miércoles, 21 de febrero de 2024

Función El Ciclo del Agua en Belicena

Un verdadero gusto poder explicar el Ciclo del Agua de forma divertida a los niños. Gracias a las maestras del Colegio La Almohada de Belicena, en especial a Judith y a su directora, por haberme invitado junto a mi compañía de títeres La Gallina Azul. Os dejo con algunas imágenes.
















sábado, 17 de febrero de 2024

Recital de Poesía Erótica Granadina Actual

Ha sido un gusto participar en esta lectura de poesía erótica coordinada por Juan Chirveches, en tan buena compañía y en un lugar como el Centro Artístico de Granada. Os dejo con algunas imágenes del acto y con los poemas que leí, pertenecientes a "El relámpago en la habitación" (Nazarí, 2013).







ENUMERACIÓN

Ayer, amado tótem:
tu cabeza
estuvo entre las fauces del león,
tocó la campanilla varias veces
y derramó
la leche que traía
(¡qué torpe!)
en mi portal;
volvió a cuestionar el mito de Platón en la caverna;
provocó ese diluvio
¡cuánta lluvia!
y destrozó mi arca de Noé;
y Troya fue sitiada por tu potro;
mordisqueaste la boca-manzana
con hambre de recién casado,
de eterno buscador del paraíso;
pusiste tu bandera en la Portada
de Antofagasta,
en la cueva
de Nerja,
en los aros de Saturno;
viniste disfrazado de bombero,
de Pollock, de Picasso, de Yves Klein;
ayer, querido tótem,
salpicaste vida en mi garganta.



DÉBITOS CONYUGALES

No abres
tus ojos de candado.
El farol de la entrada se durmió de desidia.
Y un Albaicín tan blanco,
tan sereno
apagó la armonía de tu cuerpo lascivo.
Me paseo desnuda,
con un corsé y liguero en la ventana,
acerco mis pezones al cristal,
o escribo sobre el muro
un texto que no leen las Clarisas.
No digas que no sabes
seguir este camino de jadeos
que dejo
como un hilo
por el aire.
Facultades posees
para ser la vertiente, el aljibe,
la humedad de esta cueva que se vierte despacio.
Es tan convencional
la forma de cortejo que asumen tus amantes.
Yo te ofrezco, sultán,
un palacio de sexo en Almez.


MYSTES

Contempla mi fervor,
observa cómo van
en procesión
los labios y la lengua
(la voz que, con placer, se suma a veces)
para entonar el salmo de la sed.
Mi boca
recita los misterios
(la creación, el baile de galaxias, los campos del silencio)
y amplía los segundos o atesora
bocetos de verdad en líquida rivera.
Mi boca es la ministra de tu semen.
El único camino de la noche.


Reseña de tres libros de Nélida Cañas en Masticadores

Muchísimas gracias a Felicitas Rebaque, de la revista digital "Masticadores", por incluir mi mirada lectora acerca de tres libros de la autora argentina Nélida Cañas. Espero que os gusten mis palabras y os animen a leerlos.


RESPIRO UN CAMPO DE LINO

            Como ya nos tiene acostumbrados, Nélida Cañas, poeta de lo sutil y desatendido, vuelve a conmovernos con “Respiro un campo de lino”. Ella sabe captar con maestría lo mínimo, lo que en apariencia no reviste importancia, pero que −visto a la luz de las estaciones y de su mirada atenta− dibuja esas huella certera y sutil que emociona. Los movimientos de la naturaleza son perfilados minuciosamente y, a la vez, desde lo alto, desde la visión de un pájaro en vuelo.

            Insinuación, apunte preciso, magia secreta de los espacios abiertos, campos propicios para reflexionar sobre la belleza. Esos elementos son los que nos dona Nélida con su poemario, esa suerte de trascendencia que habita en lo minúsculo.

            Festejamos la calidez de nuevos significados. Aquel espíritu que nos acuna, cuando sabemos leer entre líneas. Tres versos como estos, “El viento/ se hace ovillo/ en los rastrojos”, traerán a nuestra sensibilidad una ráfaga de significados. En los rastrojos, aquello último y olvidado, es justamente donde el viento se entretiene y recrea. ¿Acaso en nuestra vida la verdad y la luz no se pasean más a sus anchas en aquello que descuidamos?

