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viernes, 16 de diciembre de 2022

Mi gratitud al poeta Grego Dávila por estas palabras sobre "Bosque y silencio" que ha colgado en su muro de Facebook.



Con el trasfondo de los pinares de La Zubia y un título tan revelador como 'Bosque y silencio', Marina Tapia nos presenta este poemario que recorre un camino de contemplación "en pos de la belleza", de poetas "cultivadoras netas del asombro" y con la intuición de que "algo sagrado habita en la escritura".

Un poemario sobre la búsqueda, como titula su primera sección, del silencio y de la identidad en medio de la naturaleza. Ese fundirse del pensamiento con los espacios del paisaje.

Un poesía de claridad y lucidez, de presencia y atención a lo que nos rodea, tanto a los espacios exteriores como al mundo interior, que quizás no sean tan distintos. Como decía Rilke en este poema:

"A todo ser lo abarca un solo espacio: el espacio
interior del mundo. Silenciosas, las aves vuelan
a través de nosotros. Oh, quiero crecer,
miro hacia fuera y está en mí creciendo el árbol".

Enhorabuena, Marina, por este libro y por el Premio de poesía que facilitó su publicación.

(Grego Dávila)

sábado, 3 de septiembre de 2022

Reseña de "Bosque y silencio", por Sandra Sánchez

Muy agradecida a la poeta Sandra Sánchez por su profundo acercamiento a este libro que tantas alegrías me está dando. Reseña recién publicada en el número 7 de Ítaca, revista cuatrimestral enfocada a la poesía, fundada y dirigida por la poeta y periodista Isabel Marina.




RELACIÓN ÍNTIMA CON LA NATURALEZA

Sandra Sánchez


“Bosque y Silencio” (Ayto. Aguilar de Campoo, 2022) es el particular beatus ille de Marina Tapia (Valparaíso, Chile. 1975) -la reciente ganadora del XVII Premio Águila de Poesía- en el que la poeta chilena (residente en España desde el año 2000) se evade del mundo del ruido y el bullicio para nutrirse de la Naturaleza y del Silencio, de la naturaleza del bosque y del silencio que éste lleva intrínseco, que no es necesariamente ausencia de sonido sino ausencia de ruido.

Para Marina Tapia las piedras, las rocas, el bosque, la fronda, los troncos de los árboles, no son cosas inertes sino seres llenos de vida en los que buscar y encontrar el sentido "del estar" en este mundo; no en vano, la primera parte del libro se llama "Búsqueda", "observo cada cosa como cría/ que acaba de nacer", dice la autora en uno de sus poemas.

En “Bosque y Silencio” encontramos alguna referencia bíblica, como en el poema "Zarza ardiente": si en el pasaje bíblico Dios se revelaba a Moisés a través de una zarza ardiendo que no se consumía, en estos versos es la palabra revelada del poema la que la poeta desea que se perpetúe "llama insobornable, / llama interna/ que no se venderá”.

Creo que el poema “Casi venerable” expresa muy bien la intención del libro. Es un poema afín a la poesía mística en el que, al igual que Santa Teresa o San Juan de la Cruz dialogaban con Dios, conversa la poeta aquí con el Silencio: "Silencio, / a ti te busco" dice, y más adelante, en el verso "Aquí tienes mi boca contenida", la autora hace entrega de su ser para recoger el Silencio sanador (y salvador, diría yo también).

Ese silencio lo encuentra Marina Tapia en la Naturaleza, en el bosque, al que llama refugio y al que compara incluso con la madre que arrulla y envuelve.

Del bosque, de los árboles, de la observación de la naturaleza y de su mirada absorta en ella extrae Marina Tapia ese leitmotiv silente de todo el poemario (y empleo el término a conciencia ya que es éste un libro extremadamente unitario y homogéneo en ideas), que se convierte en líquido amniótico en el que "crearse y nacer" y dejarse "estar" para así crecer desde ese punto cero.

