión poética, la llamada de esa voz feroz desde el fondo de una habitación en penumbra, siempre flanqueada por una puerta velada que no puede cerrarse para apartar su mal. El universo de la infancia está muy bien retratado a través de palabras claves salpicadas en los momentos precisos: hadas, dragones, juegos de mesa, meriendas. Una naturalidad inquietante que no se excede, que solo pretende ser efectiva para comunicar el dolor, la tensión, el desasosiego experimentado.

Este trabajo vale no sólo como un ejercicio de sanación personal (belleza catártica), como una publicación necesaria, sino que nos conectará especialmente con el mundo de Blanca Varela, Piedad Bonnett o Alejandra Pizarnik, que no dudaron en reflejar los elementos de tensión, en plantear los vértices del dolor e invitarnos a un ejercicio colectivo de reconocimiento y cambio.

Recomiendo la lectura de “Informe para derrotar al lobo feroz”, en especial en estas fechas en las que la violencia sexual masculina contra las mujeres y la violencia de las atrocidades bélicas, que tienen una raíz común por su capacidad de destruir vidas, se transforman en cifras, noticias y olvido.


miércoles, 22 de marzo de 2023

Reseña de "Lejos de los caminos trillados" (Sabina Editorial)

Comparto con gran ilusión mis reflexiones acerca de este hermosa obra que la Editorial Sabina tuvo a bien publicar. Un libro que puede acompañar en los momentos de enfermedad y de dolor. Recomiendo su lectura. Espero que os gusten mis palabras. 
 


DIARIO DE LUZ


    Hay creaciones literarias que pueden acompañarnos en etapas concretas de nuestra vida, ser un bálsamo, un ungüento suavizando tiempos difíciles, cuando la enfermedad y sus preocupaciones nos visitan. Y este es uno de esos libros sanadores. “Lejos de los caminos trillados”, escrito a modo de diario (durante el período de un año) por Delfina Lusiardi, abrirá una ventana de reflexión por donde pueda entrar la esperanza gracias a la sabiduría de sus palabras. En él se relata la superación de un cáncer de mama y se reflexiona sobre el cuerpo, su energía, su complejidad. “La vida, que es también cuerpo herido, aprisionado, atravesado por un mal que está prohibido nombrar, esta vida que enseña la paciencia y la espera, es mi maestra”, nos dice la autora. 
 
    Esta pequeña joya, publicada el 2008 por Sabina Editorial, y traducida del italiano por Gemma del Olmo Campillo, cuenta además con un emotivo epílogo de la médica Gemma Martino, donde explica acerca de la fundación Metis Medicina e memoria (asociación que promueve libros como este) y con delicadas ilustraciones realizadas a lápiz por la autora (“Mientras dibujo dejo espacio al silencio y oriento mi atención a los elementos más sencillos de los que está hecho el mundo”, en palabras de Delfina).
 

    A lo largo del libro, Lusiardi va describiendo su experiencia y el proceso de curación a través de imágenes, todas ellas muy simbólicas y vinculadas a elementos de la naturaleza como los bulbos, el ficus, los animales domésticos, el mar o los paisajes. Delfina escucha las necesidades de ese momento por el que pasa, se deja acompañar por otras amigas que sufren o han sufrido el cáncer, va escogiendo pequeñas citas que le dan luz (como las de Simone Weil, que estarán presentes a lo largo de todo el volumen), va dialogando quedamente con todo aquello que la ayude a comprender y trascender lo que vive. Pero la autora no sólo recoge su proceso interior en torno a algo concreto, también se une al dolor que padecen otras personas en distintas partes del planeta, como las afectadas por la guerra de Bosnia o la del Golfo. El conflicto en el propio cuerpo y en el cuerpo colectivo de la humanidad. 
 
    Hay una búsqueda intensa “de palabras reales y no discursos”, un deseo de estar atenta a los sueños y a sus significados, un impulso interno de esclarecer y poner luz en “la dureza de lo real”.
 