            A veces, una imagen potente y muy vívida le vale a la escritora para definir un paisaje (“El huso de la noche/ hila sueños./ El día lo deshace”); otras, su planteamiento se desgrana y nos regala un conjunto más extenso de asombros (“La lluvia reverbera/ en la laguna./ Una garza/ se sostiene en la orilla/ en una sola pata”).

            Adjetivos precisos que prestan textura y cuentan una historia con limitados recursos: “Una hojita leve/ y sola/ en la indigencia de la tarde”. Esa “indigencia” posee una gran carga simbólica en estos momentos en que hemos dejado a la naturaleza desprotegida y devastada. La autora sabe jugar con lo medido, con una baraja de pocas palabras gana la mente del lector.

            Hermosísimos poemas nos dejarán un gusto de levedad, de extrañeza, de añoranza: “Entra un rayo de sol:/ tu ventana/ se sostiene/ en la pared ruinosa”.

            Y quizá este texto sea el que mejor pueda definir el conjunto, su voluntad, sus pilares: “Escribir./ Escribir lo sublime/ como quien pinta el cielo/ o traza un círculo”. Porque queremos ese dibujo que Nélida Cañas hace de la vida, sus pasajes, su acontecer. Queremos estar imbuidas en su esperanza, en el cúmulo de sus deseos, en esa mirada puesta sobre lo amable y lo ínfimo. Necesitamos que la voz de la poesía nos arrastre por las facetas menos erosionadas de lo humano. Su voz cercana al aire.


 EL LIBRO DE LAS FLORES

            En este bello poemario que se compone de seis partes o momentos −en palabras de la autora− “Lenguaje”, “Danza”, “Ofrenda”, “Enunciación”, “Florecimiento” y “Habla”, Nélida Cañas destila, con un lenguaje preciso, colorido y profundo, un acercamiento al simbolismo contenido en las flores. El libro es una verdadera delicia para los sentidos. Lo plástico, la metáfora, acompasan una voz madura y medida, una voz que no necesita artificios para hablarnos sobre aquello escondido en realidades mínimas. Sirva de ejemplo el poema “Trigales”: “círculo amarillo/ en la memoria/ aro de fuego/ en el que ardo”. O en el excelente texto titulado “Rosa” en el que se compara a esta flor con un mandala en que abreva la luna.

            Con citas muy bien escogidas, Nélida va guiándonos por un camino de sensaciones sutiles, va adentrándonos en su universo único, abanico de pureza léxica y de hallazgos. Quizás los versos “alcanza la belleza de lo que calla” o en “florecer/ florecer al fin/ en el silencio/ de lo leve” sean dos de los textos que mejor definan esta propuesta de la poeta.

            El libro nos seducirá −también− por su vocabulario rico y acorde con lo contado: “inefable planicie/ de lo divino”, “hecho de ideogramas perfumados”, “para ofrecerle la secreta/ vinculación de sus jugos”.

            Os invito a despertar vuestros sentidos en este jardín de encantamientos líricos, “como amantes enloquecidos” de las etéreas delicias de la vida.



SINFONÍA DE AGOSTO

            Tal como nos cuenta Estela Sanlungo en el prólogo de “Sinfonía de agosto”, este poemario es como un libro de definiciones, una especie de diccionario personal donde la poeta nos traslada, de forma delicada y precisa, sus impresiones acerca de un abanico de conceptos que desea volver a revisar y definir. Para ello va allegando múltiples elementos del mundo natural con el que Nélida Cañas -tal como he visto en anteriores trabajos suyos- guarda una relación muy estrecha.

            Y como si fuera un cuento lo que nos quisiera contar con cada poema-definición, la autora comienza sus textos con la palabra “cuando”, llevándonos así a ese tiempo pasado que ahora nuevamente se recrea.

            Nélida se vale de lo conciso, de lo breve, hay un claro intento de apresar algo mínimo y describirlo también con las mínimas palabras. Porque no es necesario adjetivar demasiado cuando lo que se nombra contiene en sí mismo una carga simbólica y plástica. Esto lo sabe muy bien nuestra poeta. Ella nos dice (definiendo la escritura) “cuando abro/ mi libreta de notas/ y/ me dejo decir/ por el lenguaje”. Sí, dejarse decir es lo que busca su poesía, quizá ser un conducto o un canal en el que un lenguaje secreto y no tan evidente se manifieste.