En la primera parte, nos hace la autora reflexionar sobre el silencio y cada uno de sus matices -si es que los tiene- como ella misma se pregunta en el poema “Acercamiento”, y nos invita a adentrarnos en él y a escucharlo en “Evidencia”: "Hoy todo es audible, / hasta la música de las esferas. [...] Permanezcamos dúctiles, atentos/ a sus designios".

La segunda parte, "Médula", es un compendio de poemas celebratorios de la naturaleza en el bosque, hogar por excelencia de ese silencio que busca y anhela.

La tercera parte, "Poesía", viene precedida y presentada por la cita de José Ángel Valente (para que exista el poema tiene que oírse, antes que su palabra, su silencio). Excelente síntesis, en mi opinión, de lo que es el misterio del arte de la Poesía.

Uno de los poemas, para mí, más bellos del libro es “Afirmación”, casi una oración de acción de gracias que concluye: "Me sostendrán las ramas de tus versos/ en todas las pendientes de la vida". Presente también aquí la Naturaleza al atribuirle a la poesía ramas/versos como si de un árbol se tratara.

Es en esta parte donde la semilla del silencio germina y nace la poeta y su poesía: "silencios rebosantes/ que hagan florecer la poesía" dice al final del poema “Retos cotidianos”.

Acaba el libro con un poema (“Inquietud”) -con el que muchos de los que tratamos de escribir poesía nos sentiremos identificados- en el que la autora expresa sus miedos a no saber qué decir, paradójicamente a quedarse en silencio, a no poder expresar con palabras el deslumbramiento de la maravilla del vivir; pero queda, siempre, la esperanza y el consuelo del mirar: "Seguiré contemplando/ con el verso atrapado en los ojos/ aunque luego a la luz del papel/ nada quede sellado con tinta."

Poemas, al cabo, para leer a pequeños sorbos igual que un buen vino que degustáramos a solas con la única compañía silente de nosotros mismos.




martes, 30 de agosto de 2022

Reseña de "Bosque y silencio" por Lilian Cheruse

Agradezco profundamente la mirada sentida y reflexiva de la escritora y amiga argentina Lilian Cheruse sobre mi libro "Bosque y silencio".



“Bosque y silencio” de Marina Tapia me trajo fresco natural. Podría ser una continuación de “Jardín imposible”, por su asimilación con la naturaleza, pero con una mirada hacia su propia médula, hacia su verde bosque interno. Una hermosa ‘Nana’ donde la raíz de dicha naturaleza es una maternidad universal. Qué simbólico tema: la fronda silba con el viento de las palabras, pero su sombra transforma la vivencia en silencio enriquecido. El epígrafe de Annie Dillard es un gráfico de este poemario donde Marina dibuja un hondo mensaje. ‘Andadura’ expresa las razones de la ubicación espacial y temporal de nuestra poeta, que "regresa a la tierra para oírse". Su búsqueda toca el "vacío" y el "abismo", pero no se lastima porque vuelve repleta de versos, como "médium" del bosque, símil de la emoción. Una actitud que se repite porque es el rol que la afirma como escritora. El libro despliega imágenes identificatorias de un perfil muy personal: la postura estética como sello creativo de belleza y de pensamiento recala en cada poema. Marina lleva clorofila "bajo sus uñas" para crear savia en cada página. Sus metáforas y la asimilación vegetal abrazan cada poema y les aplica nomenclatura verde: nos hace respirar como trébol, bosque, espora, zarza, clepsidra, pinar. En cada pieza la autora desnuda su interior, su misión, su existencia, sus dudas semánticas, y así ella se construye como mujer-poeta y se despliega en bellísimas figuras literarias que pintan la abstracción. Disfruté su lectura. Volveré a leerlo para que cada verso me acaricie. Es un libro precioso, magnífico, que requiere un análisis profundo. Sólo me he mecido entre sus ramas para escuchar su sonido...

domingo, 3 de julio de 2022

Reseña de Santos Domínguez

         



DOS LIBROS DE MARINA TAPIA


Santos Domínguez


ANDADURA


Mutismo de las plantas, de las rocas,
inaccesible canto de las aves,
por todas partes grutas de silencio,
abismo que no alcanzo a descifrar.