    Delfina compara al cáncer con “otras amenazas de nuestro tiempo que pergeñan en la oscuridad destrucciones totales”. Nos pregunta si no hay una manera de hablar de esta enfermedad que no sea el relato lastimero de los distintos achaques o el frío e indeferenciado lenguaje de la medicina. Y concluye: “Pero para hablar no es suficiente con vencer la reserva habitual; es preciso romper un tabú más fuerte que el tabú de la muerte, porque la experiencia de este mal de nuestro tiempo es una experiencia que nuestro tiempo no quiere pensar”.
 

    Amar el pasado, pero separándose de él, estableciendo una relación de independencia con lo que se deja: esa es la última lección que la autora nos ofrece en su bellísimo diario, y que queda resonando como un canto maternal en nuestra escucha. 
 
    Simone Weil es citada en diferentes momentos de la narración, y siempre aportará una mirada oblicua, un contrapunto necesario. Los fragmentos escogidos darán a la autora −y a nosotras− paz, profundidad, fuerza. Esa es la magia del diálogo con las mujeres sabias que nos han precedido, con las que −con su pensamiento− han apuntalado lo que se derrumba, con las que nos han dejado su filosofía como auxilio y herencia. Weil nos dirá a través de Delfina: “Para pensar la desdicha hay que llevarla en la carne, hundida muy adentro, como un clavo, y llevarla largo tiempo, a fin de que el pensamiento pueda hacerse lo bastante fuerte para mirarla”. Y es cierto, sólo quien experimenta la adversidad puede adquirir esa sabiduría capaz de sanar el alma.
 
    Y justamente esa es la bondad de este diario, abrir caminos luminosos a las que atravesamos cualquier embate de la vida, otorgarnos ese consuelo de hermana a través de las palabras precisas. No dejéis de leer “Lejos de los caminos trillados”, nuestro tiempo requiere un camino nuevo y obras como esta.

Marina Tapia


miércoles, 29 de diciembre de 2021

SEMBLANZA DE “SOY COMO EL TRUENO”

 

    Llena de gratitud por los hermosos regalos que me envía a casa Sabina Editorial, quiero compartir mis impresiones acerca de la presente antología de la poeta catalana Anna Dodas i Noguer.

    Leyendo esta compilación suya, he sentido ese juego de espejos, ese reconocer a una hermana en la palabra, a una maestra de lo sutil y verdadero. Vi en sus versos esa postura tan parecida a la que he tenido al escribir dos de mis últimos libros, “Islario” y “Bosque y silencio”, ese “soy en el paisaje, me defino”, ese reencontrarse con la voz llameante de un puñado de escritoras que hacen suyos los lugares que transitan, que establecen con ellos una relación sagrada, casi pasional. Qué balsámico, qué sanador es ser arropada por esa mirada cálida de otra autora que, desde un mundo o una época distinta, nos hace sentirnos menos solas, menos incomprendidas. Peregrinar hacia el paisaje, volverse médium, reconocer lo que palpita, la vida interior imperceptible de los espacios, son las huellas que va dejando Anna Dodas. Juegos de luces y sombras sutiles que se proyectan sobre la piel de los seres humanos receptivos. Almas que van al encuentro de la maravilla en alpargatas, de la trascendencia con ropa de andar por casa, almas que se adentran en parajes cercanos (no a viajes lunares que sólo podrán pagarse las grandes fortunas), a los prodigios que están a nuestro alcance y que no siempre vemos.

    Visibilizar el misterio de los pedregales, de un altiplano de hielo, del cobre de las montañas, de los plenilunios, de los soles hipnóticos, de las cavernas de altos senos... es lo que plasma nuestra poeta, una realidad escondida pero viva, envolviéndola en un aura de misterio, tan presente en la naturaleza. Nombra el mundo, extrae su jugos esenciales con una voz potente, única, muy propia, sin titubeos, con una pasión medida pero efectiva. Y es fácil acompañarla por los caminos blancos de nieve, sumarnos a esa soledad clamorosa que recoge con su voz.