            Veremos en este conjunto que lo mágico, lo onírico, el mundo de la infancia, están muy presentes: “cuando encuentro/ entre las hojas de la hierbabuena/ la leve pluma/ del ángel de la guarda”. Nélida no le teme al diminutivo, a las palabras empapadas de ternura, porque sabe bien regalarles otras dimensiones, lograr que suenen a belleza y sinceridad en nuestros oídos.

            La figura de Emily Dickinson sobrevuela las páginas de esta sinfonía: ambas escritoras cultivan el mundo íntimo de la naturaleza (“y al fin/ no se niega/ al lenguaje de la flor”, “cuando un pajarito/ leve y solo/ es un chisporroteo/ de agua clara”), rescatan el asombro por asuntos que, de tan cercanos, se tornan invisibles para nuestra contemplación.

            Encontraremos también un diálogo bosquejado −a través de precisas pinceladas− con otras autoras y personajes de distintas épocas, que hacen más rico este original diccionario poético.

            Dejad que los compases de estos versos vegetales y serenos, cargados de estaciones y de pequeños hallazgos se desgranen lentamente en el mantel de vuestra escucha.

Marina Tapia

Tertulia Literaria Espacio V Centenario

Qué gusto leer junto a dos grandes amigas, Alicia Choin y Ángeles Fernangómez, en el espacio V Centenario de la Universidad de Mayores de Granada, una tertulia coordinada con mucho mimo por José Miguel Hernández. Hemos estado acompañadas por el excelente músico Paco Damas y por su hijo como invitado especial. 







Taller de Escritura Creativa en La Zubia

Taller de escritura creativa con Marina Tapia.
El taller tiene como objetivos: incentivar la creación literaria, dar herramientas para analizar textos,  fomentar la lectura de escritoras/es de diversas épocas, ayudar a ponernos en contacto con las emociones, avivar la imaginación y la observación. 
¡Si te gusta la literatura este es tu espacio! 
La actividad tendrá lugar los martes de 18:30 a 20:30h en el Centro Cultural Carlos Cano . 
Si desea inscribirse puede hacerlo pinchando en el enlace del formulario. Comenzamos en febrero.





viernes, 26 de enero de 2024

Poesía por Palestina (en el Ateneo de Granada)

Muy agradecida a tod@s l@s poetas de Granada que participaron en la lectura  “Poesía por Palestina. Versos contra el genocidio”, también a Álvaro Salvador y al Ateneo, a toda la gente que asistió como público y que llenó la sala, a Antonio Arenas que grabó el encuentro, y a mi compañero Ángel Olgoso que sacó fotografías de cada lectura. ¡Gracias por vuestra solidaridad! 
Os recuerdo que la ONG UNRWA sigue recaudando fondos para prestar ayuda. Aquí os dejo con el número de cuenta:
ES48 2100 3662 6422 0011 3462 (Concepto: Ayuda a Palestina)
Os dejo con el enlace al vídeo de Youtube subido y editado por Antonio Arenas.
Y con el reportaje publicado en Ideal en Clase.
¡Gracias Antonio Arenas por tan completo reportaje!








Presentación de "Nómadas" de MªÁngeles Barrionuevo

Un verdadero gusto el haber acompañado a Mª Angeles Barrionuevo en la presentación de su poemario "Nómadas", un libro que recomiendo leer, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Granada. Aquí os dejo con algunas fotos gentilmente sacadas por Antonio Carbonell Sanchez, con mis palabras y con la portada. ¡Animaros a leerlo!





PRESENTACIÓN DE “NÓMADAS”, DE MARÍA ÁNGELES BARRIONUEVO

Es necesario, más que nunca, que la poesía se sitúe frente a frente ante una realidad global, y no sólo ante aquello más inmediato y cercano. Es primordial que sea capaz ponerse en la piel de otras personas nacidas bajo circunstancias desfavorables. En estos tiempos de atropellos, guerras y genocidios, así como de diversas problemáticas sociales y climáticas, dar voz a los que no pueden alzarla es un deber ineludible.

Porque aunque los poetas hayamos cantado desde siempre las maravillas del mundo y empapado de la belleza de las estaciones o de los paisajes, porque aunque el ensimismamiento íntimo sea parte consustancial de la labor poética, también es nuestro compromiso plasmar el dolor, la desesperanza, las injusticias y esos silencios cómplices de toda una sociedad ante las dificultades de los otros. Los poemas pueden llamar la atención y decirnos que no pasemos de largo, que no ignoremos situaciones tantas veces repetidas en la historia de la humanidad: el uso del poder, de la codicia o de la fuerza contra los más desvalidos.