Lenguaje sin palabras.

Destino,
herencia,
sello que nos marca.

Vuelvo a la tierra siempre para oírme,
para acallar al mundo, su discurso,
sus comentarios nimios, las querellas
dialécticas y vanas.

Refugio mis oídos en el bosque,
sin mediación de nadie,
sin tutor.

Feliz ocupación
moverse en las estancias del vacío,
hallar en su sosiego
un verso diminuto que germina.


Con ese poema abre Marina Tapia su libro Bosque y silencio. Y a partir de ese texto inicial, con los pinares de La Zubia al fondo, se inicia una conversación con el paisaje en busca de la belleza externa y de la identidad propia desde una mirada contemplativa a la naturaleza, desde ese lugar en el que se cruzan lo interior y lo exterior, la observación y la meditación para culminar una travesía física y espiritual en busca de la médula que da título a la parte central del libro, cuya parte final es una reflexión sobre los límites de la poesía y la palabra, del tiempo y la memoria:


Destilación de tiempo,
de voces,
de clamores.

Me sostendrán la ramas de tus versos
en todas las pendientes de la vida.


Esa misma fusión de mirada al paisaje y meditación, de palabra y naturaleza, de memoria y presente recorre los poemas de Corteza, que es la transposición poética de un itinerario personal de afirmación en la travesía desde el pasado, en el crecimiento desde las raíces profundas a las ramas altas, en la celebración de lo femenino, como en este ‘Verbo que sobrevive’:


Soy, sueño, vivo, me levanto,
soy niña
que aprende a masticar la savia del lenguaje,
soy mujer
que pare con conciencia
criaturas que puedan
caminar por el mundo,
caerse, rebelarse, decidir.
Estamos conectadas como una red de aljibes,
un engranaje anclado en los afectos.

Y así seguimos juntas repartiendo
nuestra octavilla blanca de paloma
y nuestra libertad de enredadera
sobre este mudo asfalto.

martes, 24 de mayo de 2022

Presentación de "Bosque y silencio" en Cúllar Vega

Agradezco a todos l@s culler@s que ayer se acercaron a la biblioteca de Cúllar Vega para compartir una tarde de amistad y poesía, con la presentación de mi pareja el escritor Ángel Olgoso, paisano de este bello pueblo. También al alcalde Jorge Sánchez Cabrera, a la concejala de cultura María Mari Ángeles Polo Martin y al bibliotecario Manolo López Roelas por hacer posible este encuentro tan especial para mí.








viernes, 20 de mayo de 2022

Presentación de "Bosque y silencio" en Chauchina

Muchas gracias a Paco Beltrán Sánchez (de la Asociación cultural El Tamarit), a Manuel Ruiz Caparrós (de la activa Asociación La Cultural), a la increíble rapsoda Lola García Castaño, al Ayuntamiento de Chauchina y al cálido público que asistió al acto. Una tarde entrañable y única. Os dejo con las fotos del evento y con algunos poemas que se recitaron.






DEPENDENCIAS


Casa: ¿qué es esto que los hombres buscan?

Tierra: ¿qué atávico designio te requiere?

¿Puede un huerto quizá,

o un zaguán

medir lo que tu espíritu atesora?

Ya todo nuestro ser se ha desplazado

al mundo de las cosas,

nuestros requerimientos,

nuestros sueños,

todo volcado dentro de paredes.

Apiádate de aqueste afán de gruta.

Apiádate del hombre:

tan pocas veces nómada,

tan hondamente atado a un territorio,

al rito y al ritual de la memoria.






LO QUE ME OCUPA



Anhelo

la incidencia precisa de la luz,

sus cambios milimétricos que aportan

un halo de grandeza a estos caminos

tan viejos, tan gastados.

Vida errabunda.

Vida que se envuelve en una niebla.

Observo cada cosa como cría

que acaba de nacer.

Soy Gretel que divisa

la lucecita tenue allá en el fondo,

la casa de fulgores que le espera.