    Y volvemos a recordar el poder de las palabras: poder de evocación, poder de transportarnos, poder de conmovernos con tan solo una grafía sobre una hoja en blanco. Pura magia.

    Y volvemos a dejarnos guiar por el misticismo palpitante en las escritoras que registran los movimientos sutiles de la naturaleza, como Emily Dickinson, Gabriela Mistral, Elizabeth Bishop o Annie Dillard. A acceder a esa especie de salvación, al edén que nos regalan las palabras (a salvo de la tecnología tentacular), que nos brinda nuestra Lilith para la rehabilitación de los sentidos.

    La voz clara de Anna, prístina, aérea y a la vez de greda roja, nos llevará hasta esos paisajes maternales y telúricos que, en esta rapidez del existir, permanecen ocultos y alejados.

    En el impresionante “huye huye de mí caballo”, sus versos hacen ese juego de espejos del que hablaba, y me parece escuchar a la vez el poema “Ternera acosada por tábanos” de Blanca Varela.

    La poeta se debe a lo que observa, se hace una con los elementos simples y puros: “soy de vidrio/ una burbuja de vidrio con brazos/ y corazón/ vidrio quebradizo/ y dentro nada”. Su obra está llena de imágenes tan sugerentes como “Tú fuiste silencio y ahora eres espina”, “rechinan con un sonido agudo/ las complicadas maquinarias celestes/ mil estrellas que giran/ dolorosamente”. Plástica, colores y sensaciones que vibran (”y con los miembros yertos/ de plata/ los ojos de plata, la piel/ de plata,/ de plata el doloroso respiro…”), destellos de formidable intensidad como en uno de los textos más potentes, el que da título a este volumen, “soy como el trueno/ gimiente que brama en el valle/ loco de terror/ yo soy el valle/ como el rastrillo/ ciego entre piedras/ que topa con el terrón/ soy la oquedad/ vertiginosa que escupe/ agua en su salto magnífico...”

    Recomiendo encarecidamente leer y disfrutar esta antología bilingüe con prólogo de Carmen Oliart Delgado de Torres, traducida al castellano por Caterina Riba y Max Hidalgo Nácher y editada con el exquisito gusto de Sabina Editorial. 

 

                                                                                     Marina Tapia



sábado, 2 de mayo de 2020

Presentación virtual de Inspiradas en Emily

La librería madrileña Enclave de Libros y Sabina Editorial organizaron el 1 de mayo una PRESENTACIÓN VIRTUAL del libro Inspiradas en Emily, a cargo de las editoras del volumen, Ana Mañeru y Carmen Oliart. Algunas participantes en el libro (María García Zambrano, Gema Palacios, Emily Roberts y yo misma) leímos nuestros propios poemas, más uno de Emily Dickinson relacionado con ellos. Se habló también de la génesis del proyecto que, curiosamente, fue mi poema Indian pipe. Es un honor formar parte de este libro donde la voz de esta gran poeta norteamericana nos guía y hermana.


lunes, 30 de marzo de 2020

Inspiradas en Emily


Es una enorme alegría estar incluida en el precioso y cuidado libro Inspiradas en Emily (Sabina Editorial). Este volumen, coordinado por Ana Mañeru Méndez y Carmen Oliart Delgado de Torres, recoge poemas de algunas autoras que se han inspirado en Emily Dickinson, desde Susan Huntington Dickinson en el siglo XIX hasta hoy, como Alejandra Pizarnik, Adrienne Rich, Blanca Varela, Juana Castro, Joyce Carol Oates, Anne Carson, María García Zambrano, María Ángeles Pérez López o Nieves Muriel. El libro "compone un juego de espejos que empareja los versos de cada autora con los de Emily, a la manera de un diálogo poético".