Lamentablemente, siglo tras siglo, se acentúa el contraste entre los países del norte y del sur. Y estos abismos insalvables de condiciones de vida tan opuestas, obligan a los que los sufren a desplazarse, a buscar otros espacios para subsistir y dar a sus descendientes una mejor calidad de vida. Inmigración, petición de refugio, desaparecidos, tráfico de personas, arrestos... son términos con los que María Ángeles, por su trabajo como procuradora, tiene que relacionarse a diario. Se dice que la poesía, cuando se escribe o se proyecta desde la experiencia y desde una verdad interior, logra emocionar, abre un canal de comunicación directo con los lectores, amplía los márgenes de la palabra.

Eso es justamente lo que sucede con la escritura de Barrionuevo, no deja al lector indiferente, sabemos que la poeta está hablando desde una primera persona real y no ficticia, que siente cada verso volcado en el papel. Y su decir es pausado, con un poso hondo que ha nacido a fuerza de asimilar profundamente lo relatado, de meditar para regalarnos no un discurso acalorado o partidista sino una voz cercana a la sabiduría, empapada de sencillez y frescura. Tal como nos dice la autora en la contraportada, “nuestra cultura está destilada en alambiques que se pierden en la historia, por lo tanto debería ser casi imposible mirar al que llega desarraigado sin considerarlo hermano literalmente hablando. Este poemario también es un intento de comprender, de usar la curiosidad, don valiosísimo, para acercar la mirada a otras realidades. Un intento, lo confieso, de ser más humilde, menos engreída, pero sobre todo una semilla de esperanza”.

Hay un poema precioso del libro donde la autora, en mi opinión, realiza un autorretrato enlazando la idea de la escritura con el tejido de la célebre y mítica Pénelope:

PENÉLOPE

Tienes que olvidarte de contar,
de retener sus nombres,
de imaginar sus caminos.

Debes construir un muro para no sentirlos.

Pero, por las noches,
tejes hermosas historias con sus nombres,
das finales felices a sus vidas.

Y las desarmas a la mañana siguiente,
como una Penélope despistada,
para poder continuar.

Barrionuevo no deja de plantear a lo largo del volumen el hecho de que todos somos hermanos, alusiones y poemas muestran claramente esta postura. Desde la cita inicial de Gioconda Belli que dice: “Y en el mundo se ha desatado un gran tráfico de sueños, / que no pueden detener los traficantes de la muerte”, la de Hipatia de Alejandría (“Independientemente de nuestro color, raza o religión, somos hermanos”), hasta la de Guido Barbujani (“No existen las razas / cada ser humano es diferente a los demás”), se aprecia este anhelo de hermandad.

Y tal como escribí en el prólogo: “El libro comienza con la figura del mar y del ser humano frente a él: valiente, decidido a cambiar ese destino gris y lleno de fatalidad que lo marca. Y la espiral de la narración se cierra con un emotivo poema a una ‘niña de invierno’, donde la poeta se reconoce y se mira como en un espejo. El volumen se divide en cuatro partes: ‘Agua’, ‘Tierra’, ‘Mi corazón, tu casa’ y ‘Desde aquí’. En cada una de ellas, María Ángeles desarrolla una idea en particular. En la primera el elemento que envuelve todo es el Mediterráneo y la travesía, tantas veces con trágico final. En la segunda parte, el deambular de los que emigran por tierra extrañas y la búsqueda simbólica de ese edén perdido. En la tercera, la voz poética se ofrece como un elemento benigno y luminoso, como un refugio para iniciar la andadura de los que llegan, exhortándolos a no olvidar su infancia y lo original del mundo auténtico que dejaron. Y, en la última parte, a modo de conclusión, el poemario se cierra con un enfoque más global que muestra cómo se desenvuelven los inmigrantes −y nosotros− en una tierra compartida. Agradecemos a la autora el uso de nombres propios (Adnan, Ela, Dembe, Sikhou, Nesta, Tami), ese esfuerzo en visibilizar lo que cuenta, y cómo se sitúa desde un campo vivencial, directo, y no desde la abstracción o desde un discurso. La poeta resignifica las definiciones de “frontera”, “orilla”, “paraíso”, o la figura de Ulises y de Penélope; hay un intento explícito de indagar en los significados profundos de las palabras que solemos vincular a la inmigración, hay una voluntad de no juzgar el deseo de elegir el lugar de residencia, de sugerir la posibilidad de un planeta sin muros ni cercos de ningún tipo”.