Si ayer busqué los valles, las planicies

para que todo el cielo pereciera

sobre mis hombros mansos,

hoy busco cordilleras, sus alturas,

simbólico equilibrio,

quiero trepar ansiosa esa montaña

que como madre otorga dulce empuje.

Tan ancha fe de sol doy a mi rumbo.






AFRENTA


El bosque profanado.

¿Adónde buscaremos

sustancias de ese verde inextinguible?

Cada porción de él que se mancilla,

es una viva esquirla descuajada

de nuestro propio andamio.

¿Y quién ha de elevar al hombre?






EUCALIPTO


Debajo de tu tronco que se rompe:

tierra acolchada,

materia oscura

abierta para dar.

Quiero imitar tu estampa,

el blanquecino velo de tus hojas

siempre espontáneas,

dobladas sin temor al devenir.

Tener ese perfume que nos cura.

Quiero ser el rumor que convoca la vida,

que sostiene el deseo.

Nos miramos.

Quizá para un instante tan fugaz

acontece este cruce de rumbos.

Solo para un momento revulsivo,

cercano a la belleza.





sábado, 7 de mayo de 2022

Podcast de la presentación en Íllora de “Bosque y silencio”

Os dejo con el audio de la entrañable presentación que hicimos en Íllora de “Bosque y silencio” el pasado 25 de abril. Junto con mi amiga y un numeroso público muy entusiasta, la escritora ilurquense Alicia Choin, recorrimos las páginas del libro como si estuviéramos bajo los pinares de La Zubia, que fueron la inspiración de este poemario.



viernes, 6 de mayo de 2022

Presentación conjunta en Córdoba

Es la primera vez que presento un libro junto a mi pareja Ángel Olgoso (Bosque y silencio y Devoraluces). Esto, unido al reencuentro con viejos amigos en esta hermosa ciudad, ha sido una experiencia inolvidable. Doy gracias al espacio de Cajasol, al público que se acercó al evento, a la admirada poeta Juana Castro por iluminar con su presencia la tarde y a Alfonso Cost por su cercanas y cálidas palabras introductorias.








lunes, 2 de mayo de 2022

Entrevista acerca de "Bosque y silencio"

Entrevista de Andrés Cárdenas acerca de "Bosque y silencio", Premio Águila de Poesía 2022, para las nueve cabeceras del Grupo Joly (Diario de Cádiz, Diario de Jerez, Europa Sur, Diario de Sevilla, El Día de Córdoba, Huelva Información, Granada Hoy, Málaga Hoy y Diario de Almería).



ANDRÉS CÁRDENAS


Marina Tapia Pérez nació en Valparaíso (Chile) en 1975. Es poeta, pero también artista plástica, titiritera y divulgadora cultural. Nació en el seno de una familia de artistas: su padre y su madre son pintores y poetas, su hermana fotógrafa y su hermano dibujante y diseñador. En el año 2000 se establece en Madrid y crea la compañía de títeres La Gallina Azul con la que realiza funciones, talleres y giras por toda la Comunidad de Madrid. Ha ganado numerosos premios poéticos y actualmente vive en Granada, donde sigue escribiendo y creando. Su último libro es ‘Bosque y silencio’, que ha merecido el Premio Águila de Poesía.


–Si alguien pregunta por su oficio o pide que describa lo que hace. ¿Qué responde?

Supongo que se refiere al poema Vocación, en el cual asumo con rotundidad mi condición de poeta en todos sus tiempos verbales: he sido, soy, seré poeta. Y no solamente desde un punto de vista personal, como creación, sino dentro de una tradición literaria que nace en mi infancia de un país y una familia muy vinculados a la poesía: “Poeta precedida de otros vuelos/ sobre la misma flor del mundo”.


–Acaba de publicar ‘Bosque y silencio’. ¿Qué se aprende del silencio?

Al hablar del silencio me refiero más bien al silencio humano, al acto de callarse para estar receptivo y escuchar todos los sonidos leves, las sensaciones que nos otorgan los enclaves naturales que muchas veces tenemos cerca y que no valoramos. El silencio va mucho más allá de dejar de decir palabras, es intentar acallar la mente siempre activa para tomar conciencia de todo lo que nos rodea.