Las historias humanas de este libro están perfiladas a través de estampas, son como una acuarela, un grupo de pinceladas que revelan a la vez que ocultan, un óleo que los lectores debemos completar. Intuimos trayectos desesperados que realizan cada día subsaharianos y marroquíes para llegar a las costas de España camino a esta o a otros destinos de Europa; nos envuelven plegarias y cantos ancestrales; nos salen al encuentro arenas, deidades acuáticas, velas, harapos, manos morenas.

Os invito a leer y disfrutar este libro, a que os arrope la voz armoniosa, sensible y sutil de María Ángeles Barrionuevo. Os aseguro que vivificará vuestra mirada, que ayudará a transformar vuestra disposición ante los conflictos no resueltos del planeta, que renovará vuestra escucha.

Su actitud, la danza de su lírica sobre el papel, es un susurro que cala en nuestro interior; porque ella no busca la complacencia, ni tampoco hace una crítica feroz o panfletaria, no nos habla desde una postura aleccionadora, tan solo pinta con gran veracidad y plasticidad −y con un tono de intimidad compartida− un tema tan contundente como es el ser nómada, el desplazamiento forzoso, una opción que demasiados seres humanos se ven obligados a elegir para cambiar su destino.




martes, 16 de enero de 2024

Artículo en ideal en Clase sobre los títeres y poesía en Arenas del Rey

Gracias a Antonio Arenas por hacerse eco de mi trabajo de difusión de la poesía a través de los títeres y otras modalidades escénicas. Os dejo con el artículo publicado en Ideal en Clase y también en alhama.com.














jueves, 11 de enero de 2024

Poema y dibujo en la revista Masticadores

Colaboración en la revista Masticadores, donde comparto uno de los poemas de mi libro inédito Piedra que mengua y un dibujo de una serie relacionada con el poemario.


Anoche, cuando dormía

−recostada mi piel sobre el mundo−

mis pechos de paloma,

mi cabeza,

y mis brazos en cruz,

navegaban

ensueños.

Y en cama de cristal mi mente ardía:

brumosas procesiones de vapores,

volcanes y orogenia,

un vals de continentes

siguiendo ese compás de las edades.

Y centurias de años,

plancton, peces, reptiles

que luego levantaron sus afanes,

irguiendo y conquistando las planicies.

Y esa voz que rugía

desde cada minúscula espora,

que anunciaba tan alto

su pasión de crear y decirse,

su pulsión de nacer y morir,

y volver a mirarse

en espejos de piedra o de agua,

en espejos de bosque o de cielo.

Anoche cuando dormía,

mi latido se unió a su latido,

a la respiración

de este milagro.


Anoche cuando dormía 
(Antonio Machado)


NOTA DE LA AUTORA

En esta serie realizada en blanco y negro, a plumilla, he acercado mi mirada a la piedra como elemento potenciador de metáforas, y buscando posibilidades expresivas al ponerla en relación con otros de un entorno imaginario y sensitivo. Juego con los versos (las palabras) y con los espacios vacíos (el silencio). Esta pequeña propuesta fue elaborada durante mi residencia literaria en Óbidos, concedida por Granada Ciudad de Literatura UNESCO. He intentado que la sutileza del trazo, la geometría de las composiciones trasladen al lector a los orígenes de la poesía visual en los que las palabras y las imágenes dialogaban en estrecha armonía. Los textos incluidos en estas ilustraciones pertenecen a mi libro inédito “Piedra que mengua”, os dejo con una muestra de mi trabajo.


viernes, 17 de noviembre de 2023

Visita guiada por el Paseo de los Petas en el Carmen de los Mártires

Una excelente oportunidad celebrar el Día Internacional del Patrimonio Mundial realizando esta visita guiada por el Paseo de los Poetas en el Carmen de los Mártires, promovida por la Agencia Albaicín-Granada y Granada Ciudad de Literatura Unesco, y realizada por Jesús Ortega. Un gusto escuchar y leer algunos de los poemas de los ganadores del Premio Lorca, en especial a mi paisano Raúl Zurita, que lo recibió el año pasado. Una mañana realmente deliciosa en este espacio teñido con los colores del otoño.