–¿Hasta qué punto lo elige usted como ocupación?

Además de la búsqueda de un goce estético y personal, me gustaría aprender a diluir el ego. Pienso que somos una sociedad sobreinformada e hiperestimulada, donde las palabras van perdiendo su peso original y los momentos de pausa y reflexión son muy escasos. Hallo en la poesía un buen medio para reencontrarme con las esencias.


–El silencio puede ser una manera de respeto.

Naturalmente. En general, cuando estamos con alguien, procuramos hablar más que escuchar. Siempre recuerdo a Momo, el personaje de Ende, que tenía como gran virtud el saber oír: fue una de las heroínas de la adolescencia. Creo que seguimos en ese tiempo de los hombres grises.


–O se respeta el silencio porque es lo más cómodo.

Al contrario, a mucha gente le resulta incómodo, hasta ofensivo. Hay maneras de comunicarse antiguas, sutiles, preciosas, como esa venia de saludo en el mundo rural, o esa sonrisa que puede conectarnos de pronto con otra persona.


–¿Usted habla mucho consigo misma?

La verdad es que no tiendo al soliloquio, prefiero escuchar y mantenerme en un segundo plano. De hecho, uno de mis anhelos infantiles era ser invisible y transitar los distintos entornos con asombro, tratando de absorber como una esponja todo lo que sucede, sobre todo los pequeños detalles. A través de la poesía es lógico que establezca un diálogo, pero buscando siempre la concisión.


–Dedica su libro a los pinares que hay cerca de la localidad de La Zubia.

Tenemos la suerte de vivir junto al Parque Natural de Sierra Nevada y de pasear a diario por entre una naturaleza modesta pero hermosa. Hay zonas muy densas de pinares, unas vistas pictóricas, tímidas ardillas, montañas imponentes, zarzas, cuevas, chicharras, rocas estratificadas, “el crujir de ese kilim de astillas”, toda una serie de tesoros colectivos al alcance de cualquiera.


–Usted es chilena, pero lleva mucho tiempo viviendo en Granada. ¿Qué echa de menos de su tierra?

Extraño a mi familia, que anda dispersa por el mundo (Valparaíso, Berlín, París, Vigo, Suecia). También la creatividad a pie de calle en Chile, que tanto vale para arreglar y reciclar algún objeto como para improvisar un discurso poético en una reunión o decorar una vieja fachada con imágenes de lo más coloristas o trampantojos. Añoro la dulzura en el habla y en los modales de mis compatriotas, y el empuje vital de las mujeres chilenas.


–Usted es compañera del escritor Ángel Olgoso, maestro de la literatura de imaginación. ¿Cómo llevan esa mezcla de tendencias?

Muy armoniosamente. Lo que nos une sobre todo es el gusto por la depuración del lenguaje, por las imágenes plásticas. Aunque Ángel es narrador, también fluye la poesía a través de sus relatos intensos e inquietantes. Nos une además el gusto por la lectura no sólo como compañera de viaje sino como alimento. Aun así, existe un equilibrio idóneo entre la compenetración diaria y creativa con la necesidad de un espacio propio.


–¿Son estos buenos tiempos para la lírica con una guerra de por medio y una pandemia sin controlar del todo?

Incluso después de Auswitchz se siguió escribiendo poesía. Y si creemos en la palabra –y no perdemos la fe en el ser humano–, esta continuará favoreciendo la comunión entre los pueblos; siempre que se use de manera honesta, imaginativa y pacífica, y no de la forma soez y limitada en que suelen tergiversarla los poderes políticos y económicos.


–Tengo entendido que este año, además de ‘Bosque y silencio’, van a publicarse otros libros suyos.

Así es, este año ha venido cargado de alegrías: acaban de salir Un kilim de palabras y Corteza. Y en breve lo hará Islario. El motivo de esta grata circunstancia es una mezcla del parón que supuso la pandemia, la sorpresa de un premio literario y de editoriales que han querido apostar por mi trabajo.

martes, 26 de abril de 2022

"Bosque y silencio" en Íllora

Qué tarde tan entrañable pasamos en Íllora durante la presentación de "Bosque y silencio", acompañada por Alicia Choin. Muchísimas gracias a todos los ilurquenses que nos acompañaron en la Biblioteca de Íllora, en torno a los versos de este libro y de otros anteriores. Mi gratitud también al Ayuntamiento, a Salvador Blázquez (Concejal de Cultura), a Juan por su soporte técnico, a Gaspar (bibliotecario) y a Maribel, Ana y todas las personas que compartieron la información de la presentación.







jueves, 7 de abril de 2022

Presentación de "Bosque y silencio" en la Corrala de Santiago

Muchísimas gracias a Carmina Moreno por su cálida presentación, a Nahed por su envolvente música, al amable personal de la Corrala de Santiago, a Ángel por estas fotos, y a tod@s l@s que, a pesar de la lluvia, nos acompañasteis ayer en esa nueva andanza de "Bosque y silencio". Dice Enrique Gracia que lo mejor que le había regalado la poesía eran los amigos. ¡Estoy de acuerdo!



Os dejo con 5 textos cortos del poemario.


"CELEBRO SER ESPORA"

El paisaje me otorga
la estatura precisa,
no agiganta mi ser,
no recuerda mi nombre,
pero me acoge cálido,
tal vez como a una hija.

No repara en mi afán,
esponja
que va absorbiendo frisos, curvas, grietas,
su arquitectura oculta o evidente.

En su rico despliegue
yo solo aporto impulso y decisión:
toda propuesta suya es bienvenida.
Mi signo es ser moldura de animal
(carnal y receptivo),
ser polen
de todo ese conjunto
tan perfecto.



"NANA"

Séllanos, fronda,
márcanos a fuego
para que te sintamos como propia,
como una capa más de nuestra piel.
Hay un recuerdo tenue
del arrullo
de tu maternidad
envolviendo mi ser
desde el comienzo.




"FOTOSÍNTESIS"

“Faltan, en mi opinión, muchos poemas sobre la fotosíntesis”

(Yayo Herrero)
Mientras parece mudo
lo que sucede aquí,
mientras respiro
y baila en mi cuaderno
el lápiz, su vaivén,
acontecen milagros
sutiles y diversos.
Transformaciones.
Cápsulas de química.
El verde silencio vegetal.
Bajo una inoperancia relativa,
tiempo y luz,
muerte bautizada.
Empeño de la vida por nombrarse.




"RAMA REVERENCIANDO A UNA ROCA"

La zarza
reclina su altivez
y reza a la grandeza contenida
en cada mineral.
Ya sabe que la piedra ha refrenado
desde remoto tiempo
la vasta dispersión
del mundo.




"DUDA"

¿Quién me verá
con esos ojos limpios del amor
que todo van trocando en magnitud,
así como yo veo
a estos pinares secos
cual bálsamo de púas y esplendor?





miércoles, 6 de abril de 2022

Audio del poema "Evidencia" de Bosque y silencio"

 Agradezco a José Luis Gärtner por haber dado tan bello marco a este poema de mi último libro. Os dejo con su grabación por si os apetece escucharlo.
 
Pinchar en este enlace:
 


domingo, 3 de abril de 2022

"Bosque y silencio" en La Zubia

Toda mi gratitud por la maravillosa tarde del viernes 1 de abril que me regalasteis, amig@s, en las primeras andanzas de "Bosque y silencio". Agradezco a la Biblioteca de La Zubia, a su Área de Cultura, al cariñoso público asistente y, en especial, a Alicia Choin por su hermosa presentación, conversación y lectura. ¡Qué pueblo más acogedor tenemos!







sábado, 26 de marzo de 2022

Poema en Estación Poesía

Muy agradecida a Antonio Rivero Taravillo por acoger el paisaje de mi poema "Casi venerable" (perteneciente a Bosque y silencio) en la edición de invierno de Estación Poesía, revista cuidada y exquisita que publica la Universidad de Sevilla.